Trajes a la medida ¿por internet? El startup de la semana

Foto: Standard Knot.

Que una cámara web y no un sastre tome las medidas para confeccionar un traje personalizado es el negocio de dos jóvenes estadounidenses con base en Dubai. Knot Standard es ya un negocio redituable que crece rápidamente.  

 

Por J.J. Colao

 

La propuesta de Knot Standard es bastante fácil de entender. Si buscas un traje nuevo, probablemente querrás uno hecho a la medida. Si quieres un traje hecho a medida, probablemente preferirías pagar precios más típicos de sastres de Tailandia y Hong Kong de Estados Unidos. Y sin tener que ir al otro lado del mundo, por favor. Y, de ser posible, sin salir siquiera de la sala de estar.

La empresa de confección de trajes a la medida con sede en Nueva York está haciendo todo esto realidad. Fundada en 2010 por John Ballay y Matt Mueller, dos expatriados estadounidenses que entonces trabajaban en Dubai, Knot Standard estrenó recientemente una función que permite tomar las medidas del cliente a través de una webcam. Pose un par de minutos en ropa oscura delante de un fondo blanco, un DVD a la altura de su ombligo proporciona la proporción de las dimensiones y el software toma las medidas en fracciones de pulgadas.

Después de comparar tu tipo de cuerpo con los miles de registros en su base de datos, el sistma ajusta las medidas para considerar su ropa exterior, postura y respiración, y luego crea una imagen en 3D de su complexión. Un traje confeccionado bajos tus especificaciones llega cuatro semanas después. Knot Standard licencia la tecnología de UPCload, una compañía con sede en Berlín que se especializa en software de medición a través de la cámara web.

Jake Mueser, que dirige la tienda de trajes a medida Doyle Mueser, en West Village, Manhattan, dice que se sorprendió cuando vio a la tecnología en acción. Como consultor de la empresa, puso a prueba el software mediante la comparación de sus propias medidas con las de la webcam. Encontró diferencias insignificantes. “Quedé realmente sorprendido de lo precisa que es”, recuerda, “sobre todo porque él [el modelo] llevaba una camisa.”

Ballay, de 28 años, tropezó originalmente con la idea de Standard Knot mientras confeccionaba un par de botas personalizadas con piel de cocodrilo procedente de América Central. “Literalmente, tenía gente trazando sus pies”, dice. “Suena un poco descabellado.” La idea era crear un sitio web donde los clientes pudieran adjuntar la medida de sus pies junto con su orden de compra. Reconociendo lo limitado del mercado para botas de piel de cocodrilo personalizadas, Ballay, que todavía trabajaba como asociado en la empresa Abu Dhabi Investment en esos momentos, se dio cuenta del costo extremadamente bajo y de alta calidad de la sastrería de Dubai. Los trajes a medida, pensó, podrían ser una mejor opción.

Se asoció con Mueller, de 33 años, quien prestaba servicios tecnológicos para una compañía local de salud. Cuando los dos pusieron en marcha un sitio web para que sus amigos y familiares pidieran trajes hechos a la medida, a finales de 2010, reunieron 25,000 dólares en sólo un par de semanas. Junto con las instrucciones para automerse, los clientes recibían una cinta métrica vía correo, y luego llenaban un formulario en línea con sus especificaciones. Ballay y Mueller visitaron personalmente a sus sastres en Dubai para comprobar personalmente cada pedido.

En 2011, el dúo amplió la producción en Dubai. Después de ofrecer una oferta de un solo día durante el Black Friday de ese año, vendieron 55,000 dólares en ropa durante sólo un fin de semana.

En el primer trimestre de 2012 cerraron una ronda de inversión de 500,000 dólares. Uno de los inversionistas, Tarig El-Sheikh, de un banco de inversión con sede en Dubai, se unió como socio. Él dirige actualmente las operaciones internacionales.

Hoy la empresa es rentable, con un rendimiento de un solo dígito en el rango de los millones. Sus trajes tienen un precio de entre 495 y 695 dólares, mientras que los smokings tienen un costo de 795 dólares. “A partir de 700 dólares, estarás recibiendo productos por un valor de 2,000 dólares”, cuenta Ballay. Para mantener los precios bajos, La empresa compra telas directamente de los productores en Inglaterra e Italia. Dependiendo de las telas elegidas y la cantidad de costuras solicitadas por el cliente, los trajes se fabrican en las instalaciones de Hong Kong, China o Dubai, y luego son enviados a los clientes entre 3 y 4 semanas más tarde.

Por el momento, Standard Knot vende el 70% de sus trajes en EU, sobre todo en las áreas metropolitanas de Nueva York, DC, Texas y California. La empresa, de diez personas, espera ampliar las operaciones sus operaciones nacionales e internacionales rápidamente este año, después de levantar una nueva ronda de financiamiento y aumentar sus esfuerzos de marketing. Además de los trajes, la compañía ofrece otros productos a medida camisas, chalecos, sacos y pantalones, junto con mancuernillas y pañuelos de bolsillo. Pronto también tendrá corbatas, camisas casuales hechas a medida y opciones de trajes más costosas.

Introducida en marzo, la webcam es una de las cuatro opciones de medición en el sitio. La adopción ha sido rápida, con un 40% de los clientes optando por la cámara web en vez de la auto-medición o el uso de un sastre local. A medida que la tecnología mejora, Ballay Mueller espera que los clientes pronto puedan usar sus teléfonos en vez de una computadora.

Al preguntarle si está preocupado por que la tecnología de Knot Standard  le desplace del negocio, Mueser señala que el precio de sus trajes comienza en los 3,500 dólares. Incluyen 6,000 puntadas hechas a mano y con frecuencia requieren 40 horas de trabajo de expertos. “Siempre hay demanda para el tipo de trajes que yo hago”, afirma.

Para quienes no están en el 1%, las webcams deben ser más que suficientes.