México será la sexta economía que más crecerá en 5 años

Foto: Reuters.

Para 2020, México sería la sexta economía que más crecerá según estimaciones del FMI. El camino para que esto ocurra estará lleno de altibajos en la economía mundial y a diversos factores como el petróleo y el tipo de cambio, señaló Scotiabank.

 

México sería la sexta economía que más crecimiento presentaría en los siguientes cinco años, con una expansión de su Producto Interno Bruto (PIB) de 624,000 millones de dólares (mdd), de acuerdo con Scotiabank.

La filial del banco canadiense en el país calcula, basado en estimados hechos por el Fondo Monetario Internacional (FMI), que el PIB nominal de México crecerá 28% hasta 2020, por encima de Brasil y Reino Unido y debajo de Estados Unidos, China, India, Alemania y Japón.

“Las perspectivas de mediano y largo plazo que tiene México siguen siendo positivas, visto por el FMI. Tenemos muchos ingredientes para crecer a más ritmo”, comentó Mario Correa, economista en jefe de Scotiabank.

Según el economista, ésta es una medición especial, “porque utilizan dólares internacionales con un enfoque de paridad de compra, este cálculo toma en cuenta el comercio que tienen los diferentes países, la cual es una medida más fina del valor que puede tener la producción”.

Esta perspectiva sigue la tendencia de que para 2050 México será el sexto exportador más grande a nivel global, con un volumen de ventas al exterior de 1.9 billones (millones de millones) de dólares, de acuerdo con un estudio de HSBC y Oxford Economics.

El sector automotriz y el aeroespacial son algunos de los puntos fuertes de la economía nacional para 2016 y en el mediano y largo plazo.

“La tendencia en el sector automotriz es positiva. Las ventas de coches en EU han venido creciendo desde 2010, esa es una tendencia que va a seguir. También la industria aeroespacial, que no se menciona mucho, está en un situación similar”, platica Mario Correa.

En 2015 se produjeron 3.4 millones de automóviles, de los cuales se exportaron 2.7 millones. Estas son cifras nunca antes vistas, opina Eduardo J. Solís, presidente ejecuti­vo de la Asociación Mexicana de la Industria Automotriz (AMIA). Y para el año 2020 la cifra será de cinco millones de unidades por año.

 

Un futuro complicado

Para lo que resta de 2016, Scotiabank estima que el PIB de México tendrá un crecimiento de 2.5% real anual. Se crearán 672,000 nuevos empleos, la inflación será de 3.87% y el tipo de cambio promedio estará entre 16 y 23 pesos por dolar, con una media de 17.8 pesos por dólar.

La mezcla mexicana de petróleo se recuperará a niveles cercanos a los 33 dólares por barril, según estimaciones del banco.

Pero ante la gran volatilidad en los mercados, que crean incertidumbre, existen algunos factores que, según la mirada del economista en jefe de Scotiabank, podrían afectar la economía de México.

La economía china continúa su proceso de desaceleración, afectando negativamente la percepción de los mercados emergentes, creciendo 6.4% en el año.

La demanda de materias primas (trigo, cobre, acero, soya) que China venía haciendo, se está debilitando debido a la desaceleración de la segunda economía más grande del mundo. Esto repercute en una baja de los precios porque muchas economías emergentes se especializan en producir estas materias.

Choques imprevistos

Estos son factores que se salen totalmente de cualquier guión. Un ejemplo de esto podrían ser las intensas heladas en Estados Unidos.

“En Estados Unidos, los dos últimos inviernos han sido especialmente fríos. Cuando esto ocurre hasta los puertos se cierran y esto detiene el flujo de mercancías y afecta la actividad económica”, comenta Mario Correa.

Los atentados terroristas en París y la escalada de las tensiones geopolíticas son otros factores que pueden afectarla economía mundial en 2016.

Decisiones humanas

“Este año habrá más decisiones humanas que se tomarán y que influirán sobre los mercados”, enfatiza el economista en jefe de Scotiabank.

En años anteriores, la economía china creció porque tenía muchísimos trabajadores que por sueldos muy bajos podían trabajar hasta 14 horas. Ésa fue su ventaja económica durante mucho tiempo. Pero poco a poco estos trabajadores fueron ganando más y ya hoy en día no son tan baratos.

“Muchas empresas ya no van a producir a China porque la mano de obra ya no es tan barata y no representa una ventaja competitiva. Para solucionar esto, China debe de transitar a una economía de mercado, debe permitir que sus mercados funcionen. Pero en China el poder siempre ha estado concentrado en la élite política en el Partido Comunista chino, el que toma las decisiones a rajatabla y los mercados no funcionan así. Los mercados son personas buscando la forma de interactuar entre sí”, comentó Mario Correa.