Google lanza su ‘Administrador de la Muerte’

Foto: Reuters.

Una nueva función nos permite indicarle al gigante de la información qué hacer con nuestros datos cuando hayamos muerto. Una excelente noticia para aquellos que le confían a la empresa buena parte de sus vidas en una época en la que nuestra huella digital es tan profunda.

 

Por Kashmir Hill

 

Google anunció la semana pasada una nueva función llamada “Gestor de Cuenta Inactiva”. “No es un gran nombre, lo sabemos”, escribió el director de producto, Andreas Tuerk, en un post en el blog de Políticas Públicas de la compañía, que explica que la función permite a los usuarios decirle a Google qué hacer con sus activos digitales cuando estiren la pata.

“No a muchos de nosotros nos gusta pensar en la muerte, especialmente la nuestra”, escribe Tuerck. “Pero hacer planes para lo que suceda después de que nos hayamos ido es muy importante para las personas que dejamos atrás.”

Es probable que sea más apropiado llamarlo, como lo hizo el aficionado a la tecnología Ryan Singel, el Administrador de la Muerte de Google. El Administrador de la Muerte te permite decirle a Google qué hacer con los datos de todas tus cuentas de Google —incluidos los más íntimos, tus mensajes de Gmail— si tu cuenta pasa mucho tiempo inactiva, presumiblemente porque te has ido a una granja de servidores en el cielo. Puedes pedir que los datos simplemente sean eliminados después de un periodo de inactividad o puedes solicitar, como en un testamento, que sean entregados a un contacto de confianza.

Google ha añadido algunos mecanismos de seguridad al sistema para impedir que algún fallo lo active accidentalmente. Tú eliges el lapso de inactividad que indique tu “muerte” —tres, seis, doce meses, básicamente el tiempo que creas estarías en estado de coma antes de recuperarte—. Google,  por  su parte, te enviará un aviso un mes antes de anunciar tu deceso y poner al sistema en acción. Por lo tanto, si decides desconectarte y viajar por el mundo durante seis meses, asegúrate de que Google tiene una forma de ponerse en contacto contigo.

Ésta es una gran característica añadida por el gigante de la información. Google sabe mucho sobre nosotros y tiene un archivo impresionante de nuestra historia personal. Dependiendo de la cantidad de los productos de Google que utilices, puede tener un archivo de tus búsquedas, correos electrónicos, chats, llamadas telefónicas, documentos, fotos y videos privados. Los archivos son una mezcla de lo mundano, lo oculto, lo íntimo y secreto de cada uno de nosotros. El Administrador de la Muerte incluye datos públicos y privados de Blogger, contactos y círculos; documentos de Gmail Drive, perfiles de Google+, álbumes web de Picasa, datos de Google Voice y YouTube.

Los historiadores ciertamente morirían por tener acceso a este tipo de información sobre las personas, sobre todo en estos tiempos digitales en los que las cartas escritas escasean. Por otra parte, los familiares también querrán echar un vistazo a las vidas digitales de sus seres queridos después de su muerte. La blogger Michelle Malkin libró una pelea pública en contra de Google luego de que la compañía no le concediera a la familia acceso a la cuenta de un primo desaparecido en 2011. La familia estaba segura de que las cuentas de la joven podrían dar una pista sobre su desaparición (y supuesta muerte), pero Google se negó a entregar la información porque las leyes de privacidad electrónica le prohibían hacerlo.

El estado de Virginia, en Estados Unidos ha aprobado una ley que otorga a los padres acceso a las cuentas de sus hijos en redes sociales después de sus muertes. La nueva legislación se inspiró en unos padres que querían acceder a la cuenta de Facebook de su hijo de 15 años de edad después de que él se suicidara, para tratar de averiguar por qué se quitó la vida. El patrocinador del proyecto de ley, dijo, cuando se aprobó en febrero de este año, “Este es el equivalente de 2013 de lo que se puede guardar debajo de la cama. Hoy en día, lo almacenamos en un servidor.”

Los muertos no pueden ser conscientes de una intromisión en su vida privada, pero sin duda resulta inquietante pensar que alguien pueda husmear entre nuestras comunicaciones íntimas en contra de nuestra voluntad. La solución de Google es mucho más elegante, permitiendo a los muertos elegir sus propias configuraciones de privacidad para el más allá.