EU y UE lanzan negociación para crear zona de libre comercio

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Un acuerdo de libre comercio transatlántico fue considerado por primera vez hace treinta años, pero la iniciativa fue bloqueada por Francia en la década de 1990.

 

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ENNISKILLEN, Irlanda del Norte – Estados Unidos y la Unión Europea lanzaron el lunes negociaciones para crear una de las más ambiciosas zonas de libre comercio del mundo, al tiempo que Francia dejó en claro su determinación de proteger a su industria cinematográfica y su cultura.

Un acuerdo de libre comercio transatlántico fue considerado por primera vez hace tres décadas, pero la iniciativa fue bloqueada por Francia en la década de 1990.

Ahora Europa consiguió alinear a París, abriendo el camino a un acuerdo que podría impulsar a las economías de la UE y de Estados Unidos en más de 100,000 millones de dólares (mdd) cada año.

“Este es un premio que se recibe una vez en la vida y estamos determinados a aprovecharlo”, dijo el primer ministro británico David Cameron, junto al presidente de Estados Unidos, Barack Obama, y los jefes de la Comisión Europea y del Consejo Europeo.

Estados Unidos y Europa representan casi la mitad de la producción total del mundo y un tercio de su comercio.

Francia amenazó con bloquear el inicio de las negociaciones hasta que los otros 26 gobiernos de la UE aceptaron el viernes su exigencia de proteger a las películas y los medios de entretenimiento online del dominio de Hollywood y Silicon Valley.

Las tensiones reaparecieron el lunes después de que el presidente de la Comisión Europea, José Manuel Barroso, dijera a un diario que la oposición a abrir la industria cultural de Europa a la competencia era “reaccionaria” y formaba parte de una agenda antiglobalización.

El presidente francés, Francois Hollande, dijo que estos comentarios fueron “un poco sorprendentes” y que su país no permitiría que el tema volviera a la mesa de conversaciones.

Barroso, consciente de la irritación de París, destacó que creía que era necesario que algunas formas de cultura contaran con cierta ayuda porque “no son exactamente como otra clase de bienes”.

Pero, teniendo en cuenta a Washington, sostuvo que los servicios audiovisuales de todas formas debían estar sobre la mesa de negociación.

“Espero que nuestros socios estadounidenses entiendan esto”, declaró.

 

Temas difíciles

 

Obama, por su parte, advirtió en contra de estrechar el alcance de las conversaciones.

“Es importante que lo hagamos bien y eso significa resistir la tentación de desestimar nuestras ambiciones o evitar temas difíciles sólo por lograr el acuerdo”, aseveró.

Entre los asuntos complicados posiblemente se encuentre la agricultura.

La Federación Agrícola Americana, que representa los intereses de los grandes grupos agrícolas de Estados Unidos, instó a Washington a eliminar “la serie interminable de barreras no tarifarias” en Europa a sus exportaciones, incluyendo a los cultivos transgénicos.

Aunque los negociadores estadounidenses y europeos saben que será difícil llegar a un acuerdo final, también son conscientes del creciente poder e influencia de China y de que necesitan profundizar la integración económica de Occidente a fin de competir con Asia.

La primera ronda de negociaciones se llevará a cabo en julio en Washington, dijo Obama en declaraciones en una cumbre del G-8 en las cercanías de Enniskillen, en Irlanda del Norte. Se espera que tome al menos 18 meses concluirlas.

El Centro de Investigación de Política Económica (CEPR, por su sigla en inglés), con sede en Londres, estima que un pacto -que sería conocido como Sociedad Transatlántica de Comercio e Inversión- podría impulsar la economía de la UE con 119,000 millones de euros (159.000 mdd) al año y la de Estados Unidos con 95,000 millones de euros.

Sin embargo, un informe encargado por la Fundación Bertelsmann -entidad sin fines de lucro- y publicado el lunes indicó que Estados Unidos podría beneficiarse más que Europa.

Un acuerdo podría incrementar el PIB per cápita del país norteamericano en un 13% en el largo plazo, pero apenas sumaría un 5% en promedio para la UE, según el estudio.