No siempre ocupamos la tecnología de forma adecuada, y las TIC han creado una falsa sensación de permanente disponibilidad. Pero, ¿es posible sacar provecho de la hiperconectividad, o al menos limitarla? Sí, con esas apps pensadas para aprovechar mejor el tiempo de los alumnos y la disponibilidad de los profesores. Y, lo mejor, ambas son latinas.

 

 

Nadie mejor que profesores y alumnos entienden lo difícil que es trabajar en un salón de clases cuando la tecnología y los gadgets demandan tanta atención. Un mensaje o notificación y adiós concentración o dinámica de la clase. Además, debemos agregar que la tecnología hace parecer que todo está disponible siempre; si el alumno no entendió el tema, parece buena idea mandar un mensaje privado al perfil del profesor, no importa si son las 12 de la noche o si se trata de un día de descanso.

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La tecnología debería facilitar las tareas que diariamente tenemos que realizar, haciendo nuestros tiempos mucho más eficientes y nuestra productividad más elevada. Ello aplica para todas las áreas en las que nos vemos involucrados, ya sea el trabajo, la escuela o cualquier otra diligencia.

No siempre ocupamos la tecnología de forma adecuada, pues es común que nos distraigamos fácilmente o que no entendamos el alcance de las aplicaciones y dispositivos que tenemos a nuestro alrededor. Las TIC han creado una falsa sensación de permanente disponibilidad.

Ahora bien ¿existe alguna manera de sacar provecho de la hiperconectividad o, bien, limitarla? Sí: existen dos aplicaciones pensadas en aprovechar mejor el tiempo de los alumnos y la disponibilidad de los profesores. Lo mejor, ambas son latinas.

 

Prentige
Pensemos en dos escenarios que son relativamente comunes: por una parte, tenemos a un alumno que necesita asesoría especializada sobre un tema o trabajo de investigación, ya sea porque no entendió un tema o porque en su Universidad no hay un profesor que trabaje dichos tópicos. Por el otro lado, tenemos a un profesor que tiene todas las habilidades y conocimientos requeridos y que podría asesorar en sus tiempos libres a las personas que así lo demanden.
Así surgió Prentige, una plataforma que potencializa el valor del aprendizaje en México. Basados en un esquema de economía colaborativa, Sergio Reyes y José de Jesús Degollado, ambos estudiantes del Tec de Monterrey, se dieron a la tarea de conectar a tutores con alumnos que necesitan una asesoría.
El modelo es simple: el alumno se acerca a la plataforma y solicita un tutor de acuerdo a ciertos filtros específicos como materia, zona, horario y costos. Así, recibe una serie de opciones de tutores que corresponden con los criterios de búsqueda. Si se me permite la analogía, es como Uber, pero del conocimiento.
Cada profesor o tutor puede darse de alta de manera muy sencilla, eligiendo los temas o materias en los que son expertos y poniendo un costo por hora para cada asesoría. Así, pueden contactarse personas que en otras circunstancias sería muy difícil conectar y en los que ambos salen beneficiados: uno recibe una asesoría personalizada de un experto y el otro puede capitalizar sus conocimientos.
Prentige cuenta con un sistema de calificaciones que hacen mucho más fácil elegir un tutor, pues al entrar al perfil del profesor, pueden observarse tanto las reseñas como las calificaciones que han obtenido de otros usuarios y las experiencias que han obtenido.
Si bien en este momento se encuentra en una etapa de prueba y está sólo disponible en la ciudad de Monterrey, pronto contará con servicio en el Distrito Federal y después en el resto de la República.

 

Flipd

Es muy complicado realizar cualquier actividad cuando el celular no deja de bombardearnos con notificaciones o mensajes de nuestros conocidos; la tentación de revisar o contestar no deja de acecharnos y por ello perdemos mucho tiempo.
Por ello Flipd ofrece una solución perfecta. Lo que hace es bloquear nuestras redes sociales, aplicaciones, personas o servicios de mensajería del teléfono durante el tiempo que nosotros elijamos: desde 5 minutos hasta doce horas. Durante este lapso, la aplicación puede enviar mensajes automáticos avisando que estamos desconectados y que no hay manera de responder.
Esto resulta interesante, porque hagamos lo que hagamos, una vez que elegimos bloquear nuestro celular, no hay vuelta atrás, mantendrá el acceso inaccesible a lo que hayamos elegido. Aun así, es posible contestar y realizar llamadas, escuchar música o bien utilizar la calculadora. Pero fuera de ello, no hay nada más que hacer. Es como si transformáramos nuestro Smartphone en un simple teléfono, con todas las ventajas que ello puede significar.
Ello resulta bastante útil, pues si tenemos cierta dependencia por las redes sociales o no podemos concentrarnos por estar revisando constantemente nuestro celular, ésta es la solución perfecta. La aplicación fue desarrollada por Cristian Villamarín y Andrés Moreno, ambos colombianos radicados en Canadá, quien junto a Alanna Harvey, han logrado que los más de 50 mil usuarios de la aplicación salvaran más de 50 mil horas de trabajo. Esto es poco más de 5 años.

Utilizar la tecnología a favor del aula, los profesores y estudiantes es mucho más fácil de lo que parece, puesto que, por una parte, se pueden crear grandes lazos de conocimiento, y por otra, lidiar con nuestra adicción a la tecnología. Es hora de hacer las horas en el aula mucho más productivas.

 

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