Septiembre es el mes del testamento. Pues aquí te digo 12 pasos que debes dar para evitar problemas al momento de hacerlo, y así salvaguardar el patrimonio logrado y la seguridad de los tuyos.

 

 

“Solamente dos legados duraderos
podemos aspirar a dejar a nuestros
hijos: uno, raíces; otro, alas”:
Hodding Carter

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Como asesor de Empresas Familiares puedo decir que uno de los temas más complejos en los que me ha tocado participar es el apoyar a los fundadores en la preparación de su sucesión en el liderazgo de la empresa y conjuntamente con ello en la alineación de su testamento con su voluntad empresarial.

Existen trámites sucesorios que se llevan de forma simple y sin problemas, pero hay otros en los que las pasiones desbordadas provocan conflictos por herencias y terminan en una tramitación interminable.

De acuerdo con estas experiencias y algunas lecturas, presento los siguientes 12 pasos que, a mi juicio, pueden evitar problemas al momento de elaborar el testamento:

 

1. No minimice ni reste importancia al proceso y formalidad de su testamento. No peque de exceso de confianza. Su notario le pedirá detalles fundamentales: que todos firmen en el mismo acto, que se lea en voz alta el testamento, que no esté presente ningún heredero, entre otros detalles. Estos requisitos no son caprichos de la ley; son mecanismos que garantizan la veracidad del testamento y la libertad del testador; es para la seguridad de su voluntad y tranquilidad de sus herederos. ¡Cúmplalos!

 

2. No testar con prisas o presiones. Si se vive con prisa, no hay tiempo para disfrutar, para contemplar; cada vez somos más impulso que reflexión. Empiece hoy su testamento, con calma, en condiciones normales. Sin prisa ni presiones, como estas cosas deben ser. ¿Para qué esperar la premura de la partida a un viaje largo o la angustia de una enfermedad para hacer su testamento?

 

3. No dejar pasar el tiempo. Comenté en el punto anterior que no es conveniente esperar demasiado para hacer su testamento; pues tampoco es recomendable posponer indefinidamente los trámites de la sucesión. Uno nunca sabe qué va a pasar mañana. Las empresas se pueden complicar y todo afecta la herencia. No es una falta de respeto a la memoria del difunto tramitar con prontitud la herencia. Al contrario. Muy probablemente es lo que él querría.

 

4. Los testamentos son modificables, téngalo en mente. Hay un testamento para cada etapa de la vida. El sentido de la herencia suele variar con las circunstancias personales, familiares, sociales y empresariales del líder familiar. No se preocupe por las que serán sus necesidades el día de mañana; si sus circunstancias, deseos o intenciones cambian, usted puede modificar, con toda validez mientras tenga vida y razón, su testamento.

 

5. Haga y actualice su inventario patrimonial. Hay mucho riesgo de fugas del patrimonio familiar por la falta de controles en el inventario del testador. Este inventario es bueno elaborarlo y actualizarlo periódicamente. También lo que no es suyo, aclárelo, porque si por alguna razón está facturado o escriturado a su nombre, eso desconcierta a los herederos y a las personas que depositaron su confianza en su persona.

 

6. Asegúrese por el importe de sus deudas. Recordemos que el patrimonio son todos aquellos bienes, derechos, cargas y obligaciones con los que la gente cuenta y, por lo tanto, es lo que transmitimos a nuestros herederos al momento de nuestras muertes. Por lo tanto, las deudas sí se heredan, y si usted no se protegió, en el mejor de los casos su pareja, hijos y demás herederos y/o legatarios saldarán sus deudas con la masa hereditaria, cobrándose sus acreedores con sus bienes, entre los que se incluye su empresa.

 

7. Recuerde que lo justo no es siempre dar a todos lo mismo. Es fácil decir: “dejo todo a mis hijos por partes iguales”. Suena justo, pero a veces (sólo a veces) resulta poco práctico, porque si sus bienes no son de cómoda división, usted está dejando como socios a personas que no escogieron serlo. Existe la figura del legado: puede asignar a cada quien un legado en partes proporcionales de acuerdo con sus características; si tiene diferentes empresas, por ejemplo, puede legar cada a una a diferentes hijos de acuerdo con sus características e intereses personales.

 

8. Revise sus actas de registro civil. Nombres erróneamente escritos, apellidos incompletos, datos mal proporcionados o mal asentados, pues cuando estos documentos son revisados por alguna autoridad, pueden complicarnos trámites importantes. Un error en esas actas no necesariamente anula el testamento ni nos hace perder la herencia, pero sí nos puede complicar el trámite.

 

9. Asesórese con un notario de confianza. En la vida hay ciertas personas que siempre es bueno tener a la mano, como un médico de confianza que conozca el cuadro clínico familiar; un contador que le ayude con la administración de su patrimonio y el cumplimiento de sus obligaciones fiscales, y un notario que lo asesore en situaciones de derecho familiar, patrimonial y empresarial. Personas a las que usted pueda llamar en cualquier momento para plantearles una duda o un problema, con la seguridad de que será atendido profesionalmente y que obtendrá siempre la mejor respuesta de acuerdo con sus intereses.

 

10. Conozca las implicaciones fiscales de testar. Elija adecuadamente al albacea de su sucesión, pues si bien quienes reciben bienes a título de herencia están exentos del pago del Impuesto Sobre la Renta, la sucesión en sí, sí tiene algunas obligaciones fiscales que habrá de cubrir quien funja como albacea de la misma obteniendo los recursos para ello de la propia masa hereditaria. Dicho lo anterior, es importante destacar el aspecto de la exención de los impuestos en el caso de las herencias y la obligación que tiene este “ente” llamado sucesión, de seguir cubriendo obligaciones fiscales que surjan a partir de las utilidades que pueda llegar a tener la masa hereditaria en tanto no se hace la repartición.

 

11. Elija adecuadamente al albacea de su sucesión. Sea muy cuidadoso en la elección de quien fungirá como albacea de su sucesión, pues es quien se encargará de velar por que su última voluntad se cumpla tal como usted hubiera querido. Lo anterior se reviste de importancia si se considera que una elección adecuada del albacea puede propiciar un proceso efectivo y eficaz de la sucesión, lo que inevitablemente permitirá que el elegido para suceder la empresa tome funciones lo antes posible impidiendo que la empresa tenga problemas de incertidumbre.

 

12. La mejor herencia. El porvenir de los hijos depende más de la obra que de los bienes materiales de los padres. Si les inculca a sus hijos valores, al estudio, al trabajo, el respeto a sus semejantes, los educa para servir con humildad, les enseña a esforzarse, a ser autosuficientes para labrarse su propio destino, un peso de herencia es suficiente. Ponga en orden sus papeles y su conciencia, y a esperar, pacientemente, la partida.

 

Aproveche las oportunidades que se le presentan y dese cuenta de la importancia de tener un testamento, no lo deje pasar, pues la vida nadie la tiene comprada, y no tener este asunto en orden puede representar un conflicto para sus seres queridos cuando usted falte y puede resultar incluso en la desaparición de su empresa por falta de planeación.

 

 

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