Así lo dijo la ‘Dama de Hierro’

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Frases célebres de Margaret Thatcher en diferentes escenarios de su carrera política.

 

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LONDRES – A continuación algunas citas de la vida política de Margaret Thatcher, quien murió este lunes a los 87 años.

“No pienso que vaya a ver una mujer primera ministra en mi vida”, dijo como secretaria de Educación en 1973. Se convirtió en la primera, y por ahora única, primera ministra en 1979.

“Cuando haya desacuerdo, debemos llevar armonía. Cuando haya un error, debemos llevar verdad. Cuando haya duda, debemos llevar fe. Y cuando haya desesperación, debemos llevar esperanza”, dijo, citando a San Francisco de Asís, en su victoria electoral en 1979.

“No soy una política de consenso. Soy una política de convicción”: 1979.

“No me importa cuánto hablen mis ministros mientras hagan lo que dicen”: 1980

“Debemos combatir al enemigo afuera en las Falklands (Islas Malvinas). Siempre debemos estar conscientes del enemigo interior, que es mucho más difícil de combatir y más peligroso para la libertad”, dijo sobre la huelga de mineros de 1984-85, que provocó parte de la oposición más feroz de los sindicatos a sus políticas económicas.

“No estamos pidiendo un centavo de dinero comunitario para Gran Bretaña. Lo que estamos pidiendo es una gran cantidad de nuestro dinero de vuelta, por encima y sobre lo que contribuimos a la comunidad, que está cubierto por nuestros recibos de la comunidad: en una cumbre de la Comunidad Económica Europea en 1979.

“Este es un día que no debía ver”, dijo a periodistas el día después de sobrevivir a un ataque mortal con bomba del Ejército Republicano Irlandés contra la conferencia del Partido Conservador en 1984.

“Nos han convertido en abuela”, sobre el nacimiento de su primer nieto, en 1989.

“¡No! ¡No! ¡No!”, dijo en la Cámara de los Comunes en 1990, en el clímax de un estallido que llevó a Geoffrey Howe a renunciar como viceprimer ministro y entregar un discurso de renuncia que llamó a que ella sea desafiada por su trabajo.

“Lucho hasta el fin, lucho para ganar”, dijo en noviembre de 1990 después de no conseguir votos suficientes para evitar una segunda ronda en la elección por el liderazgo conservador. Renunció el día siguiente.

“Es un mundo viejo y raro”, dijo sobre su decisión de renunciar en 1990.