Plan Nacional de Desarrollo ¿dónde están los ‘cómos’?

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El Plan Nacional de Desarrollo plantea la posibilidad de tener avances en aspectos como productividad;sin embargo aún no quedan claras las estrategias para lograrlo.

 

 

La publicación del Plan Nacional de Desarrollo PND incluye muchos buenos deseos y resultados que son muy deseables para el país. El desarrollo involucra una transformación general de la sociedad y es más que solo crecimiento económico; si bien, este último solo es un componente necesario del primero el PND busca fomentarlo.

Si nos concentramos en la parte económica del PND, sus objetivos “Incrementar el Crédito” y “Democratizar la Productividad” no parecen estar muy bien definidos, limitándose a decir palabras más palabras menos, que todas las políticas públicas y programas de la administración federal tengan el propósito de aumentar la productividad y que se buscará incrementar el acceso a crédito para todas las personas y sectores.

La productividad sin duda es un factor importante para el crecimiento, esta se refleja en mayores salarios y mayor producción, todo esto acompañando incrementos en la eficiencia en la economía; pero no existe en el documento que se dio a conocer ninguna política pública que señala como se pretende incrementar la productividad (por medio de educación, incrementando el ahorro, fomentando la IED, impulsando sectores de alta tecnología, gasto en infraestructura o cualquier otra forma) y mucho menos que programas implementar o políticas crear para lograrlo. Esto siendo de particular importancia en un entorno mundial de desaceleración económica que ya afecta a México y donde el gasto de inversión en infraestructura podría ser muy útil en el corto, mediano y largo plazo.

Por el lado del incremento en el crédito, es claro que existe un problema de falta de competencia en el sector bancario, la apertura que este tuvo años atrás no modificó mucho el grado de concentración de las instituciones bancarias. Las instituciones bancarias sostienen, que no otorgan más préstamos porque no hay demanda de créditos, las altas tasas a las que prestan siendo una de las razones de que existe poca demanda. Pero incluso descontando este factor, la demanda de crédito si existe, para muestra es la proliferación de instituciones informales de crédito (agiotistas) y la rápida expansión del mercado de microfinancieras que otorgan créditos de nómina y pequeños préstamos con poco riesgo de incumplimiento y buenos rendimientos. El PND tampoco nos dice como planean hacer que el crédito circule o que las tasas de la banca comercial disminuyan.

El PND es una gran suma de buenos deseos y buenas intenciones pero que no plantea una serie de estrategias, ni diseños de políticas públicas para conseguir sus objetivos; postula por ejemplo la necesidad de mejorar la educación y bajo qué indicadores se pretende medir su cumplimiento, pero no como se lograra hacerlo. No se detalla cómo dar impulso al desarrollo de ciencia y tecnología tan crucial en impulsar el crecimiento económico o que hacer respecto a las universidades para vincularlas de mayor forma con la industria.

Se habla de nuevas formas de realizar política industrial “no intervencionista” solo fomentando sectores industriales, pero tampoco se señalan los cómos, dejando el PND en un documento un tanto ambiguo.

Sin precisión  para poder plantear de forma clara las políticas públicas que el gobierno busca impulsar en el periodo 2013-2018 con el fin de lograr el desarrollo del país; el PND pierde relevancia y vuelve los objetivos que en el plantea difíciles de conseguir. Se vuelve un lugar común, igual que las reformas estructurales, enumerar lo que se desea para el país no es suficiente, no lo vuelve una realidad.

Diego Castañeda

Economista Independiente. Estudiante de Economía y Desarrollo en la University of London. Intereses en Crecimiento, Macroeconomía y Desarrollo Económico; con experiencia en consultoría y gusto por la ciencia.