Land art: el medio es el mensaje

Richard Long

En la cima del risco

retozan el cabrío y su cabra

Abajo, el abismo.

José Watanabe

Un hombre se encuentra frente a una cascada gigantesca que rebasa su campo de visión. Está totalmente azorado por el despliegue de naturaleza que tiene ante sus ojos. A finales de los sesenta, una serie de hombres azorados por el arte y la naturaleza conciben la tendencia del land art, o arte del paisaje, inclinación artística influenciada por la utilización de los elementos naturales para intervenir el paisaje, enalteciendo una correlación intrínseca con el medio ambiente.

En arquitectura esto ha sido llamado arquitectura del paisaje. Pero más allá de las intervenciones, las imágenes capturadas en un registro hermoso de lugares indómitos, la correlación del land art no sólo se encuentra en el ámbito plástico, sino que también tiene parentesco con la música, ciertas filosofías y preceptos que a través de un paisaje natural parten hacia conceptos tan importantes en el arte como silencio, espacialidad, paisajismo, drone, etc.

Para muestra, sólo basta echar un vistazo a la ventana y ver la serie de artistas que funcionan de maravilla con el land art. Propongo una suerte de acompañantes de dicha tendencia, para poder ver con atención a lo lejos, sobre las hojas y completamente azorados frente a la cascada de la nada absoluta.

Robert Smithson

1.- Robert Smithson. El artista estadounidense murió ya en 1973, pero la influencia que tuvo dentro del land art, lo colocan como la figura por antonomasia de toda la corriente. Intervención de la naturaleza con naturaleza misma, cantidades enormes de tierra, material en bruto. Pintura abstracta de trazos gordos llevados al plano tridimensional. Su famosa espiral ha trascendido los años y generado un sinfín de imitadores. Pero basta ver las fotografías para comprender lo simple y enorme de sus trabajos.

2.- John Cage. El músico norteamericano estudioso de la filosofía en la música, el silencio en la misma o la no intervención, entre muchas innovaciones que transgredieron por completo el sentido de su evolución y la manera misma de concebirla. A pesar de estar más orientado hacia el mundo sonoro, sus ensayos sobre el tiempo y el espacio logran un parentesco con el land art, que quizás esté emparentado también con la meditación, ciertas concepciones orientales, así como con determinadas filosofías del autoconocimiento a través del contacto con la naturaleza. John Cage es indispensable para entender el sonido en su espectro total, pero también para comprender más la grandeza del land art.

3.- Poesía visual. La literatura abrazando a la plástica. Muchos adeptos a la poesía desdeñan esta forma de presentar los textos, suele considerarse cursi e incluso hasta obsoleta. Lo cierto es que los poemas visuales vienen a complementar lo que es el land art, el ver palabras ordenadas entregadas a una forma estética logran un tercer discurso que es el de maridaje entre forma y fondo. En cierto sentido, la poesía visual está emparentada con el poema acción, lo la poesía sonora, así como el concretismo o la poesía objetual.

4.- Richard Long. Conocido como el máximo exponente británico del land art, y con un fuerte parentesco con Smithson, el trabajo de Richard Long tiende más hacia la sobriedad y gravedad, sin perder ese halo poético que caracteriza a toda la corriente. Smithson toma la tierra, la reconfigura, y nos muestra sus desolados paisajes de gran formato, que parecen decir algo más que soledad y naturaleza, que juega con las densidades y superficies, con los paisajes y las grietas, de una forma no tan evidente. Basta abandonar todo intento de elucubración intelectualizada para entrar en contacto con la obra de Long.

5.- Filosofía Zen. El occidental moderno habla mucho de la filosofía zen, la ha pasteurizado en expresiones como el tai-chi, el yoga e incluso la lectura del I-Ching, suele hacer mofa del Zen como una actitud o postura de vida en la que nada puede afectarnos. Sin embargo, la filosofía Zen guarda su relevancia milenaria en el hecho de encontrar la sabiduría, más allá de la conciencia racional. Para todos los pragmáticos y no adeptos al arte contemplativo, esto es francamente una pérdida de tiempo. El Zen implica un arduo trabajo de meditación, un corte en nuestro diálogo interno y un abandono de las voluntades. Es ahí donde las cosas se nos revelan, como cuando estamos frente a un paisaje que no es obra de arte diciéndonos cosa alguna. Sólo está ahí, existiendo.

6.- Sun O))). Música no apta para quien no gusta de los ruidos interminables de una nota y las abstracciones oscuras. Los sonidos que crea el dueto norteamericano conformado por Stephen O’Malley y Greg Anderson han creado un género musical llamado drone, el cual consiste en frecuencias unitonales, vibrantes, por lo general de poca o lenta variación y de una duración kilométrica, como tener un zumbido eterno en nuestro interior. Sun O))) genera atmósferas y paisajes obscuros que vibran de forma constante, un parangón sónico de lo que es el equivalente al land art a nuestros ojos.

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7.- Rosalind Krauss- La Escultura en el Campo Expandido (1979). Si bien existen sendos documentos dedicados por entero al land art y a sus diversas vertientes, el texto de Rosalind Krauss nos ayuda, pongámoslo así, a “matar dos pájaros de un tiro”, ya que nos explica los que es un emplazamiento escultórico, nos reconceptualiza a la escultura misma, -de tal manera que un paisaje o una pieza de arte-objeto pueden serlo- y nos explica la distinción de tres cosas: la relación entre paisaje y arquitectura,  la escultura que forma parte ya del paisaje, y la arquitectura establecida para ser intervenida. Un fundamento teórico elemental para comprender las diferentes lecturas que se le pueden dar al land art. El precepto de Krauss es más sencillo de lo que parece: La obra escultórica no tiene por qué sólo encontrarse como monumento o dentro de un museo, sino que puede abarcar mucho más haciendo partícipe del mismo a su contexto geográfico.

8.-  Bajo California- Carlos Bolado (1998).Película protagonizada por el mexicano Damián Alcázar, en la que un artista inspirado en los protagonistas del land art, viaja a Baja California para encontrarse con sus antepasados, dejando impronta artística en cada descubrimiento que hace. Registra, anota, pinta y altera la naturaleza a su paso, sin romperla, como una suerte de viaje interno en el que el objetivo principal es conocerse por entero para posteriormente exorcizar los demonios internos. Una película muy didáctica para comprender el land art.

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9.- Christo y Jeanne-Claude-.Matrimonio búlgaro de artistas que trabajan también con el land art. Reconocidos por sus intervenciones poéticas y coloridas sobre el paisaje, la pareja es uno de los referentes ineludibles del land art contemporáneo. Jeanne-Claude falleció en 2009, pero el legado controversial y de gran formato sigue presente. Vale la pena ver “el otro lado del land art convencional”, con la obra de esta pareja que en momentos a muchos les pareció estar viendo los fundamentos primigenios de artistas como el exitosísimo Jeff Koons.

10.- Steve Reich. Compositor norteamericano que generó casi sin querer, al lado de artistas tan emblemáticos como La Monte Young o Phillip Glass, el minimalismo sonoro, que consiste muchas de sus veces en la repetición de pasajes o secuencias musicales, con una progresión hipnótica y recurrente, hasta ir llegando a clímax perceptibles de forma paulatina. El land art requiere mucho de la contemplación, de la espacialidad y de la extensión del tiempo, e incluso de la anulación de intención de diálogo para poder interactuar. La obra de Steve Reich ayuda a lograr esos elementos.

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