2016 será otro año difícil para las TIC

Torre de telecomunicaciones en el Cerro de la Silla, en Monterrey, Nuevo León. (Foto: Reuters.)

La fortaleza del dólar y el bajo precio del petróleo continuarán presionando al sector de las tecnologías de la información, el cual podría tener un año más de pobre crecimiento.

 

La inestabilidad en el mercado del petróleo, el fortalecimiento del dólar, los recortes en gasto público y el clima de inseguridad harán de éste otro año complicado para las tecnologías de la información y la comunicación (TIC) en México. De acuerdo con la firma de análisis IDC, el sector mostrará un crecimiento de 3.80%, el cual, si bien representará una mejora significativa frente a la contracción efectiva del mercado de 0.42% reportada en 2015, aún está lejos del 12.3% reportado en 2013.

Durante la presentación del reporte en la Ciudad de México, Édgar Fierro, Country Manager de IDC en nuestro país, aseguró que a pesar de las turbulencias macroeconómicas hay razones para ver con optimismo una mejora en el sector, entre las que destacó un aumento en las remesas (5%), el fortalecimiento de la manufactura (particularmente la aeronáutica), un aumento de la IED, costos más competitivos de telecomunicaciones, así como que el “sector público abre la llave a proyectos estratégicos”.

Fierro detalló que esas fortalezas internas permiten que México se mantenga como un mercado atractivo frente a sus pares de América Latina, especialmente en el mercado de telecomunicaciones.

En el reporte anual IDC Predictions 2016, la firma detalla que el crecimiento en el sector de las TIC provendrá principalmente de dos áreas de negocio: los teléfonos inteligentes y la adopción de la nube por parte de las empresas, las cuales tienen el potencial de llevar un mercado valuado en 22,541 mdd en 2015, a 23,397 millones en 2016, según estimaciones de la compañía.

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El gráfico anterior pone de relieve la dominancia del gasto enfocado al hardware, especialmente en teléfonos inteligentes 3G y 4G. Oliver Aguilar, analista senior de Dispositivos Móviles de IDC, explicó que ese comportamiento es típico de una economía emergente, y que en una economía desarrollada el hardware representaría sólo 30% (en México es de 54.9%). “En el futuro la tendencia probablemente sea una reducción de ese rubro y el aumento en servicios profesionales y software”, añadió el analista.

Cuando hablamos de hardware, en realidad nos referimos a smartphones, de los que se vendieron 68 unidades por segundo durante todo 2015 (40% de ellos compatibles con redes móviles 4G), cifras por mucho superiores a las 11 tablets o 10 computadoras (6 de ellas portátiles). IDC no prevé que esa tendencia se desacelere, por lo que la base instalada de teléfonos inteligentes en México para 2020 podría alcanzar los 11.9 millones de equipos.

 

Empresas, el otro pilar de la industria

Durante 2015, el mercado empresarial sumó 13,431 mdd, lo que representa un crecimiento de 5.6% año con año, especialmente gracias al impulso dado por la adopción de estrategias enfocadas en la movilidad y la nube.

Al respecto, Oliver Aguilar señaló que aunque se espera que dentro de los servicios de telecomunicaciones para el sector empresarial la voz móvil se mantenga como el área de mayor valor (con un gasto esperado de 4,615 mdd), el mayor crecimiento vendrá de la inversión destinada para los Datacenter y los Servicios Administrados (en buena parte, concentrados en soluciones de seguridad).

Así podría lucir el segmento de servicios de telecomunicaciones corporativas en este año:

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Claudia Medina, analista de Soluciones Corporativas de IDC, explicó que otra fuente de crecimiento para la industria provendrá de la adopción del big data y la analítica por parte de las empresas. Ambas áreas tienen gran potencial si consideramos que, de acuerdo con cifras de IDC, apenas 8% de las empresas mexicanas cuenta con una solución de big data.

“La nube cobra cada vez más relevancia en las prioridades de inversión, sobre todo alrededor de soluciones como colaboración y administración de contenidos”, dijo Medina, y puntualizó que los sectores que más recursos destinan a tecnologías de big data son manufactura (27%) finanzas (21%) y comercio (12%).

Finalmente, la otra tendencia que acapara la conversación en torno de las TIC parece ser el Internet de las Cosas (IoT). Al respecto, de las encuestas realizadas por IDC a empresas se desprende que las tres principales razones para la adopción del IoT se encuentran un aumento de la productividad, seguido de un interés por la automatización de procesos y la toma de decisiones más efectivas en el negocio. Además, 62% de las empresas encuestadas considera que la adopción del IoT es estratégica y les ayuda a competir más efectivamente, y 71% de ellas cuenta con presupuesto para desplegar algún esfuerzo en la materia durante los siguientes 12 a 24 meses.

 

La transformación que viene

Para IDC, las tendencias en las TIC perfilan una transformación digital que reconfigurará de manera dramática la vida dentro y fuera de la oficina, y la cual tiene cinco dimensiones claras:

  1. Liderazgo en la transformación. La dirección debe empujar las nuevas soluciones y la adopción de nuevas tecnologías.
  2. Transformación omniexperiencia. Las nuevas tendencias de movilidad plantean un reto significativo: “tocar a una generación de jóvenes inmune a la publicidad”, dijo Jorge Gómez, director de Soluciones Empresariales de IDC México, y agregó que ellos “no quieren productos o servicios, sino experiencias”, y que éstas sean consistentes independientemente del lugar o el tipo de pantalla en el que se vivan.
  3. Transformación de la información. “Todo lo que producimos en redes sociales o internet son un insumo que podemos aprovechar”, dijo Gómez.
  4. Modelo operacional. Una vez que se tiene claro lo que se desea alcanzar, se necesita una estrategia que aglutine los esfuerzos digitales de la compañía con los análogos.
  5. Transformación de la fuerza laboral. La movilidad plantea la que quizá sea la revolución más radical en el trabajo como lo conocemos. La ubicuidad de los dispositivos conectados proporciona una flexibilidad sin precedentes, pero además es una condición idónea para dar un impulso a la productividad.