Obesidad y explotación, el lado oscuro de la niñez en México

Foto: Unicef.org

10 de cada 100 niños menores de 5 años presentan sobrepeso, y 1.2 millones de niños entre  5 y 14 años realizan alguna actividad económica.

 

Los niños son la esperanza para cualquier país, sin embargo, en México existen factores que amenazan a una gran parte de los 32.5 millones de infantes entre 0 y 14 años.

Datos estadísticos del Instituto Nacional de Geografía y Estadística (Inegi) arrojan que en el país, existen 1.2 millones de niños que realizan alguna actividad económica, esto constituye una violación a los derechos de los niños ya que impide su sano crecimiento y trunca su desarrollo escolar.

La UNICEF lo tiene claro: “En cualquier país el trabajo infantil es un obstáculo para el desarrollo social y económico ya que socava las competencias de su futura fuerza laboral y favorece la transmisión intergeneracional de la pobreza al tiempo que perpetua las desigualdades existentes.”

De acuerdo con el Inegi, del total de niños que trabaja, el 14.6% no asiste a la escuela y quienes combinan trabajo y estudio tienen un alto riesgo de presentar bajo rendimiento escolar.

En materia de salud, los niños mexicanos se enfrentan a una amenaza que ha llegado a su cúspide en el siglo XXI: la obesidad.

En México, 10 de cada 100 niños de menos  de 5 años presentan sobrepeso. A nivel mundial, la obesidad se ha convertido en un problema latenta para la infraestructura de salud pública, pues en los países desarrollados el 20% de los niños presenta sobrepeso y en 2010 se estimo que a nivel global había 42 millones de niños menores de cinco años tenían sobrepeso.

La prevalencia de este padecimiento es más alta en los niños que en las niñas en un rango de edad de entre 5 y 8 años, mientras que en la población de 9 a 11 años son las niñas quienes presentan mayor sobrepeso.

“El sobrepeso o la obesidad no son sinónimos de buena alimentación. Algunos niños con estas condiciones padecen hambre oculta, que es la carencia de micronutrientes que afecta funciones biológicas, misma que provoca anemia y repercusiones en su crecimiento y desarrollo cognoscitivo”, señala el Inegi.

Por otra parte, la pobreza se vislumbra como un reto pues el 56.3% de la población menor de 15 años se encuentra en un estado de pobreza multidimensional, es decir, no tiene garantizado el ejercicio de al menos uno de sus derechos para el desarrollo social, y vive en un hogar donde los ingresos percibidos son insuficientes para adquirir los bienes y servicios para cubrir sus necesidades esenciales, esto suele traducirse en un problema sistémico porque la falta de recursos afecta los niveles educativos, de ahí que 4.8% de la población de entre 6 y 14 años no asista a la escuela.

“Este es un problema estructural que se concentra en las regiones menos desarrolladas, al interior del país se observa que 62.4% de los niños que no cuentan con habilidades de lectura y escritura residen en los municipios de muy alta, alta y mediana marginación”, añade el Inegi.