Carl Icahn, el tiburón de Wall Street

Carl Icahn. (Foto: Jonathan Kozowyk para Forbes).

Libre de inversionistas y con un alto flujo de efectivo, Carl Icahn tiene docenas de compañías en la mira. Y siempre va por más. En los últimos cuatro años, los fondos de inversión de Icahn han superado el Índice S&P 500, con un promedio en rendimiento de más de 25% al año.

 

Por Steven Bertoni y Nathan Vardi

 

En las oficinas de Carl Icahn hay modelos de aviones TWA, la adquisición que consolidó su nombre entre los hombres de negocios de las ligas mayores, trenes de juguete ACF Industries y en los corredores, están plasmadas tres décadas de luchas por el poder financiero de Wall Street.

En los últimos 15 meses, el hombre de 77 años se posicionó y después lanzó campañas contra 14 compañías; una ráfaga que lo ha convertido en el individuo más inconveniente en los negocios, que le ha echado el ojo a casi todas las compañías grandes en la historia de Estados Unidos.

En un momento Icahn está lanzando una oferta enorme para arrebatar a Dell de su fundador. (Está a unos días de hacer una oferta no requerida valorada en 25,000 millones de dólares (mdd), ofreciendo un compromiso de participación de 5,000 mdd que saldrán casi por completo de sus bolsillos.) Al siguiente, tiene en la mira a la perforadora de aguas profundas Transocean. El inversionista descubrió que la felicidad significa perseguir su activismo de manera eficaz.

¿Qué más puedo hacer?”, pregunta Icahn de manera retórica. “Estamos en la cima”, afirma. “No había existido un mejor momento para hacer lo que hacemos”.

Sin embargo, para ser francos, lo que hace ha cambiado. Solía intentar adquirir compañías por medio de bonos basura y otras herramientas de apalancamiento. Después descubrió la forma de usar el dinero de otras personas por medio de una estructura de fondos de protección. Ahora, es el hombre más rico de Wall Street con una fortuna que Forbes estima en 20,000 millones de dólares (mdd). Él ya no necesita la ayuda de nadie. Y eso ahora lo hace muy, pero muy peligroso.

“Le encanta ganar, y le encanta el dinero, pero es sólo una forma de demostrar que ahora ha reconocido lo que vale y lo que ha ganado”, comenta el también multimillonario Leon Black, quien era el banquero inversionista de Icahn en Drexel Burnham Lambert en la década de los 80, antes de fundar juntos el gigante en capital de riesgo Apollo Global Management“.

Mientras que su resurgimiento tomó a Wall Street por sorpresa, Icahn pasó varios años generando millones de dólares creando una estructura de fondos de protección para que pudiera invertir su propio dinero entre personas que le dieran 2.5% de sus inversiones, más 25% de sus ganancias. Para 2007, ya gestionaba 5,000 mdd en capital externo de donaciones, fondos de pensiones e incluso capital en el Medio Oriente.

En los últimos cuatro años, los fondos de inversión de Icahn han superado el Índice S&P 500, con un promedio en rendimiento de más de 25% al año. Este año también comienza con el pie derecho, con fondos de inversión hasta de 12%. Icahn afirma que su portafolio ha sido ampliamente asegurado en los últimos años. Al mismo tiempo, Icahn Enterprises ha superado el mercado de valores de Estados Unidos en el mismo periodo.

Eso nos trae al día de hoy. Icahn está desatado, pues ahora está perfectamente bien posicionado para hacer uso de su aterradora marca de inversiones activas, sacudiendo a las compañías al tomar sus acciones de comercio público, tomando puestos en los consejos y exigiendo que hagan algo con su efectivo.

 

El caso Dell

 

Icahn dice que respeta a la nueva generación de activistas. Sin embargo, lo que lo separa de ellos es que manejan dinero que sus inversionistas pueden retirar.  Icahn, por virtud de su renovación después de su colapso, comienza guerras con apoderados y lanza ofertas amables con el dichoso capital permanente; dinero bajo su completo control. “En este momento, sin vender nada, podemos hacer un cheque por 10,000 mdd”. Con esa suerte de municiones Icahn puede apoderarse de una compañía rica en efectivo con una capitalización bursátil hasta de 50,000 mdd.

Eso pone a Dell en su punto óptimo. En febrero, Michael Dell parecía tener una forma de volver a obtener, sin trabas, el control de la compañía que fundó, trabajando con la firma de capital privado Silver Lake en un trato de 24,400 mdd para hacer a Dell privada por 13.65 dólares por acción, una prima de 25% sobre su precio de compra.

Icahn leyó al respecto en el periódico, y rápidamente tomó una posición de 1,000 mdd en acciones, asumiendo que si Dell estaba inyectando tanto dinero, costaría muy barato.

A principios de marzo Icahn concluyó que la oferta de Michael Dell no reflejaba la tasa interna de rendimiento de la compañía establecida en 15% en sus compras de tecnología de infraestructura por 13,700 mdd. Así que le rogó a los accionistas que forzaran a la compañía para que descartara el trato y, en lugar de eso, pagar 9 dólares por participación en dividendos usando su dinero y la recién adquirida deuda.

A mediados del mes Icahn meditaba una táctica mucho más contundente. Hacia finales del mes notificó al Comité Especial de la Junta de Directores de Dell que le interesaba tener el control de compra de la compañía. Se espera una guerra de ofertas entre él, Michael Dell y la firma de capital privado Blackstone Group.

 

Gracias, petróleo

 

Durante la primera parte de su carrera Icahn era el que viajaba a las reuniones. Luego, después de abandonar la escuela de Medicina, brincó del Ejército a Wall Street, donde su tío le consiguió un trabajo a principios de la década de los 60. Para la década de los 80 estaba perfectamente posicionado para hacer dinero en serio.

Ahora, Icahn tiende a compararse con el mejor profesional de Graham & Dodd de todos los tiempos, Warren Buffett. Desde el año 2000, Icahn Enterprises ha tenido un rendimiento de 840%. ¿Cuánto ha tenido Berkshire Hathaway? 250%. Aun así el mercado toma en cuenta la participación de Buffett como valiosa, mientras que las compañías de Icahn se pueden comprar a precio reducido.

Las escandalosas batallas de Icahn llegan a los encabezados, no obstante se ha convertido en el mayor beneficiario silencioso de la revolución de la fracturación hidráulica de Estados Unidos, que ha destapado enormes reservas de petróleo y gas.

Desde hace décadas Icahn es dueño de una flotilla masiva de vagones para transportar petróleo. También posee dos fabricantes de vagones, ACF Industries y American Railcar Industries, que forma parte de la lista de Nasdaq. Las participaciones ARII brincaron 75% desde marzo pasado, conforme los productores estaban en la rebatiña de vagones cisterna para transportar petróleo por todo Estados Unidos.

Compró ACF en 1984 por 469 mdd e inmediatamente vendió tres divisiones por 360 mdd. Después usaría el dinero de ACF para poner en orden el financiamiento para muchos de sus intentos de compra, incluyendo su oferta de 4,200 mdd por 45% de Phillips Petroleum, cuando se enfrentó contra T. Boone Pickens.

Sin embargo, se puede rastrear su recién descubierta riqueza gracias al petróleo en CVR Energy, que se podría decir es el mejor negocio que Icahn ha hecho en su carrera. Primero ocupó una posición en la compañía refinadora de petróleo en enero de 2012, y para el verano ya era dueño de 82% de su participación y había reemplazado su junta de consejo. Icahn ganó 2,000 mdd conforme su participación se duplicó con más y más petróleo fluyendo hacia sus refinerías.

 

Cabeza

 

Con Icahn a la cabeza y sin aflojar el paso, los hijos están trabajando en la firma y pasando más tiempo con él. Su hijo Brett, de 33 años, ha estado con Icahn durante 11 años y ahora busca negocios como coadministrador del portafolio Sargon (él y otra estrella en alza que trabaja para Icahn, David Schechter, sacaron adelante la inversión en Netflix). Su hija Michelle, de 30 años, trabajó como maestra y pronto entrará a la firma.

Se unieron a un conjunto no burocrático de 20 abogados y profesionales en inversión (bastante pequeño dada la cantidad de dinero que está fluyendo). No hay juntas de consejo conservadoras que la hagan de comité de inversión. En lugar de eso, hay reuniones nocturnas en las que Icahn construye sus convicciones al atacar dos o tres asuntos clave, y muchas llamadas telefónicas.

Reed Hastings, director de Netflix, está aprendiendo a aceptar a Icahn desde que tomó participación en 10% de la compañía el otoño pasado. La compra de Icahn provocó que la compañía adoptara la dichosa pastilla de veneno para evitar que Icahn comprara más acciones.

Sin embargo, ha surgido una industria completa de banqueros y abogados, “mercenarios como Goldman Sachs”, como lo pone Icahn, que protegen a directivos y juntas de consejo de las fauces de Icahn.

Quédense tranquilos, pues Icahn registrará quién lo está ayudando a conseguir presas y quién no. El director de Netflix, Hastings, ganó una prórroga de la ira de Icahn después de que encarriló los resultados de la compañía y las participaciones de la compañía se levantaron. En contraste, cuando tomó control de CVR Energy, en mayo de 2012, el equipo de Icahn se dio cuenta de que Goldman había acumulado una entrada de 18.5 mdd tratando de ahuyentarlo. Le ordenaron a la compañía no pagarlos. Esas son las consecuencias cuando estás del lado equivocado, con un tipo lo suficientemente enojado para pelear por principios, y lo suficientemente adinerado para ganar.

 

Clínica para los emprendedores

 

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El año pasado Brett Icahn, de 33 años, recibió casi 3,000 mdd para invertir en Icahn Capital. Sin embargo, se ha tenido que probar en los 11 años en los que ha trabajado para su papá. (Su hija Michelle se unirá esta primavera). ¿Cuál es la mejor manera de involucrar a sus hijos en su negocio? Carl Icahn recomienda:

 

Empieza desde que son jóvenes. A través de los años Brett y yo tomábamos caminatas largas cada fin de semana. Él era muy receptivo, siempre interesado. Él heredó un poco de mi cinismo en cuanto a los negocios y Wall Street. Él me escuchaba y aprendía mucho. Tomó cursos de Contaduría para entender balances generales. La gente en la oficina le enseñaba mucho también.

Trátalos como empleados normales. Dile: “Mira, estás trabajando aquí como cualquier otro. Empiezas desde abajo y no recibes ventajas y tienes que entender eso”. Casi diría que tienes que ser más duro con ellos que con cualquier otro.

Prueba su temple. Cuando Brett y su socio, David Schechter, empezaron el portafolio de Sargón me dijeron: “Danos 300 mdd”. Les dije que sí, pero que tenía el derecho de prohibir cualquier cosa que hicieran. Sacrificaron sus salarios para llevarse un porcentaje pequeño de los beneficios. Había una tasa de retorno. De esta forma, ése sería su proyecto.