Los 8 retos del sexenio de Enrique Peña Nieto

Foto: Reuters.

Ocho especialistas desmenuzan el Plan Nacional de Desarrollo 2012-2018 y coinciden: se trata de un documento poco novedoso que demuestra las viejas necesidades para dinamizar la economía y que sobre, sobre todo, carece de soluciones a fondo para los sectores clave. 

 

La guía que el gobierno federal trazó para conseguir objetivos de crecimiento y desarrollo para México se encuentra contenida en el Plan Nacional de Desarrollo. Forbes México eligió ocho de los sectores -por considerarlos estratégicos- y conversó con expertos en cada rubro para saber su opinión respecto al diseño del Plan y las necesidades de cada sector y los retos.

 

1. Cuidado con estigmatizar a las grandes empresas

•             Competencia y regulación

•             Ramiro Tovar,  consultor en Regulación Económica y Política de Competencia

Los monopolios dañan a las economías y México tiene mucho qué hacer al respecto. El Plan Nacional de Desarrollo (PDN), se basa en el índice de Competitividad del Foro Económico Mundial que ubica a nuestro país en el lugar 115 de 144 evaluados.

Bajo ese entorno, Ramiro Tovar, opina que este tipo de evaluaciones pueden generar una “idea equivocada” sobre la influencia de las grandes empresas.

Considera que las autoridades deben ser cuidadosas de no prejuzgar la estrategia de negocio de compañías que han logrado consolidación; más bien, deberán de buscarse un entorno de competencia real.

 

2. Un nuevo punto suspensivo

•             Telecomunicaciones

•             Irene Levy, presidenta de Observatel

Las necesidades en telecomunicaciones no están en el PND. Las claves están plasmadas en el Pacto por México. “El PND es una estrategia de administración; no figuran los ‘qué’ ni los ‘cómos’.

Para Irene Levy, la verdadera clave que determinará la viabilidad de los objetivos en materia de telecomunicaciones son las regulaciones secundarias a la reforma aprobada, por lo que el PND se ha convertido en otro punto suspensivo para el futuro del sector.

El diagnóstico (y el reto por asumir) es que la penetración de la telefonía móvil es de 86 líneas por cada 100 habitantes contra 112 en España. México se encuentra en los últimos lugares en penetración de banda ancha entre los países de la OCDE con una penetración del 11.4% en telefonía fija y 9.6% en telefonía móvil, con una velocidad promedio de 5.3 Mb en 2012, mientras que el equivalente en Chile fue de 19 Mb.

 

3. ‘Micro reformas’ en red

•             Productividad

•             Roberto Newell, director general del Instituto Mexicano para la Competitividad (IMCO)

El PND establece que entre los años 50 y 80 la productividad en México tuvo su mayor avance, pero desde entonces, ha ido en descenso.

Resolver tal situación, dice Roberto Newell, es una tarea que implica pequeñas respuestas, hiladas una después de otra, en varios segmentos. “Será fundamental que la estrategia de productividad se integre de pequeñas tareas. No es una estrategia que pueda aplicarse a un sólo sector como en manufactura o la industria automotriz”.

Newell afirma que los objetivos del Plan son correctos, y ahora la tarea será  trabajar prioritariamente en los sectores con mayor oportunidad, como la informalidad, la desigualdad y las microfinanzas.

 

4. Acceso, el reto de hoy (y de ayer)

•             Financiamiento

•             Guillermo Zamarripa, director de la Fundación para la Promoción de Estudios Financieros (Fundef)

Mayor financiamiento a la actividad productiva es una necesidad en la que coincide el gobierno federal de Enrique Peña Nieto con el del ex mandatario Felipe Calderón. Bien lo sabe Guilllermo Zamarripa, quien en el sexenio pasado fue titular de la Unidad de Banca, Valores y Ahorro de la Secretaría de Hacienda. La diferencia es la reforma financiera que busca promover más crédito y más barato para las pequeñas y medianas empresas.

Considera que si bien es atinado que se ponga sobre la mesa que un 26% de penetración del crédito respecto al PIB es un indicador bajo, también es cierto que el PND no aporta un discurso o elemento diferente al que se ha propuesto en otros planes.

En este caso, dice, no se requiere una regulación secundaria, sino que el papel del gobierno ahora debe ser de un supervisor y un agente rector abierto a escuchar y corregir los retos que surjan.

 

5. Calidad, no sólo cantidad

•             Empleo

•             Luis Ignacio Román, investigador del ITESO

El PND contempla objetivos laborales en los sectores punta de la economía. Esta estrategia puede ser un buen punto de arranque, aunque, al mismo tiempo, un nuevo reto.

Luis Ignacio Román sugiere que concentrar los objetivos de empleo en sectores como la manufactura o la producción automotriz puede generar un enclave económico en el que el riesgo es la generación de empleos de baja calidad en pro de aumentar la capacidad productiva.

“La estrategia sectorial a delinearse a partir del PND debe implicar una mayor atención a los sectores tradicionales como las pequeñas y medianas empresas, el comercio y la exportación”. Así, el catedrático de la ITESO advierte que es importante que se vigile que un aumento en productividad no tenga efectos indirectos negativos en los trabajadores.

 

6. Oportunidades en riesgo

•             Educación

•             Miguel Székely, director del Instituto de Innovación Educativa del Tecnológico de Monterrey

“Pocos y generales”, así califica Miguel Székely los objetivos del PND en materia educativa, ya que se  plantean necesidades en cuanto a la profesionalización de los docentes, infraestructura educativa, mejora de los planes de estudio y nueva tecnología, pero “no hay diferencias considerables con los planteamientos y diagnósticos que ya conocíamos. El sabor de boca es una falta de especificidad”, dice.

Agrega que el PND no se ha utilizado como mecanismo de exposición de estrategias ni rendición de cuentas. “Se cumple con la ley, pero el documento no es una herramienta que resulte útil para la ciudadanía porque los objetivos no son cuantificables y por lo tanto no son exigibles”, refiere.

De acuerdo con el diagnóstico del Plan, una  elevada cantidad de jóvenes percibe que la educación no les proporciona habilidades, competencias y capacidades para una inserción y desempeño laboral exitosos.

 

7. Reforma, la clave

•             Energía

•             Luis Labardini, Socio en Marcos y Asociados, consultoría especializada en temas de energía.

Alcanzar una reforma energética que permita una mayor participación del sector privado en la explotación de hidrocarburos, es la manera que Luis Labardini ve para que se pueda cumplir con los objetivos del PND.

“El PND es una declaración de objetivos. En este sentido, se queda muy corto y eso puede tener una lectura negativa.  Sin embargo, es posible que los planteamientos hayan sido generales con el objetivo de no poner sobre la mesa temas controversiales relacionados con la reforma energética, que requiere su propio espacio de discusión”, explica.

Como objetivos primordiales, el PND expone la necesidad de tener precios más competitivos en materia de energía, que tengan una repercusión positiva en la actividad económica. Esto implica asegurar el abastecimiento de petróleo crudo, gas natural y petrolíferos, además de ampliar el suministro de electricidad.

 

8. Planes en cimientos

•             Infraestructura

•             Clemente Poon Hung, presidente del Colegio de Ingenieros Civiles de México.

En materia de infraestructura, el PND “precisa un diagnóstico de la situación del sector y propone objetivos claros en el rubro del transporte, para mejorar su conectividad bajo criterios estratégicos y de eficiencia”, apunta Clemente Poon.

Si bien hay retos -como las finanzas locales, que influyen en la planeación de las obras públicas- el especialista considera que hay una conciencia correcta de las necesidades en materia de infraestructura.

En la última década, la inversión impulsada por el sector público para este ramo pasó de 3.1 a 4.5% del PIB; no obstante, la calidad de la infraestructura es baja, ya que una evaluación del Foro Económico Mundial otorga a México el lugar 65 de 144 países en materia de calidad de infraestructura, por debajo de países como Uruguay, Chile, Barbados y Trinidad y Tobago.