Cibercrimen: el secuestro de los dispositivos móviles

Foto: Reuters

El mundo cambia y con él los hábitos de la gente. Y eso incluye a los criminales, quienes, al igual que la tecnología, se han vuelto cada vez más sofisticados y escurridizos.

 

Ahora tampoco los teléfonos celulares están a salvo. En 2013 el llamado cibercrimen no sólo se incrementará, sino también evolucionarán las amenazas concebidas por estos nuevos criminales, ello de acuerdo con el reporte “Prediciones de amenazas 2013” emitido por la compañía McAfee Labs.

Haciendo uso de su sistema Global Threat Intelligence (GTI), la compañía fundada por John McAfee, asegura que en este año los teléfonos inteligentes se volverán el blanco por excelencia de los cibercriminales, a la vez que los ataques a gran escala con el objetivo de destruir infraestructuras habrán de incrementarse.

“Cibercriminales y hackers fortalecerán y harán evolucionar sus técnicas y herramientas para tomar por asalto nuestra privacía, cuentas bancarias, dispositivos móviles, comercios, negocios y organizaciones”, advierte Vincent Weafer, vicepresidente senior de McAfee Labs, en un reporte que Forbes México conoció de manera exclusiva.

En el terreno de los dispositivos móviles, haciendo énfasis en los teléfonos inteligentes, se prevé el desarrollo de tecnologías de ramsonware, las cuales derivan del llamado malware, que serán capaces de bloquear e inhabilitar un teléfono o una tablet, ello con la finalidad de exigir al dueño una recompensa o “rescate”. Ahora bien, dado que el bloqueo también supone acceder al contenido del dispositivo secuestrado, el pago de la recompensa no significa necesariamente que los “secuestradores” vayan a liberar al “rehén”.

Del mismo modo, el desarrollo de un gusano para móviles, The Android/Marketpay.A, se vislumbra como una seria amenaza. Se trata de un troyano con un comportamiento muy simple y sin embargo temible: compra aplicaciones sin permiso del usuario.

Por otro lado, se ha observado una tendencia creciente en los ataques que pretenden única y exclusivamente causar el mayor daño posible a una infraestructura determinada. Esto no disminuirá en 2013, por el contrario, de acuerdo a McAfee Labs seremos testigos de eventos catastróficos en los que los cibercriminales instalarán malware destructivo en un considerable número de computadoras.

Las buenas noticias –si es que pueden ser tales– tienen que ver con el declive y la disminución de los ataques por parte del colectivo Anonymus; los factores de esto son varios. Por principio, la unidad que mantenía el grupo en sus inicios ha menguado notablemente, es decir, ya no se coordinan como antes, muchas de sus declaraciones son falsas o carecen de fundamento, al tiempo que ya han sido infiltrados por diversas corporaciones de inteligencia de varios países. Y si bien no puede decirse que Anonymus desaparecerá del todo, ya no será el actor principal del drama.

En contraste, McAfee Labs apunta que algunos Estados del mundo y sus respectivos ejércitos, desarrollarán unidades cibernéticas para iniciar una nueva guerra destinada a espiar, entorpecer y en ocasiones destruir un software, instalaciones y servidores, tal y como ocurrió el año pasado con el descubrimiento del virus Flame, el cual todo parece indicar fue desarrollado por Estados Unidos e Israel para atacar a Irán.

Ni modo: a cuidar el iPad, el Galaxy III y las instalaciones de uranio enriquecido.