Tortilla cara, el primer golpe del dólar a tu bolsillo

Tortillas apiladas (Foto: Reuters).
Tortillas apiladas (Foto: Reuters).

Las regiones que importan maíz de Estados Unidos, así como los intermediarios que especulan con el precio de esta materia prima, han hecho que el precio de la tortilla llegue hasta 18 pesos por kilo en algunas zonas del país. 

 

Por Israel Pantaleón y Arturo Solís

 

La fortaleza del dólar ya dio su primer golpe a la canasta básica al afectar el precio de la tortilla, base de la alimentación de millones de mexicanos.

Aunque el promedio nacional por kilo de tortilla es de 12.20 pesos, en regiones como Mexicali y Hermosillo se vendía en 17.50 y 18 pesos, según el Sistema Nacional de Información e Integración de Mercados (SNIIM), con datos al 8 de febrero de 2016.

¿Por qué existe esta diferencia? En primer lugar, las entidades que no son productoras netas de maíz importan toneladas del grano de Estados Unidos, cuya moneda se ha apreciado en comparación con las divisas de las economías emergentes.

El dólar se ha apreciado más de 70% frente al peso mexicano desde septiembre de 2014. Esta diferencia ha impactado a los productores de tortillas en dichas localidades.

De octubre de 2014 a septiembre de 2015 se produjeron 22 millones de toneladas de maíz blanco en México, de las cuales 12 millones se utilizaron para consumo humano, de acuerdo con estadísticas de la Secretaría de Agricultura, Ganadería, Desarrollo Rural, Pesca y Alimentación (Sagarpa).

México prioriza la producción de maíz blanco al amarillo, utilizado para forraje y otros productos, pero las importaciones de este grano se han incrementado con el paso del tiempo.

En 2009, Estados Unidos vendió 482,600 toneladas de maíz blanco a México, de acuerdo con datos del Departamento de Agricultura de EU. Y de octubre de 2014 a septiembre de 2015 se importaron en total 803,000 toneladas, de acuerdo con la Sagarpa.

México es el tercer mercado más importante de las exportaciones de maíz de Estados Unidos, y se proyecta que para 2024 se convierta en el más grande importador del mundo, según estimaciones del Departamento de Agricultura de EU.

Pese al repunte del dólar, el choque no es para todo el país, pues, por ejemplo, en Tlaxcala y la Ciudad de México la tortilla costaba 10 y 11 pesos por kilo, respectivamente.

Los estados productores, aunque no sean grandes, tienen la capacidad de cubrir la demanda interna de ciudades como la zona metropolitana de Puebla, donde el precio es de 8.60 pesos por kilo, explica en entrevista la directora del Centro de Análisis Económico del Tecnológico de Monterrey, Leticia Armenta Fraire.

“En cambio, los casos extremos como Mexicali, una zona donde no hay producción, tienen que traer de otras partes y obviamente le va a afectar más”, añade la investigadora.

Un caso específico de la compra de maíz se encuentra en Jalisco. Los productores del estado se encuentran bajo el esquema de agricultura por contrato, que es la fijación de precios entre ellos y el gobierno.

En este modelo se les paga a los productores un promedio de 1,300 pesos por tonelada, dice la académica. Sin embargo, hay una gran diferencia con los industriales del sector, debido a que ellos pagan cerca de 4,800 pesos por la misma cantidad de maíz. “Esto se debe al papel que juegan los intermediarios, que especulan frente al precio de este commodity, lo que ha triplicado su precio.”

 

Especulación y dólar, responsables detrás del aumento

El precio de la tortilla y el maíz en general forman parte del torbellino de especulación en los mercados internacionales, derivado del nerviosismo ante un bajo crecimiento global, así como al repunte del dólar frente a otras monedas emergentes, argumenta Armenta Fraire.

Y el resultado son materias primas más caras para los productores mexicanos, que se traducen en los aumentos para el consumidor mexicano.

La tortilla concentra 8.3% del gasto en alimentos de los hogares mexicanos, superior al que destinan a productos como leche o refrescos (5.4 y 5.3%, respectivamente) , incluso por encima de su consumo de pollo o carne de res, según datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi).

De acuerdo con la producción reportada en 2014, cada habitante del país consume en promedio 188 kilogramos de maíz al año.