Un signo que marca el fin de la crisis económica de 2008-2009 es el primer aumento de tasas de interés que realizó la Reserva Federal a finales de 2015.

 

Por Gabriel Casillas

Este 2016 se cumplen siete años de la quiebra de Lehman Brothers, el evento que marcó el inicio de la peor crisis global que se haya registrado desde la Gran Depresión de 1929 y de la que aún padecemos sus efectos.

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Afortunadamente, vemos un signo que marca el fin de la crisis económica de 2008-2009: el primer aumento de tasas de interés que llevó a cabo el Banco de la Reserva Federal de Estados Unidos (Fed), a finales del año pasado.

Si bien es una buena señal, todavía queda incertidumbre de la magnitud y velocidad con que la Fed instrumentará su ciclo de alza de tasas de interés. Pero 2016 inicia con aire fresco, al saber que la economía global se encuentra en una fase más avanzada.

Aquí algunos apuntes lo demuestran:

 

Crecimiento global

Considero que la economía mundial crecerá más este año que en 2015, 3.3% vs. 3.0%, y que si bien podrían llevarse revisiones de los pronósticos a la baja, serían mucho menores que en años anteriores. El Fondo Monetario Internacional (FMI) estima un crecimiento de 3.6% para el PIB global en 2016, con baja probabilidad de que lo disminuya.

 

PIB en México

Para este año, estimo que el PIB de nuestro país crecerá 2.7%. Por un lado, existen factores que impulsarán el crecimiento, como la fortaleza de la economía de EU, principalmente el consumo, que incentiva nuestras exportaciones manufactureras. Asimismo, con mayor generación de empleos y crecimiento de los salarios, la demanda interna, continuará fortaleciéndose. Adicionalmente observaremos inversiones importantes en los sectores de energía (rondas 1.1, 1.2 y 1.3) y de telecomunicaciones, derivadas de las reformas. No obstante, considero que el recorte al gasto público podría restar 0.6 puntos porcentuales al crecimiento del PIB de este año.

 

Principales riesgos

En mi opinión, los tres grandes riesgos que enfrentará la economía global en 2016 serán:

1. El ciclo de normalización de tasas de interés en EU: La tasa de interés de la Fed se encuentra entre 0.25 y 0.50%, y lo que ha expresado este organismo es que desea llevarla a niveles de 3.5%.

Si bien la presidenta de la Fed, Janet Yellen, hizo buena labor enviando un mensaje de confianza a los mercados en el sentido de que el ciclo de alza de tasas será “gradual”, considero que debido a la incertidumbre respecto a los pronósticos de crecimiento e inflación en EU, en conjunción con otros eventos globales, le fue muy difícil ser específica con respecto a cómo piensa que será el patrón de alza de tasas de interés en adelante.

Es por esto que considero que en los próximos dos o tres meses dominará en los mercados el sentimiento de que ya nos quitamos el primer evento de riesgo (la primera subida de tasas), ofreciendo “un respiro” a los mercados financieros globales.

Sin embargo, también estimo que conforme transcurra el año será muy probable que la ola de alta volatilidad vuelva a los mercados. En este sentido, será clave observar cómo reaccionan los bancos centrales, principalmente de los países emergentes.

En el caso de nuestro país, mi expectativa es que Banxico intentará subir tasas a menor ritmo que la Fed. Con una inflación “bien comportada” y tasas de crecimiento que no permiten observar presiones inflacionarias de lado de la demanda, Banxico podría deslindarse de los movimientos de la Fed, sobre todo si la dinámica del tipo de cambio lo permite.

2. Desaceleración y rebalanceo de la economía China: No hay duda de que el gigante asiático se está desacelerando. De crecer a tasas arriba del 10%, ahora se expande a 7%. El modelo económico que los llevó a ser el exportador número uno del mundo y a crecer a tasas muy altas, se agotó. Esto ha hecho necesario que las autoridades modifiquen su modelo económico fundamentado en inversión y exportaciones hacia uno basado en el consumo privado.

Esta reorientación, en una economía donde ni siquiera está bien definida la propiedad privada y no hay mercados suficientemente desarrollados, presenta muchos retos y les está costando observar tasas bajas de crecimiento. Sin embargo, ello no representará un peligro sistémico a nivel global.

3. Los siempre presentes riesgos geopolíticos: En 2016, los principales riesgos geopolíticos que veo serán el Estado Islámico, las elecciones presidenciales en EU, las recurrentes crisis en Grecia y la posibilidad de que el Reino Unido decida desvincularse de la Unión Europea.


Gabriel Casillas es economista en jefe de Grupo Financiero Banorte. Su opinión no corresponde necesariamente con la de GFB.

 

Las opiniones expresadas son sólo responsabilidad de sus autores y son completamente independientes de la postura y la línea editorial de Forbes México.

 

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