Emerge estrategia de impuestos de tabacaleras

Foto: Reuters

Acumulan la carga impositiva en sus productos más caros, esperando que los jóvenes sigan comprando los económicos y, algún día, den el salto.

 

Reuters

NUEVA YORK – Las grandes tabacaleras pueden mantener sus productos a precios accesibles para los jóvenes y los pobres con el traslado de la carga del aumento de los impuestos de las marcas más económicas a las más costosas, según publica un equipo de Reino Unido en la revista Addiction.

“Están haciendo un juego inteligente con los precios. Están obteniendo grandes ganancias con sus marcas costosas y mantienen a precio muy bajo sus marcas económicas para conservar a los jóvenes en el mercado”, dijo la autora principal, Anna Gilmore, de la Universidad de Bath y Centro de Estudios del Control del Tabaco del Reino Unido.

Con una investigación de consumidores y del mercado entre 1999 y el 2009, el equipo de Gilmore se enteró de que la industria tabacalera de Gran Bretaña había organizado sus productos en cuatro categorías: premium, de precio medio, económicos y ultra económicos.

Las tabacaleras empezaron a vender los cigarrillos ultra económicos en el 2006, cuando las empresas adquirieron las marcas de los supermercados. Los precios de esa categoría se mantuvieron virtualmente estables desde entonces, pero su participación de mercado se duplicó.

El equipo halló que las tabacaleras tendían a trasladar el costo de los impuestos a los consumidores, pero eso no siempre se daba con los cigarrillos ultra económicos.

Por ejemplo: el precio antes de impuestos de un paquete de cigarrillos ultra económicos cayó tres peniques un año después de que las tabacaleras adquirieran las marcas, mientras que el costo de un paquete premium, económico o de precio medio aumentó entre dos y cuatro peniques entre el 2006 y el 2007.

Las tabacaleras compensaron el recorte inicial de precios de los cigarrillos ultra económicos el siguiente año con un aumento de cuatro peniques en el valor antes de impuestos, comparado con un alza de entre uno y tres peniques de los cigarrillos premium, de precio medio y económicos.

Luego, los precios de los cigarrillos ultra económicos se mantuvieron virtualmente estables mientras que los de las otras categorías aumentan.

Gilmore dijo que las tabacaleras ganan por el volumen vendido a los consumidores de cigarrillos ultra económicos y reteniendo a los jóvenes y a los pobres en el mercado, en lugar de que los impuestos los expulsen.

“La idea es conservarlos en el mercado; un día, empezarán a comprar las marcas más caras”, comentó la autora.

Los autores consideran que los gobiernos deberían monitorear los precios por tipo de cigarrillo y tener en cuenta las estrategias de la industria cuando fijan los impuestos.

Gilmore sospecha que estos resultados serían aplicables a otros países.

Pero la Asociación de Fabricantes de Productos de Tabaco de Reino Unido sostuvo que los precios son una cuestión de competencia y que estos nuevos resultados surgen de un momento de cambios en la industria.