10 lecciones efectivas para un mejor liderazgo femenino

Liderazgo femenino (Foto: Reuters)
Liderazgo femenino (Foto: Reuters)

Mucho de lo que implica ser un buen líder tiene que ver, más que con el género, con la actitud. Anna Dorcey, directora global de marketing de la empresa de software, big data y cloud computing EMC, habla sobre lo que implica ser una mujer exitosa en la era tecnológica.

 

Anna Dorcey ocupó su primer cargo directivo en una firma de tecnología de información antes de cumplir 30 años. Durante la entrevista laboral, el encargado de recursos humanos lanzó la primera pregunta incómoda: “Tu currículum está bien, pero tengo una pregunta: ¿cuántos años tienes?”

“Claro, yo sabía en ese momento que no era una pregunta adecuada, pues iba preparada para que me cuestionaran sobre mis habilidades, no sobre mi edad. Pude haberme enojado; lo cierto es que decidí manejar la situación de otra forma, y le dije: soy feliz de decirte cuántos años tengo, pero primero quiero saber cuántos años tienes tú”, relata.

Dorcey es hoy la directora global de marketing de una de las compañías más importantes en materia de big data y cloud computing. Tiene experiencia en puestos directivos en Oracle, IBM, Avaya y HP, es una de las mujeres con más amplia trayectoria y reconocimiento en la industria de TI. En 2014 y 2015 fue distinguida con el reconocimiento Women of the Channel, que se otorga a las mejores líderes en Estados Unidos.

Para la ejecutiva, lo más importante en el liderazgo no es sólo tener las habilidades necesarias para conducir a un equipo, sino tener la actitud correcta.

“Tener éxito implica un trabajo personal muy fuerte, pues mucho de lo que logras no depende sólo de ti. Asimilar eso es muy difícil, pues pareciera que tener éxito es una cuestión personal. Yo más bien creo que es una cuestión de saber trabajar en equipo.”

Un estudio de la Comisión de Igualdad de Oportunidades, en Estados Unidos, estima que la brecha salarial entre hombres y mujeres en el sector de tecnología podría durar otros 30 años. Actualmente, los hombres ganan 19.1% más que las mujeres en puestos directivos en la industria tecnológica.

“Cuando era joven solía comportarme como los chicos, hacía lo que ellos. Una mujer que quiere tener éxito no se compara, una mujer que quiere tener éxito hace lo que cree que es lo correcto de la mejor manera”, dice Dorcey.

A lo largo de su carrera, Anna Dorcey tuvo que enfrentar pruebas personales difíciles, un divorcio, experimentar ser madre soltera, decidir si quería volver a casarse.

“Todos tenemos una vida personal que influye en las decisiones que tomamos de manera profesional. La clave para tomar la decisión más adecuada es optar por lo que realmente queremos.”

La ejecutiva afirma que hay algunas lecciones que ha aprendido en el camino a convertirse en una líder del sector tecnológico:

  1. Actitud, actitud, actitud: Todo se vale. Se vale decir que no, se vale arriesgar todo, dar opiniones, pero es importante hacerlo siempre con la actitud correcta, buscando que la manera de conducirte te lleve al resultado que deseas.
  2. Obedecer al instinto: Cuando Anna Dorcey tuvo a su primer hijo debió tomar la decisión de casarse con un hombre que ella creía ‘no era el indicado’ o tenerlo soltera. “Como toda chica, lo que hice fue llamar a mi madre. Ella me dijo que escuchara a mi instinto, que si no deseaba en realidad casarme, entonces no lo hiciera. Declinar la propuesta de matrimonio es de las mejores decisiones que he tomado. Obedecer al instinto es válido también en el aspecto profesional.”
  3. Las relaciones son vitales: Tener éxito no sólo es cuestión de lograr metas, es cuestión de construir relaciones con tu equipo para alcanzarlas juntos. En la medida que adquieres más responsabilidades en una empresa es más probable que debas trabajar en equipos más grandes. Si no tienes una relación en la que puedan apoyarse en ti en las dificultades y tú puedas contar con tu equipo, entonces difícilmente lograrán transitar obstáculos y lograr metas.
  4. Brinda apoyo tanto como puedas: Para considerar que tienes un buen liderazgo no sólo debes lograr metas, debes ayudar a los individuos a superar dificultades. Si los miembros de tu equipo tienen dificultades personales o atraviesan por un mal rato procura brindar apoyo. En el ámbito profesional es ideal que el líder se muestre abierto a ayudar a superar los obstáculos y no sólo a apuntar a lo que se hace mal.
  5. Eres una mujer, no busques ser un hombre. La brecha de género tardará aún en cerrarse. Actuar como un hombre o tratar de imitar conductas es un enemigo del liderazgo femenino. Anna Dorcey afirma que lo mejor que puede hacer una mujer para que su liderazgo resalte es ser ella misma.
  6. Si aprendiste del error, entonces no es un error. Aceptar los errores es un rasgo presente en muy pocos líderes; sin embargo, es vital. “Si aprendiste de los errores y cambiaste algo que hacías mal, entonces no fue un error, fue un pequeño obstáculo en el camino; el primer paso es reconocer que te equivocaste y poner manos a la obra para encontrar soluciones.”
  7. Deja de obsesionarte con el equilibrio. NO, no es cierto que las mujeres pueden tenerlo todo, ni las mujeres ni los hombres pueden tenerlo todo. “En realidad ese balance famoso entre carrera y vida personal no existe. Cuando tienes un trabajo demandante no te ejercitas tanto como quisieras, no te haces pedicura en largos periodos, puedes administrarte y pasar más tiempo con tu familia, pero no puedes tenerlo todo, es cuestión de priorizar, escoger hacer lo que te hace sentir bien, no importa si la mezcla no es totalmente equilibrada.”
  8. Céntrate en los aciertos de tu equipo. Al momento de dar retroalimentación en tu equipo céntrate en los aciertos. Señalar siempre lo que se hace de forma incorrecta puede generar un mal clima de trabajo. “Uno siempre cree que va a aprender más de quienes están en puestos superiores; sin embargo, las lecciones más valiosas de cómo hacer las cosas bien generalmente están en el equipo que lideras. Es importante valorarlo.”
  9. Confía y di lo que piensas. Claro, siempre puedes decir algo erróneo, pero si tienes una idea en la punta de la lengua, no la guardes. Es importante que tengas confianza para externar tus puntos de vista, tus ideas y tus propuestas. “Cuando eres niña te enseñan a ser agradable, a no decir que no. Lo importante es que tengas confianza para decir no cuando debes hacerlo, a decir lo que piensas.”
  10. Haz lo mejor que puedas, todo el tiempo. El mantra de todos los días de Anna Dorcey es hacer siempre lo mejor que puedas. “El éxito es cuestión de trabajar durísimo, de poner corazón. Es una mezcla entre tomar oportunidades, sentirte cómoda y tener muchas ganas de trabajar.”