Empeorará escenario laboral de España, Portugal y Grecia

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Uno de cada cuatro adultos no cuenta con un empleo fijo en las economías más golpeadas de la Zona Euro.

 

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LONDRES – La cantidad de desempleados en España, Portugal y Grecia aumentará más, pero un fin de la recesión está a la vista, según el último sondeo de Reuters de algunas de las economías más vulnerables de la zona euro.

El sondeo del lunes de más de 40 economistas realizado la semana pasada tuvo lugar tras una reunión de ministros de finanzas y gobernadores de bancos centrales del G-20 el sábado, quienes prometieron poner al crecimiento por delante de la austeridad para reactivar la economía global.

Más que en cualquier otro lugar del mundo, las economías sureuropeas de la zona euro han sentido el impacto de la austeridad, que ha traído un costo humano y económico mucho más alto a lo contemplado por muchos de sus defensores en el 2010.

Los economistas prevén que la tasa de desempleo en España y Grecia permanezca por sobre un 27%, incluso hasta el 2015, de acuerdo al sondeo.

La tasa de desempleo en la zona euro anotó un 12.2% en mayo, con 19.3 millones de personas sin trabajo, una cifra equivalente a la población combinada de Austria y Bélgica.

“La austeridad fiscal sin fin simplemente no ha dado resultado y el desempleo, particularmente el desempleo juvenil, sigue siendo un problema serio para la zona euro”, comentó Alan McQuaid, economista de Merrion Stockbrokers en Dublín.

“Ante la ausencia de medidas pro crecimiento, las tasas de desempleo en países ‘periféricos’ permanecerán elevadas por algún tiempo”, agregó.

Otro sondeo de Reuters publicado la semana pasada nombró al desempleo juvenil como la principal amenaza para el futuro de la economía de la zona euro, junto a su enclenque sistema bancario.

El último sondeo mostró que Portugal y España deberían lograr volver a registrar un débil crecimiento el año próximo, mientras que Grecia podría salir de una recesión de seis años en el 2014, incluso cuando una expansión propiamente tal aún es lejana para el país.

En general, el panorama económico no registró mayores cambios con respecto al último sondeo de abril.

Irlanda, que a menudo es agrupada con los países del sur de Europa debido a su colapso bancario y gran déficit presupuestario, ha logrado un modesto crecimiento económico durante buena parte de los últimos dos años, aunque volvió a caer en recesión a comienzos de año.

Economistas esperan que la economía irlandesa se acelere en el 2014, con un avance del 1.9%, y que el desempleo en el país se reduzca gradualmente.

 

Exportaciones, palabra clave

Las exportaciones son actualmente el único motor de crecimiento para la economía de España, presionada por una fuerte disminución del consumo interno y los vacilantes mercados inmobiliarios, lo que hace que la recuperación dependa de cómo se desempeñe la economía internacional en los próximos trimestres.

Pero es principalmente Estados Unidos el que impulsa la economía mundial en este momento.

“Vamos a tener otro par de años difíciles”, comentó Nicolás López, de M&G Valores en Madrid.

“(España) no verá un fuerte crecimiento en el corto plazo, considerando los desequilibrios que el país ha creado y que debe arreglar, de modo que, por el momento, no veo un crecimiento sustancial en España hasta el 2016, lo más pronto”, agregó.

Parece seguro que Grecia pasará su sexto año consecutivo en una depresión económica, con un retroceso de cerca de un 4.5% este año.

El país también enfrenta grandes problemas políticos. El Gobierno cuenta con una leve mayoría y existe una gran efervescencia social, particularmente después de un proyecto de ley la semana pasada para despedir a 25,000 trabajadores del sector público en ocho meses.

Portugal también ha estado en medio de una crisis política que amenaza con descarrilar los esfuerzos de ajustes del país y su salida de un rescate financiero de la Unión Europea y del Fondo Monetario Internacional por 78,000 millones de euros a mediados del 2014, como tiene planeado.

Los temores de los inversores se vieron aliviados el fin de semana cuando el presidente portugués dijo que no convocará a elecciones anticipadas, aunque los problemas persisten.