Cambia la marea: EU busca inversionistas en China

Foto: Reuters.

¿Quién lo habría imaginado? Hace algunos años eran los chinos quienes buscaban llevar dólares a su país, hoy empresas estadounidenses se lanzan a la aventura de conseguir yuanes para mantenerse como la primera economía del mundo.

 

Por Russell Flannery

 

Cuando visité por primera vez China a mediados de la década de 1980, el país estaba empezando a levantar su relativamente pequeña y pobre economía de la época de Mao y puso en marcha sus históricas reformas. Estados Unidos, a pesar de enfrentar desafíos representados por Japón y Alemania, fue en general un líder económico mundial saludable.

Cómo han cambiado las cosas. En la actualidad EU es el mayor deudor del mundo y enfrenta a graves problemas económicos, políticos y sociales. China, por su parte, ha pasado a convertirse en la economía número 2 del mundo, con una de las mejores tasas de crecimiento del PIB del mundo y montones de dinero ahorrado.

Dos reuniones celebradas en Shanghai durante los últimos días ponen de manifiesto cómo el cambio en la fortuna de los dos países está afectando las relaciones económicas entre EU y China. El viernes, unas 150 personas asistieron a una conferencia patrocinada por la Cámara Americana de Comercio en Shanghai para promover “inversiones chinas en Estados Unidos”. El evento, celebrado en el ostentoso distrito financiero de Lujiazui de Shanghai, fue apoyado en parte por Nimbus Strategies, de Chicago. Los oradores procedían de Citicorp, JP Morgan y otras compañías estadounidenses.

En una manera surreal que me recordó cómo una vez China, corta de capital trató de atraer inversores extranjeros, los participantes destacaron los beneficios de invertir en Estados Unidos, incluyendo su demografía (más de 300 millones de personas) y los costos potencialmente bajos de las empresas chinas. Brenda Foster, presidente de Amcham en Shanghai, se concentró en lo que los flujos chinos pueden ser capaces de hacer por los estadounidenses: “el capital chino crea nuevos empleos en Estados Unidos y mantiene los ya existentes”, dijo. “Aumenta las exportaciones de EU, ofrece nuevas fuentes de capital, ofrece oportunidades para financiar la infraestructura necesaria y promueve la investigación y el desarrollo.”

Un día después, durante un encuentro diferente en otro hotel de cinco estrellas, a pocas cuadras, el Realty Group of Florida Windham atrajo a decenas de adinerados compradores potenciales a una cena para presentar las residencias actualmente en venta en CityCenter, en Las Vegas, un proyecto de desarrollo respaldado por MGM Resorts y Dubai World. La meca del juego, que aún se recupera de un pinchazo inmobiliario, seguramente se beneficiaría de dinero chino fresco (y de más visitantes).

Estos dos eventos siguieron a las noticias de la prensa de Shanghai que informaron la semana pasada sobre una inversión china bien recibida en Europa. Dalian Wanda Group, que compró el año pasado la cadena cinematográfica AMC, dijo que invertirá un total de 1,600 millones de dólares bienes raíces y en un fabricante de yates en Reino Unido. El mes pasado, durante un anuncio que ha generado controversia, Shuanghui de China dijo que compraría al procesador de carne estadounidense Smithfield por 4,700millones, quedándose con marcas muy conocidas, como Smithfield y Armour.

Sin duda, China tiene hoy sus propios y abundantes problemas. Y los estadounidenses necesitan tener cuidado con los subsidios del gobierno chino que constituyen prácticas comerciales desleales, así como de las inversiones que podrían poner en peligro la seguridad nacional de EU y violar las leyes, incluidas aquellas referentes a la alimentación y la seguridad de los productos. Sin embargo, esto deja mucho espacio para que otras inversiones chinas beneficien, como señaló Foster, a la economía y al empleo en EU.

Con toda seguridad, estamos viendo las primeras inversiones chinas en EU, los estadounidenses preocupados por las perspectivas de prosperidad y empleo deben mantener la mente abierta a los beneficios económicos que el capital chino puede impulsar.