Y la cultura del seguro, ¿qué?

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¿Los mexicanos no se aseguran por que no conocen los beneficios o porque la oferta de seguros no es la adecuada? El autor de este blog trata de responder a esta pregunta.

 

Por Roberto Aguirre Vargas, socio de BRIC

 

Hace pocos meses, en una entrevista en la que obtenía información sobre el campo de los seguros, se me ocurrió afirmar que uno de los problemas de los mexicanos con respecto a la visión de contar con un seguro era la “falta de cultura financiera y de seguros”.

Mi entrevistado, un especialista en esta rama, me dijo un contundente: “No es así”. Lo dijo también en una entrevista en radio en el marco de la 23 Convención de la Asociación Mexicana de Instituciones de Seguros (AMIS): “No es así. Lo que falta en México es la oferta de los seguros”.

Me daba algunos ejemplos muy concretos: “¿Cuántas veces te han ofrecido un seguro de casa? Si comparas esto contra las veces en que te ofrecen seguros de auto, de vida o de gastos médicos mayores, podrás notar la gran diferencia”.

“Es un asunto de uso”, me comentó otro ejecutivo de una empresa aseguradora. “El asunto está en que aunque es muy económico un seguro de casa, por ejemplo, no lo usas pues no hay siniestros o amenazas que pongan en riesgo tu casa… ¡Hasta que sucede algo inesperado! “.

La cultura del seguro, entonces, tiene una relación directa con la oferta que las aseguradoras le hacen a la población; por supuesto que hay que incluir las condiciones y variables económicas, pero en términos generales, invertir para tener tu vida y tus bienes asegurados, por donde se vea, es un buen negocio.

Y no es un problema exclusivo de México. En América Latina, el crecimiento es del 14%, según datos del estudio El Mercado Asegurador Latinoamericano 2011-2012, realizado por Fundación Mapfre en la convención de la AMIS.

Según los 19 países analizados en el informe, el desarrollo de sus economías y la fortaleza de la demanda interna en estos países confirman el potencial de desarrollo de la actividad aseguradora en la región.

En el adelanto que nos dan del primer semestre del 2012, señala que el mercado creció 19% con respecto al primer semestre del 2011. El estudio de se ha convertido en el referente para entender la evolución de los sectores aseguradores en América Latina.

Por otra parte, Brasil continúa siendo el mayor mercado de la región, con una cuota del 43.1%, seguido de México, que alcanza el 15.2% del total de la actividad aseguradora de la región, además de Argentina y Puerto Rico, en el tercero y cuarto lugar (7.8 y 7.6%, respectivamente).

 

Cuotas de mercado por países

Brasil 43.1%
México 15.2%
Argentina 7.8%
Puerto Rico 7.6%
Venezuela 7.4%
Chile 7.0%
Colombia 5.2%
Perú 1.8%
Ecuador 0.9%
Panamá 0.7%
Uruguay 0.6%
Costa Rica 0.5%
Otros 1.4%

 

Aunque el informe muestra un potencial de crecimiento muy alentador, para casi todos los países de la región, la pregunta sería, entonces, ¿cómo le hacemos para que haya una mayor oferta y, sobre todo, un mayor conocimiento de las ventajas de contar con seguros para “casi todo en tu vida”.

En México, por ejemplo, el crecimiento nominal es del 15.2% de cuota de mercado, éste se ha dado en el segmento de seguros de No Vida, en concreto, la evolución de los ramos de Accidentes Personales, Otros Daños y Crédito y Caución. En cuanto al segmento de Vida, éste creció en 2011 un 13.9 %.

Y aunque México se encuentra en un segundo lugar en la tabla de posiciones de los países evaluados, la distancia con Brasil es enorme. Entonces, ¿qué están entendiendo bien los consumidores brasileños que los mexicanos no?

Será que los anuncios publicitarios de las empresas aseguradoras brasileñas son mas creativos o será sólo que ante la necesidad de protección, la población del país sudamericano es mucho mas sensible.

La respuesta, por supuesto, está en el nivel de importancia que las aseguradoras dan a sus programas de promoción de sus productos, al tiempo que se crea conciencia entre la población de los beneficios de tener, por ejemplo, un seguro de hogar o un seguro específico para el cáncer de mama.

Y como éstos, hay tantos otros seguros que nos facilitarían la vida en cuanto a restarnos preocupación para aquella pregunta que indudablemente nos hacemos: “¿Y si un día me sucede?”.

No es difícil imaginar las reacciones ante eventos cercanos a nosotros, como tampoco lo es la velocidad con la que olvidamos que lo mejor es prepararnos para enfrentar los gastos que involucra una enfermedad, la pérdida de una casa, un accidente fatal, etc.

¿Qué tanto hagan las aseguradoras? Es su asunto, pero nosotros sí podemos acercarnos a la empresa aseguradora de nuestra elección y preguntarles sobre sus productos y servicios. Todas las aseguradoras tienen un especialista que podrá orientarnos, de acuerdo a nuestro estilo de vida y la perspectiva de vida que tenemos por delante.

Vale la pena asomarse. Les puedo asegurar que el costo no es alto y los beneficios son muchos.

El estudio completo lo encuentran aquí.

 

 

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