Japón es un país fascinante que, pese a sus grandes avances tecnológicos, guarda con mucho cuidado su cultura, tradiciones, valores y costumbres. Aquí 10 tips para disfrutar tu viaje al máximo.

 

 

Me bajo del taxi, doy unos cuantos pasos. Todo marcha normal. Somos un grupo de amigos caminado por las calles de Kyoto tras un día de visitas a los sitios más emblemáticos de la ciudad.

De pronto, entre risas, nos damos cuenta que nuestro taxista se regresa, nos grita desde lejos y nos pide que nos detengamos, o al menos eso creemos, pues no entendemos lo que nos quiere decir. Luce apurado, así que todos volteamos a vernos, revisamos nuestros bolsillos, verificando si habremos olvidado algún pasaporte, tarjeta de crédito u otro objeto de valor en el vehículo, pero no logramos identificar qué hemos perdido. Entre miradas cómplices, agradecemos el gesto de querernos regresar algo que aún no caemos en cuenta que extraviamos.

Por fin, llega a nuestro encuentro. Es un hombre mayor con una sonrisa cálida. Cuando estamos frente a frente nos entrega un paquete de kleenex que olvidamos en el asiento trasero. Sí, unos pañuelos desechables, que, como no eran suyos, el chofer de aquel taxi de Kyoto encontró imperativo regresarlos a su dueño.

Sí, Japón es un país fascinante, y éste es tan solo uno de los tantos ejemplos que puedo dar de por qué, sin quererlo, el país del sol naciente te recuerda que los valores son universales, y que a pesar de lo increíble que son los grandes avances tecnológicos, éstos no son más importantes que aquello que nos pueden enseñar nuestros mayores.

Tal vez, para nosotros como occidentales, el shock cultural es más fuerte, pero estoy segura que cualquiera, sin importar su nacionalidad, sufre una transformación interna tras su visita. Sí, Japón te puede cambiar la vida, en silencio y sin pretensiones. Así, he aquí 10 consejos prácticos para visitar el lejano país de oriente.

 

1. Comprar el JR Japan Rail Pass. Trasladarse en tren por la isla es la mejor manera de moverse de una ciudad a otra. Como turista, puedes adquirir el JR Japan Rail Pass que te da acceso a la mayoría de los trenes y autobuses, incluyendo el Shinkansen, o tren bala. A un precio preferencial y disponible en opciones de 7, 14 y 21 días, este pase sólo puede ser comprado antes de tu llegada a Japón, una vez allá no hay forma de conseguirlo y deberás pagar la tarifa regular en cada trayecto. JR Japan Rail Pass se compra con una agencia de viajes japonesa certificada, quienes te darán una OX (orden de cambio) válida tras contar en tu pasaporte con el sello de “visitante temporal”. La XO se cambia en las principales estaciones incluyendo el aeropuerto de Narita. Es importante que al utilizar el pase siempre traigas tu pasaporte pues este es un privilegio exclusivo de turistas y en las estaciones el oficial puede solicitártelo en cualquier momento para comprobar tu status de “visitante temporal”.

2. Shinkansen. Es el nombre del sistema ferroviario de alta velocidad que alcanza hasta 320 km/hr. Está incluido en el JR Japan Rail Pass el cual te da además derecho a reservaciones de asientos sin costo adicional; los viajes con reservación requieren que adquieras tus boletos en las oficinas o en las máquinas de las estaciones, mientras que para utilizar el Shinkansen sin reservación el JR Japan Rail Pass es lo único que necesitas. Ojo: algunos trenes cuentan con vagones para fumadores, si no te gusta fumar, pon doble atención.

 

3. No dar Propina. Dar propina no forma parte de la cultura japonesa e incluso puede ser considerado como un insulto. Ellos creen que se paga por un buen servicio y entonces ¿por qué pagar aún más? Esto aplica para todo, incluso taxis, restaurantes y hoteles. En el caso extremo de que desees reconocer un excelente servicio (como el de un guía de turistas) la etiqueta para hacerlo es incluir la propina dentro de un sobre y entregarlo con las dos manos y el nombre de la persona de cara al receptor, además deberás hacer una pequeña reverencia. Lo peor que puedes hacer es sacar el dinero directamente enfrente de la persona. No te sorprendas si no te aceptan la propina o el “regalo”, y por favor, no insistas.

 

4. El saludo. No existen los saludos con mano o besos, la forma de saludar consiste en hacer una pequeña reverencia, incluso entre amigos. La inclinación de la reverencia dependerá del rango de la persona que saludas. Tampoco es correcto dar la espalda, antes de dar la media vuelta hacer una pequeña reverencia.

 

5. La puntualidad. El tiempo merece un respeto especial en todos lados, pero más aquí. Los japoneses son extremadamente puntuales, al grado de que si el tren se descompone, emiten boletos a todos los pasajeros para que puedan justificar los “2 minutos” de retraso al trabajo. Sí, dos minutos. Los horarios son extraños como salidas del tren a las 21:03, confía, llegará exactamente a esa hora e incluso te dirán con minutos precisos cuán lejos se encuentra. Tenlo presente en todo momento: tours, restaurantes, paseos, etc.

 

6. El valor del grupo. En Japón la sociedad da valor a lo que es importante para el grupo, en lugar de la individualidad, es por esto que debes mantener un tono de voz bajo en lugares públicos, en especial al viajar en tren y jamás utilices tu celular abordo. Podrás usar tu teléfono con audífonos para jugar, ver algún programa o escuchar música (siempre en un nivel de sonido bajo), pero si se trata de hacer una llamada deberás utilizar los andenes. En esta misma línea, no encuentras basureros públicos, la basura generada por el individuo es responsabilidad propia y deberás traerla contigo hasta estar de regreso en tu hotel. Para bebidas, las máquinas de refresco cuentan con compartimentos para depositar los envases vacíos.

 

7. Soya en el arroz. El arroz es uno de los alimentos más importantes de la dieta japonesa, y una gran celebración en tiempo de cosecha. Los japoneses esperan el año entero para comprar el arroz más fresco y el valor radica en su frescura. En México agregar soya al arroz blanco es típico, más no es correcto hacerlo en Japón. Más que un insulto al chef, pues éste debe cocinarlo en su punto, agregarle soya, piensan, es un desperdicio de un gran producto. Además al hacerlo, es mal visto tanto cultural como socioeconómicamente; solo aquellos que no tienen los medios para comprar arroz de buena calidad o complementos como furikake, son los que agregan soya al arroz.

 

8. Los venados son sagrados. En varias ciudades como Nara, la primera capital del país, los venados se encuentran con naturalidad andando por la calle e incluso se les puede alimentar. El motivo detrás de esto, es que el venado era venerado como el dios protector de la naturaleza por la religión tradicional sintoísta. Hasta el día de hoy, la gran mayoría de la población practica dos religiones: sintoísta y budista.

 

9. Sanitarios. Los baños son un claro ejemplo de los contrastes de Japón. En los baños públicos es típico encontrar inodoros robotizados con asientos que se calientan, bidet e incluso música para ayudar a disimular los sonidos, y en el siguiente un “hoyo en el piso”. La mayoría de las grandes ciudades cuentan con WC occidentales en los lugares públicos y, por supuesto, en los hoteles, sin embargo, ten presente que en algunos poblados más pequeños deberás usar los inodoros de tipo placa turca. Tip: la parte redonda de los baños japoneses es el “frente”. Otro consejo es que las compañías se promueven otorgando pañuelos desechables, acéptalos pues no siempre encontrarás papel de baño higiénico. Además, trata de traer contigo pañuelos desechables o alguna toalla, pues el papel para secarse las manos escasea.

 

  1. Cruzar la calle. En Japón los vehículos circulan por el lado izquierdo, mientras que el volante y el asiento del conductor se encuentran del lado derecho; siguiendo la misma lógica, el rojo del semáforo se encuentra del lado derecho, no del izquierdo como sucede en México. Esta manera de conducir es vital tenerla en cuenta al cruzar las calles, pues los coches vienen del lado contrario. Muchas vialidades cuentan con tecnología para invidentes, por lo que el sistema braille está en la banqueta y los semáforos tienen sonido, lo cual siempre ayuda como turista.

 

 

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