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¿Eres de los que hace keyboard bistró o están en el restaurante con el celular en la mano, revisando correos electrónicos? Esos 60 minutos son dorados y puedes aprovecharlos al máximo. Te decimos cómo.

 

Por Jacquelyn Smith

 

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¿Qué haces en la hora de la comida? ¿Devoras un sándwich en una tienda cercana pegado a tu BlackBerry? ¿Comes una ensalada en tu lugar con una mano en el teclado? Tal vez te saltes la comida porque estás demasiado ocupado(a).

“Una queja que escucho comúnmente es que la hora de la comida se reduce en realidad a diez minutos, o a nada en absoluto, con gente comiendo sobre la marcha o sobre sus computadoras”, dice Michael Kerr, un conferencista de negocios internacional, escritor y presidente del Humor at work.

¿Por qué sucede esto? Porque nos hemos convertido en una sociedad obsesionada con el trabajo, de tal manera que tendemos a rechazar la idea de tomar un descanso, explica Michael ‘Dr. Woody’ Woodward, psicólogo organizacional y autor de The YOU Plan. “Al igual que los atletas profesionales, todos necesitamos la energía de las calorías para que nuestras mentes funcionen a su mejor capacidad, y todos necesitamos también un poco de tiempo para recargar energías.”

La forma en que pasas las primeras y últimas horas en la oficina puede tener un efecto significativo en tu nivel de productividad. Como resultado, lo que haces durante la hora del almuerzo puede resultar crucial y no debes dejarlo pasar por alto. Tomar un descanso al mediodía durante el cual reposar y recuperar energías no sólo te puede hacer un mejor empleado, sino también una persona más sana y más feliz.

“Debes tener una estrategia para tu hora de la comida, tal y como la tienes para el resto del día”, dice Lynn Taylor, experta en el lugar de trabajo y autora de Tame Your Terrible Office Tyrant; How to Manage Childish Boss Behavior and Thrive in Your Job.

Con la ayuda de los expertos de carrera y el trabajo Michael Kerr, Michael ‘Dr. Woody’ Woodward, Lynn Taylor, Anita Attridge, Alexandra Levit y David Shindler, elaboré ​​una lista de 16 cosas que todos los trabajadores deben hacer durante su hora de almuerzo.

1. Haz un plan. “No desperdicies esa hora sólo porque es ‘tiempo libre’”, dice Taylor. El tiempo es un recurso no renovable, estés donde estés, sea cual sea la hora del día. Haz tu mejor esfuerzo para planearlo y sacar el máximo provecho de él.

También debes planificar tus actividades inmediatamente después del almuerzo, sugiere Kerr. “Meditar sobre cómo priorizar y programar los pendientes de la tarde puede maximizar tu productividad.

2. Tómate un descanso real. Separarte 60 segundos de tu trabajo para devorar tu comida no cuenta. “Para que puedas obtener un verdadero descanso, esos minutos debes deben implicar una separación real de trabajo”, dice Levit . Trata de no revisar tu correo electrónico, llevarte trabajo o hablar de trabajo durante la comida.

3. Descomprímete. Lo primero que debes hacer cuando comienza la hora de la comida es tomar una respiración profunda y relajarte, sugiere Taylor. “Seguramente has estado a toda velocidad durante toda la mañana. Antes de decidir cómo pasar esa hora dorada, toma un par de minutos para aclarar tu mente. Corta de tajo ese vertiginoso ritmo, no saltes automáticamente a tu siguiente pendiente. Cuando estás relajado puede crear mejores estrategias para abordar tus objetivos con una perspectiva más amplia y de forma más inteligente.”

4. Come. No intentes ser un héroe y morir de hambre por ser un empleado ejemplar e ir más allá del deber, dice Taylor. “Tendrás que pagar por ello más tarde cuando no puedas concentrarte y saques a tu cuerpo de balance. Si te has ganado un dolor de cabeza o un a las 4 pm, en última instancia no habrás ganado nada.”

5. Disfruta de la comida. La hora de la comida debe ser para comer, dice Woodward . “Disfruta de algo que te guste y que se ajuste a tu dieta”, añade. “Si tienes un lugar favorito o un platillo en particular que disfrutes, asegúrate de ir y disfrutar de él al menos una vez a la semana. Sólo se vive una vez.” Sin embargo, si bien está bien derrochar de vez en cuando, trata de comer saludablemente con la mayor frecuencia posible.

6. Encárgate de los pendientes personales. Haz lo que no puedas hacer por la mañana o por la noche, como esos pagos que sólo pueden hacerse durante horario de oficina. “Sé estratégico y utiliza tu hora de la comida para llevar a cabo algunas de esas diligencias personales que no se pueden manejar antes o después del trabajo, o los fines de semana”, dice Taylor.

Sólo ten cuidado de no meter demasiadas diligencias en tu hora de almuerzo, advierte Kerr. “Puedes acabar intercambiando estrés de una actividad a otra sin obtener los beneficios de recargar energías.”

7. Utiliza el tiempo para hacer nuevos amigos. “Yo trabajaba en una oficina de 3,000 personas, por lo que era más o menos la norma no reconocer a nadie en el elevador”, dice Woodward. “Nuestras relaciones laborales pueden ser tan fugaces que en realidad nunca llegamos a conocer a las personas con las que pasamos la mayor parte de nuestros días. Tómate tu tiempo para salir de la oficina y conocer a tus compañeros de trabajo.”

8. Reconecta con viejos amigos. Si tienes un amigo que trabaja cerca, trata de comer con él o ella de vez en cuando. “Recuerda, debes atender tu vida personal tanto como la profesional, así que asegúrate de aprovechar el tiempo libre que tienes y utilizarlo para tus necesidades personales”, dice Woodward.

9. Dispón de un sistema para hacer frente a tu ausencia. Esto permitirá que la gente dentro y fuera de la empresa sepa cuándo estarás de regreso, cómo contactarte en caso de emergencia o si hay algún medio de contacto alternativo, dice David Shindler, fundador de The Employability Hub y autor de Learning to Leap. También puede ayudarte a relajarte y evitar comprobar obsesivamente tu correo electrónico durante esa hora.

10. Participa en actividades que te ayuden a recuperar energías. Sal, ve al gimnasio o a meditar. Sal y haz algo que te haga sentirte mejor contigo mismo. “Una dosis rápida de la luz solar y aire fresco es el elixir perfecto para el bache energético de mediodía”, dice Woodward.

11. Amplía tu red de contactos. Incluso si eres perfectamente feliz en tu trabajo y no está buscando uno nuevo, a nadie le hace daño ampliar continuamente y su red profesional. “Esto es fundamental para el éxito en cualquier tipo de trabajo”, dice Woodward. “Sin embargo, encontrar el tiempo para conectarse con los de la red puede ser difícil.”

Attridge añade: “Estratégicamente, la comida es un momento excelente para seguir construyendo relaciones y redes con los demás si puede coincidirse con ellos para comer o ponerse al día telefónicamente durante esa hora.”

12. No te atores en la rutina. Muchos de nosotros somos criaturas de hábitos. Tal vez tú vayas a la misma pizzería diario o a comer con el mismo compañero. Siempre puedes utilizar tu hora de comida para hacer mandados o hacer llamadas personales. Trata de cambiar las cosas para despejar tu mente y aumentar tu energía.

13. Evita todas las pantallas. Trata de mantenerte alejado de tu iPhone, iPad, Blackberry o computadora. “Da a tus ojos un descanso”, dice Taylor. La mayoría de los puestos de trabajo de oficina requieren que te quedes mirando a la pantalla durante todo el día, así que trata de evitarlo durante la comida.

14. Reagrupa. Trata al almuerzo como los equipos deportivos tratan al medio tiempo: toma unos minutos para revaluar dónde estás y volver a priorizar el resto de tu día en función de cómo se ha desarrollado la mañana, sugiere Kerr.

15. No tomes un descanso demasiado corto o demasiado largo. Si tienes asignada una hora para la comida, tómala. Tal vez no todos los días, pero cuando sea posible, utiliza los sesenta minutos completos para salir, comer, ejercitar tu mente o cuerpo, ponerte al día con un viejo amigo y/o eliminar pendientes de tu agenda personal.

 

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