Chrysler se niega a retirar vehículos en Estados Unidos

Foto: Reuters

La firma automotriz argumenta que los reguladores han realizado un análisis incompleto. Las autoridades reportan qie 51 personas murieron en choques e incendios por impactos traseros que involucraban a vehículos Grand Cherokee y Liberty.

 

Reuters

 

DETROIT  – Chrysler Group LLC cuestionó un fallo de reguladores de Estados Unidos para retirar 2,7 millones de vehículos Jeep por problemas de seguridad, diciendo el martes en un comunicado que la conclusión se basa en un “análisis incompleto de los datos correspondientes”.

Chrysler, cuyo propietario mayoritario es Fiat, dijo que no tiene pensado retirar los vehículos deportivos utilitarios e insistió en que son seguros.

La Administración Nacional de Tránsito Carretero de Estados Unidos pidió el retiro de ciertos modelos para abordar impactos traseros que podrían causar una pérdida de combustible y derivar en incendios en esos vehículos. La agencia pidió el retiro la noche del lunes, pero Chrysler se resistió.

Los vehículos cubiertos por la acción incluyen el Jeep Grand Cherokee de los modelos que van entre los años 1993 y 2004 y el Jeep Liberty fabricado para los años 2002 al 2007.

Es inusual que las automotrices cuestionen a la agencia en temas de seguridad como este.

“La compañía defiende la calidad de sus vehículos”, dijo en un comunicado el presidente ejecutivo Sergio Marchionne. “Todos nosotros seguimos comprometidos a seguir trabajando con la NHTSA para brindar información que confirme la calidad de estos vehículos”, agregó.

En una carta del 3 de junio enviada a Chrysler, la agencia dijo que su investigación reveló “numerosas muertes vinculadas a incendios y heridas, incendios que no causaron muertes y pérdidas de combustible en impactos traseros”.

En la misiva, de 13 páginas, la agencia dijo que 51 personas murieron en choques e incendios por impactos traseros que involucraban a vehículos Grand Cherokee y Liberty.

La agencia no tenía declaraciones inmediatas el martes sobre la negativa de Chrysler a retirar los vehículos.

La compañía y la agencia han trabajado en el tema durante casi tres años.