Una ‘universidad singular’ ayudará a encontrar la cura del cáncer

Foto: Cortesía de Singularity University.

Detectar a tiempo la metástasis del cáncer  que causa el 90% de las muertes por esta enfermedad, a través de un simple chip, podría ser una realidad. Culminar esa idea, sería resultado de la unión entre la mente brillante de un joven mexicano y una institución muy singular. 

 

 

En Sillicon Valley, el punto neurálgico donde la innovación tecnológica ve la luz, se encuentra Singularity University, la institución que apoyará el proyecto de Alejandro Blanco Abarca, el joven mexicano que lucha por detectar a tiempo la metástasis del cáncer a través de un chip.

Singularity University, ubicada en el Centro de Investigación Ames de la NASA, es una organización que busca inspirar líderes que, a través del desarrollo exponencial de la tecnología, resuelvan los grandes retos de la humanidad.

El acercamiento de Singularity University con sus alumnos o becados, es diverso y multidisciplinario. La enseñanza está en las oportunidades de cambio exponencial en: Tecnología, Inteligencia artificial y Robótica, Nanotecnología, Redes y Sistemas Computacionales, Biotecnología y Bioinformática y  Medicina y Neurociencia.

“Hay muchos presidentes de empresas o de países, que toman decisiones muy importantes para la humanidad, que no están conscientes del ritmo de crecimiento en la tecnología. Es necesario hacerles entender el cambio tan profundo que ocurrirá en los siguientes años y ver el potencial de estas nuevas tecnologías para ayudarnos a revisar cuales son los grandes problemas de la humanidad”, así define Sebastian Toda la labor de Singularity University.

Sebastian Tonda platicó con Forbes México. Es embajador de Singularity University, organizador del Global Impact Competition 2013 y fundador y CEO de la agencia de marketing digital Flock.

Después de tomar un curso en Singularity University, Tonda quedó encantado y al enterarse de una convocatoria para ser embajador, aplico. Gracias a su perfil, su forma de pensar, a su labor diaria y su compromiso con las nuevas tecnologías, lo escogieron. “Las oportunidades no te llegan del cielo”, dice Tonda.

La visión global de Singularity University es potenciar los cambios que ha traído la tecnología. “La capacidad de pertenecer a un sistema, es agnóstico a las fronteras. Somos parte de una misma red. Cuando todos estamos conectados ya no estamos limitados por fronteras físicas. El crecimiento exponencial de la tecnología, ayuda a la colaboración entre naciones, incluso entre personas que no hablan el mismo lenguaje”, afirma Tonda. “Los años más productivos de México están por venir, el 50% de la población es menor a 30 años. Vamos a tener 20 años donde la población será productiva y esos 20 años empataran con una transformación tecnológica más agresiva”.

La misión concreta de Tonda y el vínculo que exsite entre México y Singularity University, es la de inspirar a jóvenes emprendedores a innovar y volverse un generador de ideas y proyectos. Una forma de lograrlo es a través del programa Global Impact Competition.

“La idea del Global Impact Competition es la de buscar diferentes mecanismos para encontrar ideas nuevas. Para nosotros la capacidad de organizar un entorno competitivo, donde recibimos propuestas de los jóvenes, nos permite conocer el talento joven”, dice Tonda.

sebastian tonda_foto1Por tercer año consecutivo el Global Impact Competition  -la primera edición en 2010 se realizó en Brasil-, le brinda la oportunidad a los jóvenes que no son especialistas, a que se vuelvan expertos en la disciplina que ya eligieron. Es un curso que está directamente relacionado, a través de proyectos, con la transformación tecnológica para saber hacia dónde se dirige y como puede generar mejores beneficios para la humanidad.

Entre más de 286 proyectos que se enviaron de México al Global Impact Competition 2013, el ganador resulto ser el de Alejandro Blanco Abarca, que tendrá la oportunidad de asistir al curso de verano Programa de Estudios de Posgrado durante 10 semanas, con una beca completa de 30,000 dólares que incluye colegiatura, hospedaje y comidas durante toda la estancia.

Egresado de la carrera de Ingeniero Físico Industrial del Tecnológico de Monterrey, campus Monterrey, Blanco Abarca, junto con algunos compañeros, desarrollaron el proyecto Semka Biomedical Technologies. (Semka es una forma abreviada que significa “Para toda la vida” en náhuatl).

“Este proyecto lo iniciamos con unos amigos que estábamos en el área de investigación de microsistemas y encontramos una necesidad muy importante respecto a lo que es el cáncer. El problema de este padecimiento es que se puede decir que no hay una cura hasta el momento y usualmente el 90% de las muertes está relacionada con la metástasis, entonces pensamos en desarrollar una tecnología para hacer un monitoreo que nos permitiera saber cuándo ocurre esto y en qué grado ya se propagó el cáncer, todo a través de un chip”, indicó Abarca Blanco.

La tecnología del chip, se basa en un dispositivo “microfluídico” y una unidad de control que en su conjunto buscan células tumorales, que viajan sobre el torrente sanguíneo.

La trascendencia del proyecto de Abarca Blanco, “es que está enfocado a generar una innovación, que de concretarse podría salvar la vida de muchas personas”, apunta Tonda.

El apoyo que brinda Singularity University al proyecto de Abarca Blanco es darle una red global para que su idea este expuesta a gente experta en distintas materias que pueden colaborar aportando mucho conocimiento. (Entre estos expertos se encuentran: Dan Barry, presidente del área de robótica y director de la facultad; Ralph Merkle, copresidente en nanotecnología; Daniel Kraft, presidente del área de medicina y neurociencia o Nicholas Haan, director de grandes retos globales).

Además de ese apoyo, Tonda vislumbra un futuro prometedor para el proyecto de Abarca Blanco. “Potencialmente (Semka) se puede convertir en una Singularity Company. Es un programa para apoyar a las compañías u organizaciones no gubernamentales para que desarrollen su proyecto. El apoyo es únicamente, si dicho proyecto tiene la capacidad de ayudar a un millón de personas en 10 años.”, comenta Tonda. “Un ejemplo de esto es Sebastián del Río (uno de los dos mexicanos ganadores del Global Impact Competition 2012). Era una persona que trabajaba en Mabe, a su regreso de su estancia en Singularity University gracias al Global Impact Competition, decidió fundar su propia compañía con la cual gano el Start-Up Chile y fue fondeada con 20 millones de dólares. Creamos un nuevo empresario”.

Aparte del Global Impact Competition, Singularity University maneja tres tipos de programas para seguir impulsando el talento mexicano: Executive Program, enfocado a educar a los actuales líderes de la humanidad; Futuremed, enfocado específicamente a los avances de la medicina y un programa que trabaja directamente con empresas durante dos años, en proyectos para generar innovación disruptiva dentro de las organizaciones.

Es un hecho que la educación juega un papel importante para el desarrollo tecnológico de un país, y es evidente que en México hay un rezago en las instituciones educativas y la brecha tecnológica. Pero el trabajo de instituciones como Singularity University, logran día a día que los problemas que antes eran locales, ahora tengan soluciones globales. Y para poder llegar a soluciones globales, el acceso a Internet puede ser la clave.

“Claro que se genera innovación tecnológica en México”, dice Tonda. “El costo de innovar cada vez es más bajo. El tema de la inversión de las universidades en investigación es relevante. La capacidad de utilizar herramientas complejas de innovación cada vez es más barata”.

Para el embajador de Singularity University, la tecnología es una herramienta para solucionar los problemas con ayuda de ideas y proyectos como el de Abarca Blanco y Semka. Lo trascendente es aprovechar las herramientas que están disponibles. “El mensaje es, lo importante no es crear la tecnología, sino usarla”.

Lo que ocurre en Silicon Valley puede ser emulado aquí, en México. Crear un lugar donde convivan instituciones educativas y empresas tecnológicas es algo que se podría logar. Pero lo que realmente necesitamos aprender es la actitud irreverente hacia la innovación. “Silicon Valley es el único lugar del mundo donde empezar un emprendimiento y fracasar, es un éxito, en el sentido de que te lleva un paso más cerca para lograr algo trascendente”, sentenció Tonda.

No sabemos cuántos fracasos lleva Abarca Blanco en la búsqueda de ese chip que pueda anticiparse a la metástasis del cáncer. Lo que es seguro, es que cada día que pase en Singularity University, estará más cerca de conseguirlo.

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