La débil producción industrial en Estados Unidos, principal comprador de México; la competencia de otros emergentes como China y la falta de valor agregado en las exportaciones, han evitado que las manufacturas ayuden a elevar el crecimiento del país, pese a contar con un peso barato. 

 

La teoría dice que una moneda depreciada ayuda a hacer más competitivas las exportaciones de su país. Durante 2015, el peso mexicano se depreció casi 17% frente al dólar, debido a la expectativa de alza de tasas en Estados Unidos y la caída de los precios del petróleo. Fue la quinta moneda que más perdió frente al billete verde el año pasado.

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Pero la realidad es que el tipo de cambio no impulsó las exportaciones manufactureras del país. De enero a noviembre de 2015, las exportaciones de productos manufacturados sumaron 311,646 millones de dólares (mdd), 1.5% más que el año pasado, de acuerdo con datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi). Pero en el mismo periodo de 2014, el crecimiento de ventas al exterior en este rubro fue superior: 4.0%.

Las exportaciones son uno de sus principales motores económicos del país, pues representan el 33% del Producto Interno Bruto (PIB) de México.

El año pasado, el indicador de la actividad industrial manufacturera tuvo cinco caídas mensuales, dos meses sin crecimiento y tres aumentos que no rebasaron o.9%, excepto en febrero y abril cuando llegó a 1.1% y 2.3% respectivamente, según datos del Inegi.

Los segmentos con hundimientos más pronunciados fueron productos metálicos, derivados del petróleo, muebles, insumos textiles y acabados, así como prendas de vestir.

Y el sector manufacturero continuará débil al inicio de 2016, reveló el Instituto Mexicano de Ejecutivos de Finanzas (IMEF), después de que su indicador manufacturero disminuyera 1.5 puntos y se ubicara en 50.7 en diciembre.

Las razones por las que las exportaciones no avanzan, ni con un peso más barato son tres. Primero, está la débil producción industrial de Estados Unidos, que en diciembre bajó 0.4%. En todo 2015, la actividad industrial presentó crecimientos en sólo dos meses (julio y agosto).

El conflicto para las ventas de México es su vínculo con la economía estadounidense, ligada a lo que el sector industrial norteamericano compra al mexicano, explicó el director de estrategia  y gestión de portafolios de Invex Banco, Rodolfo Campuzano Meza, durante una conferencia de prensa.

82% de las manufacturas nacionales van a Estados Unidos, de acuerdo con datos del Inegi.

La segunda razón está en que las exportaciones mexicanas compiten con productos de otros países, como China, cuya moneda también se ha depreciado frente al dólar, responde en entrevista Federico Serrano Bañuelos, presidente del Consejo Nacional de la Industria Maquiladora y Manufacturera de Exportación (Index Nacional).

La tercera razón es un problema más añejo: la falta de manufacturas con valor agregado. “México no necesita competir con China en todas las manufacturas, sino en aquellas que requieren mayor grado de complejidad —como automóviles, motores de avión o componentes de televisión— donde nuestro país sí puede competir”, dice Mario Correa, economista en jefe de Scotiabank México.

 

1. El comprador, en zona de contracción

Para entender por qué México no vende más manufacturas, hay que echar un vistazo al momento que vive la industria de su vecino y principal comprador.

En diciembre, la producción industrial en Estados Unidos cayó por tercer mes consecutivo, que apunta a un panorama menos alentador sobre el crecimiento económico en el último trimestre de 2015.

La producción estadounidense descendió 0.4%, de acuerdo con el último dato de la Reserva Federal. En noviembre, registró el peor declive en más de tres años y medio, debido a una fuerte baja en las industrias energéticas.

Por ello, la producción total de manufacturas en Estados Unidos se ha desacelerado. Inclusive, tuvo una caída en los últimos dos meses reportados, explica en entrevista Mario Correa, de Scotiabank.

El Instituto de Gerencia y Abastecimiento (ISM, por su sigla en inglés) de Estados Unidos informó que su índice manufacturero cayó a 48.2 puntos en diciembre, desde 48.6 en noviembre, su menor nivel desde junio del 2009. Una medición por encima de 50 indica expansión en el sector de las manufacturas, mientras que una lectura inferior a 50 señala contracción.

La firma de información financiera del sector privado, Markit, dijo que el índice de gerentes de compras del sector manufacturero estadounidense cayó a su nivel más bajo desde octubre 2012 (a 51.2 puntos), y sólo tuvo dos repuntes mensuales (enero y junio) durante 2015.

Otra variable ha sido el sector energético que, hasta 2014, demandaba muchos insumos manufactureros ante las ventas del petróleo de 100 dólares por barril; pero tras el hundimiento del precio, que hoy roza el piso de 20 dólares por barril, ha detenido la actividad industrial, así como las inversiones del sector manufacturero en Estados Unidos y del que depende la industria mexicana.

 

2. Competencia con el dragón chino

Las manufacturas tampoco repuntan porque compiten con productos de otros países cuya moneda también se ha depreciado frente al dólar, considera Federico Serrano Bañuelos, presidente del Consejo Nacional de la Industria Maquiladora y Manufacturera de Exportación (Index Nacional).

China es el mejor ejemplo, pues junto con México, son los principales vendedores manufactureros a Estados Unidos. En agosto del año pasado, la segunda economía más grande del mundo depreció su moneda casi 2% para hacerla más competitiva y recuperar terreno en las exportaciones manufactureras. Hoy todavía persiste el miedo de una nueva depreciación por parte de las autoridades chinas ante el debilitamiento de su economía.

Pero el dragón asiático enfrenta un panorama “muy complicado” para revertir su desaceleración, advierte Correa, mientras cambia su modelo de crecimiento como exportador hacia uno de consumo interno.

 

3. Falta de valor agregado

Otro problema es la falta de valor añadido en algunas manufacturas del país.

México no necesita competir con China en todas las manufacturas, menciona Correa —como en la fabricación de sacapuntas, por ejemplo—, sino en aquellas que requieren mayor grado de complejidad —como automóviles, motores de avión o componentes de televisión— donde nuestro país sí puede competir.

Para aventajar a otros exportadores nuevos, México necesita una infraestructura eficiente para producir, además de nuevas vías, como carreteras que acerquen a los productores de manufacturas al mercado de Estados Unidos. También los proyectos de construcción (a través del gasto público en inversión) que están en puerta, como el Nuevo Aeropuerto de la Ciudad de México, dice Correa.

 

¿Cuándo saldrán las manufacturas del bache?

La recuperación llegaría al final del primer trimestre de este año, si los consumidores en Estados Unidos asimilan los ajustes a las tasas de interés y hayan definido sus perspectivas de consumo, dijo Serrano, de Index.

Las señales de inflación baja, de no haber registrado aún ajustes en los precios por efecto del tipo de cambio, suponen también un incremento en ventas hacia marzo de 2016, según el directivo de Index Nacional.

México, incluso, puede aventajar a otros jugadores manufactureros, aunque no basta un peso barato:

Otro beneficio en el mediano plazo para la competitividad manufacturera sería contar con energía abundante y barata, que con los bajos precios actuales, también pueden dar impulso. “Toda la región del Bajío, que ha tenido expansión en manufacturas, no tenían gas natural, pero ya se están construyendo gasoductos”, dice el especialista.

Los conocimientos humanos en nuevas industrias serían un resorte extra. El economista en jefe de Scotiabank retomó el caso de la industria aeroespacial en México, sin ingenieros suficientes, pero con un bono demográfico en el país con el potencial para detonarla.

De 121 millones de habitantes en México, 65.5% de la población es menor de 15 años, según datos del gobierno.

“Hay que desarrollarlos. Y ahí están los jóvenes que pueden elegir ese tipo de carreras. Es lo que nos falta en los próximos años para mantenernos en esos espacios, que hoy tenemos ganados, y que podemos seguir aumentando en los mercados importantes, no solo Estados Unidos, sino en el mundo”, comenta Correa.

 

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