Hannover, Alemania.- Los autos eléctricos son el futuro del transporte mundial, pero en México avanzan lentamente.

Mientras Noruega, Francia, Reino Unido, incluso India y China han prometido erradicar el uso de vehículos que empleen combustibles fósiles hacia 2030, el gobierno mexicano planea que 90% de los autos mexicanos sean eléctricos hasta 2050.

Pese a que nuestro país ha hecho esfuerzos por pintarse de verde, tres problemas han retrasado el boom de los autos eléctricos:

  1. el precio de los vehículos
  2. la falta de infraestructura
  3. la brecha tecnológica

Para Tarak Mehta, presidente global de la división de electrificación de productos para la compañía ABB, el primer problema para los consumidores es cuánto va a durar una carga de la batería del vehículo.

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Si un automóvil puede recorrer 100 kilómetros con una carga, el conductor no sabe si después de 200 kilómetros habrá un cargador disponible, advierte el directivo.

“Los nuevos autos que saldrán en 2019 y 2020 van a llegar más allá de 300 km por carga”, estima Mehta, durante una charla con medios en la feria internacional Hannover Messe.

El segundo problema es la infraestructura. “Para cruzar del sur al norte de México, 500 km de capacidad no es suficiente, necesitas un poco más, necesitas infraestructura”, agrega.

La Comisión Federal de Electricidad (CFE) ha instalado cerca de 900 puntos de carga en nuestro país, según Jaime Hernádez, director general de la empresa productiva del Estado. El problema es que se concentran mayoritariamente en zonas metropolitanas.

Aquí la nota completa: México ya tiene 900 centros de carga para autos eléctricos 

Incluso algunos del los gigantes petroleros, como Shell y Total, han prometido instalar cargadores eléctricos en un intento por adaptarse al cambio de paradigma, pero hasta el momento, sus dichos siguen en la zona de promesas.

“Los gobiernos y la iniciativa privada deben trabajar juntos en construir infraestructura”.

El tercer reto es el costo de las baterías,  “por mucho, la variable más importante,”, dice Metha.

El directivo muestra optimismo sobre este punto, pues el costo  de las baterías está bajando mientras la escala sigue subiendo. “Va a tomar tiempo”.

Mientras tanto, el pasado 23 de abril, la compañía suizo-sueca  presentó su más reciente esfuerzo al respecto:  Terra High Power, su último modelo de EV chargers, capaz de aportar una carga de 200 kilómetros en solo ocho minutos, pensado especialmente para carreteras.

 

El caso Tesla

Greg Scheu, presidente de América para ABB, ejemplifica con Tesla,  que ofrece un producto para personas acaudaladas que pueden desembolsar 100,000 dólares por un auto, pero al mismo tiempo lanzaron el Model 3 que oscila entre los 35,000 dólares.

“Demostraron que se puede hacer, y lo que va a pasar es que más y más autos, más pequeños, híbridos o eléctricos, van a dirigir los precios y forzarán a la creación de más infraestructura”.

Empresas como BMW y Nissan han lanzado al mercado modelos híbridos y eléctricos a precios más accesibles y con una huella ambiental mucho menor que sus pares de combustible fósil.

En nuestro país existen 500 vehículos totalmente eléctricos  y 15,000 híbridos.

Durante enero de 2018, la venta de vehículos híbridos y eléctricos fue de 973 unidades, 64.1% por encima de lo registrado en el primer mes del año pasado, de acuerdo con la Asociación Mexicana de la Industria Automotriz (AMIA).

Vicente Magaña, country manager para México de ABB, recuerda que en sus conversaciones con la Secretaría de Energía (Sener) se ha planteado la meta de un 2050 casi verde en el tema automotriz.

Un camino para detonar esta tendencia, según el directivo mexicano, es que haya incentivos como programas de hoy no circula para autos convencionales, así como impuestos que inhiban el consumo de vehículos de combustible fósil.

“Esto motiva que haya adquisiciones eléctricas. La otra parte es infraestructura. Poder asegurar que puedas cargar los vehículos de manera eficiente”, concluye.

 

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