6 factores que generan estudiantes de bajo rendimiento

Foto: Reuters.
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805,000 estudiantes de 15 años tienen resultados pobres en matemáticas, mientras que 456,000 tuvieron bajo rendimiento en las tres asignaturas tomadas en cuenta por la prueba PISA. De acuerdo con el estudio de la OCDE Estudiantes de bajo rendimiento: por qué se quedan atrás y cómo ayudarles a tener éxito, hay seis factores que impiden a los estudiantes tener un mejor aprovechamiento.

 

 

La pobreza, desigualdad de género, la ausencia de educación preescolar y hablar una lengua diferente son algunos de los factores que determinan el bajo rendimiento de estudiantes en México, de acuerdo con la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE).

En su estudio Estudiantes de bajo rendimiento: por qué se quedan atrás y cómo ayudarles a tener éxito, trabajo que se desprende de la prueba PISA 2012, el organismo muestra seis causas por las que muchos estudiantes tienen bajo aprovechamiento escolar.

  1. Nivel socioeconómico desfavorecido
  2. Ser mujer
  3. Ser de origen inmigrante
  4. Hablar otra lengua diferente de la que se habla en la escuela
  5. Asistir a una escuela en zonas rurales
  6. No haber recibido educación preescolar

En México, el gasto promedio al año por estudiante no rebasa el umbral de 3,600 dólares, inversión significativamente baja a la media de los países de la OCDE, que gastan en promedio 10,220 dólares por estudiante, según datos del estudio Panorama de la Educación 2015.

“Los chicos que tienen bajos rendimientos muestran un desapego en su proceso de aprendizaje, se desvinculan, se desmotivan y hay un nivel de deserción alto. No sería descabellado pensar que aquellos que dejan la escuela con una serie de conocimientos y habilidades muy básicas, con capacidades muy precarias, se vinculan al mercado laboral informal, donde no se invierte en las capacidades de sus trabajadores. Se condena a estos chicos a un futuro nada promisorio, y eso tiene un impacto en el crecimiento económico de los países”, comentó en conferencia de prensa Gabriela Ramos, consejera especial del secretario general, directora de gabinete y sherpa de la OCDE.

A nivel global, 15 millones de estudiantes de 15 años tienen un bajo desempeño en por lo menos una de las tres áreas (matemáticas, letras y ciencias) evaluadas por PISA.

En México, más de 805,000 estudiantes de 15 años tuvieron un bajo rendimiento en matemáticas y 456,475 en las tres asignaturas de la prueba PISA.

“Los sistemas educativos tienen que centrarse en romper ese vínculo que siempre existe entre nivel socioeconómico y desempeño escolar”, dijo Gabriela Ramos.

A mediados de 2015, gran parte de la fuerza laboral mexicana se empleaba en actividades de baja productivi­dad, que no aportaban al crecimiento económico. Al primer trimestre de 2015, los trabajadores informales en México sumaron 28.7 millones, el 57.6% de la pobla­ción ocupada, de acuerdo con datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi).

El promedio de escolaridad en México es de secundaria, según datos históricos del instituto.

 

Ausentismo de maestros

Otro aspecto que influye en el bajo rendimiento de los estudiantes mexicanos es el ausentismo de los profesores.

“En México, los estudiantes de colegios en los que el ausentismo de los profesores perjudica con frecuencia el aprendizaje de los alumnos (según respuesta del director) tienen una probabilidad 26% mayor de tener un bajo rendimiento en matemáticas”, señala el estudio de la OCDE.

El ausentismo de los maestros en México es de 17%, mientras que la media de la OCDE es de 13%.

Para Fiorentina García Miramón, investigadora en educación del Centro de Investigación Económica y Presupuestaria (CIEP), la reforma educativa aún no ha logrado que el gasto en educación se ejerza con eficacia.

“Antes de la entrada de la reforma educativa se tenían diferentes programas que atendían a las poblaciones en situación vulnerable: mujeres, embarazadas, niños migrantes e indígenas. A partir de que entra la reforma, lo que se hace es juntar estos programas en uno solo (que atiende a muchas poblaciones), en grandes bolsas de gastos. El gasto es suficiente para atender las políticas educativas, pero a partir de la reforma con estas grandes bolsas, no han tenido los cambios en sus lineamientos para que puedan funcionar adecuadamente.”

 

Algunos avances

Pese a que persisten las causas que generan estudiantes de bajo rendimiento educativo, para Gabriela Ramos, sherpa de la OCDE, México es uno de los países que más ha crecido en esta materia.

“México es uno de los países que incrementó el buen desempeño en matemáticas y en lectura, e incluso aumentó alrededor de 10 puntos en estas materias.”

Agregó que el bajo rendimiento es un tema de la sociedad en general y que los padres entiendan que la educación de sus hijos es una inversión para el futuro. “Aunque parezca complicado, es lo que realmente les va a proporcionar mejores posibilidades de avanzar en la vida con mejores condiciones.”

Otro punto favorable, que se dio después de la reforma educativa, son las prioridades del gasto. “Las prioridades están cambiando, la infraestructura educativa está tomando un papel importante en las políticas y en las asignaciones del gasto”, platica Fiorentina García.

 

Un plan para el rezago educativo

El estudio de la OCDE Estudiantes de bajo rendimiento: por qué se quedan atrás y cómo ayudarles a tener éxito, comparte seis consejos para reducir el bajo aprovechamiento escolar.

  1. Convertir el bajo rendimiento en un aspecto prioritario de la agenda de política educativa y que ello se traduzca igualmente en más recursos para apoyar a todos los estudiantes mexicanos desde los primeros años, de manera focalizada a aquellos que, por estar expuestos a distintos factores de riesgo, tienen una probabilidad mayor de bajo rendimiento.
  2. Ofrecer oportunidades educativas tempranas, tales como una educación preescolar de calidad, para ayudar a todos los estudiantes mexicanos a alcanzar y superar el nivel básico de conocimientos y capacidades, ya que la diferencia en el rendimiento de los estudiantes mexicanos que tuvieron y aquellos que no tuvieron educación preescolar es significativa.
  3. Ofrecer a las escuelas los medios necesarios para llevar a cabo evaluaciones diagnósticas e intervenciones especializadas desde el nivel primaria, para prevenir retrasos que en muchos casos se profundizan en cursos superiores. Por ejemplo, países como Singapur o Finlandia tienen profesores especialistas que van a las escuelas en primer y segundo año de primaria para identificar a los alumnos que se están quedando atrás y necesitan apoyos especiales.
  4. Abordar la escasez de docentes calificados, y el ausentismo docente, ambos problemas más frecuentes en México que en otros países de la OCDE, y que perjudican de manera más acentuada a los estudiantes más vulnerables.
  5. Proveer más oportunidades extracurriculares, tanto académicas como recreativas, entre estudiantes de bajo rendimiento.
  6. Desarrollar programas de apoyo focalizados a grupos prioritarios, en particular estudiantes provenientes de familias de menores ingresos y que habitan en zonas rurales, pues es en los colegios a los que asisten estos estudiantes que se observan las más altas concentraciones de bajo rendimiento en México.

“Enfocándonos en esos segmentos mejora el desempeño de todo el sistema”, afirma Gabriela Ramos.