5 claves para que el estrés laboral no acabe contigo

Convierte el estrés en productividad (Foto: Cortesía Hays)
Convierte el estrés en productividad (Foto: Cortesía Hays)

El estrés de oficina se esconde hasta en tu móvil, pues una de cada cuatro personas sufre trastornos relacionados con las nuevas tecnologías. Te compartimos cinco tips para que este padecimiento no atormente tu vida profesional.

 

¿Te sientes irritable, incapaz de tomar decisiones, con miedo e inseguridad? Si tu respuesta es afirmativa, puedes padecer estrés laboral. Si no lo combates a tiempo puede ocasionarte el síndrome conocido como Burnout o desgaste emocional.

“Incluso, el estrés puede manifestarse con problemas gastrointestinales, insomnio, dolores de cabeza, taquicardia, nerviosismo, tensión muscular, úlceras, cansancio extremo, pérdida de peso y desequilibrios hormonales, así como afectación en el rendimiento de las personas”, dijo la firma empleadora Manpower en su blog.

El impacto económico también es significativo. Se estima que puede causar una pérdida de entre el 0.5% y el 3.5% del Producto Interno Bruto de los países.

Al problema se suma una nueva tendencia: el tecnoestrés, que se refiere al trastorno por exceso de tecnología y se caracteriza por una necesidad de conectividad permanente que genera sensaciones de ansiedad, estrés, nerviosismo y frustración en los empleados.

Una de cada cuatro personas sufre trastornos relacionados con las nuevas tecnologías, según la Organización Mundial de la Salud (OMS).

Pero existe un extremo opuesto, llamado estrés positivo llamado eustrés. Se ocasiona, por ejemplo, por tener un nuevo puesto en la empresa con más responsabilidades o presentar un proyecto ante un socio. En cantidades moderadas, este tipo de estrés ayuda a realizar mejor las tareas  y más rápidamente, pues aumenta la resistencia mientras que agudiza el pensamiento y la concentración.

¿Cómo me salvo del estrés?

Te compartimos cinco pasos de Manpower para impedir que estrés por la carga de trabajo se apodere de ti.

1.Define prioridades. Puedes establecerlas de acuerdo con el nivel de importancia de cada actividad, así como la fecha de entrega. Por ejemplo, un reporte para tu jefe que debes entregar el mismo día o capacitar a un compañero sobre alguna función que puede esperar.

2.Planifica. La planeación anticipada puede disminuir considerablemente tus niveles de estrés. El tiempo y horario que le dedicarás a las tareas serán determinantes, pero, para lograrlo, establece plazos alcanzables.

 3. Enfócate en una tarea a la vez. Dile que no al multitasking, en especial al digital, como usar el correo y redes sociales al mismo tiempo. Si realizas múltiples tareas tu concentración puede disminuir y, por tanto, también la calidad de tu trabajo, además de que corres el riesgo de cometer errores.

4. Organiza tu estación de trabajo. Tener muchos documentos en el escritorio puede generarte estrés. Puedes acomodar tus papeles en carpetas y no amontonar tu escritorio con objetos que no necesitas.

5. Haz una pausa. Si pasas demasiado tiempo sentado, con el mínimo movimiento corporal, no sólo puede mermar tu productividad, sino tu salud con dolores de espalda, confusión mental y ansiedad. Descansa por pequeños periodos puede beneficiar tu concentración.