El zar anticáncer de EU tiene las manos atadas

Foto: Reuters.

Richard Pazdur, el director de la oficina de oncología de la FDA vive el dilema permanente de aprobar un medicamento o realizar más pruebas para cerciorarse de que es absolutamente seguro.

 

Por Matrhew Herper

Tal vez más que cualquier otra persona viva, Richard Pazdur, director de la Oficina de Oncología y Hematología de la Administración de Drogas y Alimentos (FDA por sus siglas en inglés), personifica la tensión entre la necesidad de obtener rápidamente nuevos medicamentos para los pacientes y el deseo de asegurarse de que son seguros y efectivos en primer lugar.

Para sus críticos, es un burócrata sin compasión, que niega a los pacientes con cáncer de medicamentos que salvan vidas con demasiados formalismos legales. En 2007, Richard Miller, director ejecutivo de una compañía llamada Pharmacyclics, cuyo medicamento había sido rechazado, escribió una serie de artículos de opinión en el Wall Street Journal acusando a la FDA de “asfixiar, en lugar de fomentar las inversiones en innovación a través de políticas engorrosas y demasiado restrictivas”. Un perfil del New York Times se refirió a él como “el hombre que dice no”. Recibió amenazas y fue llamado asesino. Otro rechazo a un medicamento, el tratamiento del cáncer de próstata Provenge, llevó a 200 manifestantes a gritar frente a la FDA “¡Pazdur debe irse!”

El sujeto filosofa constantemente sobre el tema y entiende la necesidad de velocidad. “Cuando los pacientes saben que hay un fármaco activo, dos meses hacen una gran diferencia porque se están muriendo de una enfermedad”, dice Pazdur. “Es como sostener un vaso de agua delante de una persona que está muriendo de sed y decir, no, no puedes beberla.”

En una entrevista realizada en la reunión anual de la Sociedad Americana de Oncología Clínica, Pazdur, un oncólogo con cara de galgo y gafas redondas, se presentó a sí mismo como algo más que un obstruccionista. Hay una revolución en curso en el tratamiento de tumores, asegura. En lo que va de este año, siete de los 13 nuevos medicamentos aprobados por la FDA son medicamentos para el cáncer.

“Creo que nuestros puestos de trabajo son cada vez más fáciles porque los medicamentos son mejores”, dice Pazdur. Con frecuencia, ni siquiera necesitamos convocar a los grupos de expertos públicos cuya aprobación se había convertido en un rito de iniciación para los nuevos medicamentos contra el cáncer. Simplemente no hay nada que preguntar. “No tenemos un montón de preguntas sobre los medicamentos porque son goles automáticos. No se trata de si vamos a aprobarlos, sino de cuán rápido vamos a aprobarlos.”

Esta era de aprobaciones rápidas está recibiendo un impulso legislativo, gracias a una disposición de la Ley de Seguridad e Innovación de la FDA de 2012, que obliga a la FDA a crear un nuevo estado, conocido como la designación de “Gran Avance”, para el tratamiento de enfermedades que amenazan la vida donde “la evidencia clínica preliminar indique que el fármaco puede mostrar una mejora sustancial con respecto a las terapias existentes”.

La designación se une a varios otros incentivos otorgados por la FDA destinados a acelerar la aprobación de medicamentos importantes: Revisión de Prioridad, creado por el Congreso en 1992, reduce el tiempo de revisión de un medicamento de seis años a  10 meses a seis años; El estatus de Revisión Rápida está diseñado para agilizar el proceso de revisión de medicamentos que satisfagan una necesidad médica insatisfecha, y Aceleración de la Aprobación permite que los medicamentos reciban el visto bueno en base a datos preliminares en espera de la conclusión de estudios más grandes.

Un medicamento puede conseguir una, dos, o todas estas designaciones a la vez. Así que teniendo en cuenta que Revisión Rápida debe la aceleración del proceso de revisión, Revisión de Prioridad acortarlo y Aceleración de la Aprobación hacer que el proceso comience antes, ¿qué función tendría el incentivo Gran Avance?

La respuesta breve, dice Pazdur, es que cataliza la comunicación entre una empresa y la FDA. Tradicionalmente, las revisiones de drogas se llevan a cabo a través de una serie de reuniones programadas. La designación de Gran Avance significa que hay más oportunidades para que una empresa pueda levantar el teléfono y obtener una respuesta. La designación puede liberar los calendarios y también significa que la alta dirección de la división de la FDA se involucre, no sólo los revisores que sirven en las primeras líneas de la FDA.

“La verdadera medida del éxito será qué tan activos somos en nuestro trabajo con las empresas”, dice Pazdur. “Si alguien un trato de Gran Avance y resulta ser lo de siempre, el protocolo no tiene sentido.”

Richard Pazdur.

Richard Pazdur.

Pharmacyclics, la empresa cuyo CEO se quejó de Pazdur hace cinco años, ha recibido tres denominaciones de Gran Avance para un nuevo medicamento contra el cáncer, ibrutinib, que está desarrollando de manera conjunta con Johnson & Johnson. Miller, el ejecutivo en jefe quejoso, se ha ido. Su reemplazo, el inversionista Robert Duggan, es ahora un millonario, como resultado del valor altísimo de las acciones de Pharmacyclics. Pazdur raramente comenta sobre los méritos de los medicamentos que su división no ha aprobado, pero en una sesión educativa en la reunión de ASCO, él calificó los datos obtenidos con el Ibrutinib como impresionantes. Reiteró esa opinión en nuestra entrevista.

Merck ha recibido una designación de Gran Avance por un medicamento que actúa sobre el sistema inmunitario para luchar contra el melanoma. “Ha sido una gran ventaja. Tenemos acceso inmediato a los funcionarios de más alto nivel en la división de oncología de la FDA y hemos sido capaces de obtener orientación sobre el diseño de las pruebas  de la forma más rápida”, dice Gary Gilliland, jefe de investigación de Merck oncología. Hal Barron, director médico de Roche, dice: “Estamos confiados en que hablar con Pazdur aumentará la frecuencia con la que nos podamos comunicar. Es difícil imaginar que no hará más fácil el papeleo. Creemos que probablemente reducirá el tiempo.”

Mace Rothenberg, vicepresidente senior a cargo del desarrollo de oncología de Pfizer, dice recibir el incentivo para un medicamento de la compañía está ayudando a coordinar no sólo los ensayos clínicos, sino también otras cosas que pueden ralentizar un nuevo medicamento, como la fabricación y la elección del nombre de las marcas, que la FDA también regula. También advierte: “Con la misma facilidad con la que un medicamento puede obtener la designación de Gran Avance, puede también perderla.”

Pazdur aconseja a las empresas que planean presentar una designación de Gran Avance para cáncer llamar primero a su oficina y programar una conferencia telefónica. Una razón por la que algunas solicitudes han sido rechazadas, según él, se debe a que las compañías abusaron de ellas. “Era demasiado pronto tomar una decisión justa basados en un puñado de pacientes.”

El hecho de que muchas aprobaciones hayan acelerado el proceso de revisión, sin embargo, no significa que las normas de la FDA se hayan hecho suaves. El 2 de mayo, la agencia convocó a un panel de expertos para discutir si se debe aprobar el Tivozanib, un tratamiento para el cáncer renal experimental que está siendo desarrollado por la pequeña empresa farmacéutica AVEO. El argumento a favor expuesto para el Tivozanib era que suponía menos efectos secundarios que otros medicamentos para el cáncer de genes específicos que han transformado el tratamiento de cáncer de riñón. Pero en el panel de la FDA la agencia señaló que los pacientes que recibieron Tivozanib murieron más pronto que los que habían recibido otro medicamento, Nexavar. Y Pazdur demostró por qué ha causado pesadillas a tantos ejecutivos de biotecnología en los últimos años.

“Estoy extremadamente decepcionado por la propuesta de etiquetado del patrocinador de esta droga”, dijo Pazdur durante un texto citado en The Cancer Letter. “No hay una curva de supervivencia en el etiquetado propuesto.”

“Sin embargo, si se aprueba esta droga, habría que tener una conversación muy cuidadosa con el paciente acerca de este posible efecto negativo sobre la supervivencia total. Y ¿cómo hacer esto? He estado ensayando en mi mente varios escenarios, y lo lógico que diría cualquier paciente es : ‘Doctor, si usted está tan seguro sobre este importantísimo punto, no tenemos otra alternativa aquí?'”

AVEO no lo consiguió. El panel votó 13 a 1 por que la empresa no había presentado datos de eficacia suficientes, y la FDA rechazó la droga. Pazdur dice que con demasiada frecuencia, las empresas afirman que sus productos son más seguros cambiando un efecto secundario por otro, y que, sin excepción, en el cáncer los medicamentos tienen que ser tan eficaces como los que están reemplazando. (Dada la toxicidad de muchos fármacos contra el cáncer, un medicamento menos tóxico, pero igualmente efectivo podría tener algún beneficio en términos de supervivencia.)

Pazdur piensa mucho sobre muchas cosas. Le preocupa que sus revisores de la FDA no pudieron asistir a la reunión donde ASCO presentó sus datos debido a los recortes presupuestarios ordenados por el sequester. Reflexiona profundamente sobre cómo funciona la regulación de los medicamentos que se combinan con las pruebas genéticas. Se preocupa por cómo se pondrán a prueba medicamentos en combinación unos con otros, y espera que tal vez el Instituto Nacional del Cáncer se involucre.

Una cosa no le preocupa: sus críticos. “Hay personas que tienen diferentes opiniones de mi rendimiento, pero tengo que hacer lo que creo que es lo correcto para un caso dado”, afirma.