Quemaduras infantiles, costos y retos en salud pública

Foto: Unicef

 Los accidentes por quemadura son la segunda causa general de muerte en niños entre 0 y 14 años y  corresponden al 12% de todas las muertes en niños menores de quince años.

 

 

Los accidentes infantiles por quemaduras en México   representan un problema  de salud  desatendido, que implica secuelas para los niños en términos  de calidad de vida, costos sociales y económicos. Aquellos que sobreviven  presentan alguna discapacidad física o psicológica.

De acuerdo con un comunicado emitido por la Secretaría de Salud, cada año, más de 35,000 niños mexicanos sufren este tipo de lesiones afectando principalmente a menores de 5 años.  Los accidentes por quemadura son la segunda causa general de muerte en niños menores de 14 años y  representan el 12% de todas las muertes en niños.

Aproximadamente 96,000 niños mueren por causas de quemadura alrededor del mundo, de los cuales, decenas de miles  necesitan  asistir a terapias de rehabilitación  tras sufrir una lesión por quemadura.

Las lesiones por quemaduras de niños  cuestan al año 492 millones de pesos. Existe una estrecha relación entre la situación socioeconómica desventajosa y el hecho de que los niños sufran lesiones mortales y no mortales:  el nivel de ingreso familiar, nivel educativo de la madre, madres solteras, hacinamiento y número de niños en el hogar.

En los hogares más pobres hay menor capacidad de cuidar a los infantes y se les deja solos con frecuencia, esto se convierte en una situación de alto riesgo para los menores .

Ante la problemática,  el Colegio Williams, Fundación Mapfre con el apoyo de Fundación Michou Mau y el Consejo Nacional Para la Prevención de Accidentes, presentó una iniciativa para prevenir incendios y crear consciencia a nivel educación básica sobre los riesgos del fuego.

En un informe presentado por Fundación Mapfre, la firma destacó que su  meta es instruir  por medio de una dinámica de capacitación que consiste en una escenificación teatral donde los niños aprenden los riesgos de  los incendios en la vida cotidiana, cómo evitarlos y qué hacer frente a una situación de peligro en sus hogares.

El  proyecto arrancará en el Valle de México con 320 talleres, y  pretende ampliarse al resto del país a través de la intervención de instituciones y organismos públicos que estén interesadas en esta iniciativa, de manera que se exploren diversos esquemas de asociación y colaboración.