Los hipsters no odian los autos (sólo no pueden pagar los buenos)

Foto: Reuters.

Ford intenta averiguar cuáles son las motivaciones de los jóvenes menores de 31 años y sus perfiles de consumo y se ha topado con que el principal problema es la falta de dinero.

 

Por Hannah Elliott

 

Tengo la sensación de que hay más supuestos hipsters que hipsters reales en el mundo, lo cual podría explicar por qué es tan difícil deshacerse de sus persistentes memes.

La palabra* se ha convertido en un cajón de sastre para cualquier persona que tenga un bigote irónico, de paseos en una bicicleta vintage,  o beba cerveza artesanal mientras escucha a Nancy Sinatra. Pero yo ni siquiera estoy segura de que aún existan hipsters pura sangre**.

Si lo hacen, no están locos y no muerden. Son sólo chicos tratando de hacer algo de su vida, al igual que cualquier otra persona.

En cualquier caso, Ford está tratando de analizar este campo semántico minado mediante la celebración periódica de paneles para discutir los comportamientos de compra y las perspectivas culturales de las personas de entre 18 y 31 años. La idea es aprovechar el enorme mercado (80 millones sólo en Estados Unidos, según algunas estimaciones) y su potencial de compra a pesar de que se cree que quienes componen ese mercado odian los coches.

Uno de esas paneles, realizado en Nueva York, incluyó a Jason Dorsey, un consultor de gestión y auto-proclamado “experto generacional”; David Rabkin, el vicepresidente senior de productos de crédito de consumo de American Express, y Jeremy Kressmann, empleado de Tumblr. (La mesa, según su moderadora Sheryl Connelly, de Ford, se llamó: “El coche como el símbolo de estatus por excelencia es cosa del pasado”)

El evento recibió críticas mixtas, sobre todo debido a un folleto ilustrado con dibujos infantiles sobre mitos y realidades sobe esta evasiva especie. Ejemplo:

Mito: Los adolescentes y los veinteañeros son urbanitas apáticos y desmotivados que viven con sus padres. No están interesados ​​en grandes compras.

Realidad (parafraseado): Los adolescentes y los veinteañeros son consumidores conocedores de música y tecnología y cada vez tienen un mayor poder adquisitivo gracias a sus habilidades de comunicación social, expectativa de interconectividad constante, gran diversidad etc, etc.

Primero: Éstas no son condiciones excluyentes.

Segundo: Hacen alusión a un problema más grande: los millennials no tienen dinero. (Rabkin de American Express: “Atraemos toneladas de millennials, pero no podemos aprobarlos para muchos de nuestros productos.”)

Tercero: Cuando los millennials tienen dinero comprar cosas***.

Este último punto fue el principal eje de la charla. No obstante, yo añadiría, que más importante que todo esto es el hecho de que la generación del milenio conoce la diferencia entre lo bueno y lo malo, y no va a conformarse con menos que lo mejor. He perdido la cuenta de cuántas veces amigos y conocidos me han preguntado por qué no hay coches ‘cool’ en el mercado de menos de 30,000 dólares.

Felicitaciones a Ford para tratar de resolver esto, se está moviendo en la dirección correcta. No es que no amemos a los autos, es sólo que no nos podemos permitir los que más nos gustan. ****

 

* Más del 40% de los votantes estadounidenses tiene una opinión desfavorable de los hipsters, según un estudio de Public Policy Polling (los investigadores usaron un término ambiguo para que las que la concepción popular dirigiera las respuestas), pero menos del 10 por ciento de los votantes mayores de 18 años se autoidentifica como tal, y para los mayores de 30 años el número cae a menos del cinco por ciento.

** ¿Odias las cadenas de restaurantes y a Coachella? ¿Arrugas la nariz al escuchar palabras como “curar”? ¿Usas vello facial y camisas elegantes con zapatos gastados? De acuerdo a la máquina corporativa puede ser un hipster. Yo añadiría que si no te gusta ser etiquetado y estudiado y catalogado como una especie exótica también puedes ser un hipster —o tal vez simplemente eres alguien que quiere ser tratado como alguien normal—.

*** Los menores de 31 años comprarán uno de cada cuatro vehículos nuevos este año y comprarán el 40 por ciento de los automóviles nuevos en la próxima década, según Ford.

**** Bueno no tiene nada que ver con el precio y tiene todo que ver con el diseño emblemático, tecnología confiable, sonido perfecto y el desempeño ágil.