El reino de los geeks está en Texas

Cortesía Geekdom.

Geekdom es  una startup que fabrica startups. Con sus más de 4,000 m2 es un espacio de coworking accesible con un modelo que además fomenta la colaboración entre sus miembros.

 

Por Karsten Strauss

 

El mundo está lleno de nuevas startups que surgen y se establecen en centros de alta tecnología en todo el mundo. Durante sus inicios la mayoría de ellas pasa por una etapa en que capital es escaso, lo que les obliga a tomar espacios de coworking que no sólo ofrecen un área para trabajar, sino contacto con otras personas en la misma situación. Ahora, ésta no es una tendencia nueva, pero una fábrica de startups con sede en Texas está tomando ventaja de la situación y creciendo al ritmo del ecosistema.
El año pasado, Geekdom, el espacio coworking de 18 meses de edad tenía unos 300 miembros que operan dentro de su complejo de oficinas de 4,200 metros cuadrados en el centro de San Antonio (el más grande en Texas). Este año esa cifra se elevó a más de 600 y pronto la empresa se expandirá en su edificio para un total de 9,200 metros cuadrados. ¿Cómo creció tan rápido? La respuesta simple es el precio y la comunidad. “Puedes rentar un escritorio y pagar 200 dólares al mes por persona y ser un miembro de la comunidad por 50 dólares al mes”, dice el cofundador de Geekdom Nick Longo. “He aquí la mejor parte: cada miembro tiene que brindar una hora de asesoría a la semana a otro miembro nuevo, o impartir un taller una vez al mes sobre su área de expertise.”

A pesar de que se cree que la colaboración y la comunicación entre empresas son comunes en los espacios de coworking, Geekdom los vuelve obligatorios y lo hace con éxito. El año pasado, la instalación acogió cerca de 225 talleres y espera que se impartan más de 400 este año. Según Longo: “No es que tengamos una lista y digamos, ‘Hey, ¿ya has dado todas tus horas?’ Todos regalan más de las que deben. Hay algunas personas que ayudan a las personas durante todo el día. Se ha creado un buen ambiente de colaboración.”

Graham Weston , cofundador de la empresa de servicios en la nube Rackspace, es socio de Longo y patrocinadora de Geekdom. Longo  —una vez cliente de Rackspace— viajó con Weston a Silicon Valley y Nueva York para estudiar diversos espacios de coworking, incubadoras y aceleradores para determinar las fortalezas y debilidades de esas instalaciones. “Observamos los espacios de coworking y dijimos ‘wow, no colaboran. En realidad no trabajan juntos aquí ‘”, dijo Longo. “… Si no trabajan en otros lugares, nosotros haríamos lo contrario, y ha funcionado a las mil maravillas.”

Hay un fondo Geekdom -25,000  dólares en capital que las startups pueden solicitar— que hasta el momento siete empresas han aprovechado. TechStars ha celebrado sus eventos dos veces en las oficinas de San Antonio y hay dos más programadas. Dos empresas —Nivel PAR y TrueAbility— son empresas TechStars que surgieron de Geekdom.

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Geekdom no toma acciones de las empresas que trabajan dentro de sus muros, ni exige que nuevas empresas utilicen productos o servicios particulares. La empresa ni gana ni pierde y está dispuesta a dejar las cosas así. Es, en sí, un esfuerzo para cultivar una comunidad de starups. “Siento que estamos en el negocio de la construcción de la ciudad”, dice Longo, cuyos emprendimientos propios incluyen CoffeeCup Software Inc. y Bluedomino Web Hosting. “Lo que estamos buscando es la siguiente Rackspace o el siguiente USAA o el siguiente Boeing. Queremos que las grandes ideas se generen aquí.”

Cuando hablé con Longo le pedí detalles sobre lo que, además de los beneficios mínimos y un sentimiento de satisfacción y de comunidad, Geekdom y Rackspace reciben de éxito de sus clientes. Él respondió como se esperaría de cualquier líder de una organización sin fines de lucro.

FORBES: ¿Qué sucede si una de las empresas que sale de Geekdom se vuelve en algo grande?

Longo: “Nosotros le aplaudimos. Nos gustaría que contrataran a un montón de gente dentro de Geekdom, porque a medida que ellos crecen, también lo hacen todas sus conexiones naturales, las cuales han estado allí todo el tiempo.”

FORBES: ¿No están obligados a hacer nada? ¿Geekdom no tiene participación accionaria? ¿No están obligados a utilizar los servicios de nube de Rackspace? ¿Pueden básicamente dejarlo?

Longo: “No, nada, y se mantendrá así.”

Y ¿por qué habrían de hacerlo, dadas sus ofertas? Geekdom incluye acceso a abogados que registran marcas de forma gratuita, así como a relaciones públicas y marketing. Hay un estudio de video en el que pueden hacerse grabaciones o streaming en vivo. Otras ofertas incluyen una sala de juegos para R&R y un área llamada la Sala de Circuito Geekdom, donde todo aquél que tenga inclinaciones tecnológicas puede perfeccionar sus habilidades de soldadura y fabricación. “Somos algo así como la membresía de un gimnasio para geeks”, dice Longo, citando uno de los slogans de la instalación.

La expansión está en el horizonte y significa la apertura de una nueva ubicación en el corazón del norte de California. En septiembre u octubre, una nueva Geekdom de 2000 metros cuadrados surgirá en San Francisco. Otros lugares podrían venir después, posiblemente en el extranjero, dice Longo.

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