Bancarrota: Perder para ganar

Todo emprendedor debe de soñar en grande pero también debe de tener la humildad y paciencia de comenzar en chiquito. He aquí mi experiencia.

 

Se dice que la palabra bancarrota nos llega de la antigua Italia, en donde los banqueros y prestamistas se sentaban en sus bancas para realizar sus transacciones. Cuando quebraban, las autoridades les rompían la banca, o sea, quedaban en banca rota.

Siempre he dicho que lo más barato que puedes perder en un negocio, es dinero y es que no podría abordar el tema sino lo hubiese vivido los 19 años por poquito más de un millón de pesos, hecho que muy poca gente sabía hasta este momento.

Un cúmulo de malas y pésimas decisiones que me llevaron a una cifra que hoy me da la dicha de pertenecer a un grupo de emprendedores que ha tenido la fortuna de saltar al abismo en caída libre hacia la bancarrota, y digo fortuna, porque son de las situaciones más adversas que he vivido, que te tratan sin gentilezas, que te dejan grandes cicatrices pero grandes aprendizajes, sobre todo porque te forja un carácter más fuerte para continuar.

Cuando es nuestro primer emprendimiento, cometemos el gran error de todo basarlo en el dinero, ya que nuestra primer acción con toda certeza y seguridad es echar toda la leña al fuego, y si el fuego no prendió con la fuerza que esperábamos, le echamos leña ajena, llámese préstamos en efectivo de familiares, amigos y/o bancos, siempre confiando en nuestra buena suerte de que todo trato o negocio con terceros saldrá absolutamente beneficioso y fructífero para el crecimiento de nuestro emprendimiento.

Todo emprendedor debe de soñar en grande pero también debe de tener la humildad y paciencia de comenzar en chiquito con acciones muy pequeñas pero muy constantes que vayan sumando.

El emprendimiento no es una moda, es un estilo de vida, no se trata de emprender por dinero, se trata de emprender por pasión, ya que el activo más importante de todo emprendimiento es el emprendedor, por lo que un negocio sin pasión, no es un negocio.

Aquí mis 5 consejos como sobreviviente:

1.- Todo a su tiempo: Si desde el principio no planeas darle el 200% de ti a tu emprendimiento, mejor no lo hagas, porque habrá muchos momentos en los que tendrás que escoger entre continuar, comer o dormir, ni se diga tu vida social.

2.- No trates a tu bebé como adulto: Un emprendimiento es como un bebé recién nacido, requiere de toda tu atención, recursos, energía, paciencia y amor para poco a poco crecer. Comienza con lo estrictamente necesario, sin lujos.

3.- Ni en tu suerte, ni en los planetas, ni en tus chakras: El flujo de efectivo es el oxígeno de todo emprendimiento, es por eso que ante cualquier decisión financiera debes ser analítico, racional y, sobre todo, muy realista. En caso de realizar tratos con terceros, siempre por escrito, recuerda que papelito habla.

4.- No te embarques: Deja de gastar en lo innecesario, actúa austeramente y nunca pagues las mensualidades de un préstamo con otro préstamo cuando de antemano sabes que si no puedes con uno, menos podrás con dos, por lo que más vale un buen trato con los bancos, que un mal trato con medio mundo, es tortuoso que el teléfono no deje de sonar desde las 7am.

5.- No es un obstáculo, es un reto: El hecho de estar en bancarrota no significa que debes de darte por vencido, no hay cifra grande o pequeña, sólo es un reto que te da una señal para que actúes con más rapidez y firmeza, para perder el miedo a estos abismos y convertirte en un ser más responsable no sólo de tus acciones sino de sus consecuencias.

Ésta es una gran oportunidad para agradecer principalmente a mi mamá, a quien por desgracia arrastré en este desastre financiero, pero quien me dio la fortaleza y nunca dejó de creer en mí, a mi familia por ser siempre mi empuje e inspiración.

Deseo que este post les haga reflexionar sobre sus decisiones financieras y quien ya se encuentre en bancarrota, tenga el empuje para salir y emprender con más fuerza. Espero sus comentarios.

Contacto:

Facebook: facebook.com/stephanielewiss
Twitter: @yameroenForbes
E-mail: stephanie.lewis@iqempresarial.com.mx

  • Marcos

    Tu sinceridad y apertura con relación a tu mala experiencia financiera me motivó pues yo pasé por algo similar de lo cual aún no salgo completamente pero si estoy mucho mejor que como estaba. Y espero en un par de años decir que salí del abismo y que estoy en un sólido crecimiento financiero pero ahora con madurez y objetividad. Gracias por compartir tu experiencia.

  • Muchas gracias por tu comentario, Marcos. Al contrario, es para mí un honor poder platicarles no sólo historias de éxito, sino también de fracaso, como fue mi caso. Ten paciencia, es difícil, lo sé, pero aplica el que todas tus acciones emprendedoras sean por pasión. Estoy segura que pronto pasará esta mala racha, te deseo mucho éxito. Un abrazo fuerte.

  • Tod@s los verdaderamente emprendedores, nos identificamos con su historia, que sin duda es digna de admirar, por no hablar de sus consejos.
    Un excelente articulo, y realmente admiro las historias sinceras y realistas, ya que demuestran la verdadera valía de cada emprendedor.
    Emprender no es nada fácil, el emprendedor tiene que tener claro su proyecto,su viaje y su destino, a pesar de lo difícil de ese trayecto.
    Un saludo enorme y darle la enhorabuena por su éxitos y confianza en lo hace.

    • Kiko, agradezco tú comentario, como tú dices, emprender no es fácil, por eso digo que el emprendimiento es un estilo de vida, sin embargo, es fundamental saber hacia dónde vamos, objetivos, metas, en fin, vivir intensamente nuestros emprendimientos sin importar los retos que se nos presenten en el camino. Mil gracias por tus palabras, te mando un abrazo fuerte y mis mejores deseos, mucho éxito en tu camino como emprendedor.

  • G. Alfonso Moya A.

    Emprender jamás sera fácil, también. Pase por un bancarrota debido a una mala planeacion , ahora nuevamente tengo un nnuevo proyecto que aunque apenas esta en una servilleta, este post me sera de gran ayuda en mi toma de decisiones, muchas gracias Stephanie por tu sabias palabras..

  • Fabian Coronado

    Articulos como este te hacen reflexionar, abri mi segunda empresa hace 6 años, y opero 4 años, la lleve a bancarrota enteramente debido a mis malas desiciones, entre ellas y la mas importante fue que cuando ya la habia asentado adecuadamente y ya era rentable, comenze a gastar mas de lo que debia en base a estimaciones de lo que iba a entrar en flujo de efectivo.