El riesgo económico para una empresa por una demanda de discriminación laboral puede ser de hasta 200 veces el salario anual del empleado. Para evitar este riesgo, te presentamos tres claves para combatir la discriminación laboral.

 

Una demanda laboral por daños y perjuicios, derivada de un caso de discriminación laboral, puede costarle millones de pesos a una compañía, incluso, quebrar a una pequeña o mediana empresa.

PUBLICIDAD

Así lo advierte Jorge Sales Boyoli, director del bufete de abogados Sales Boyoli, quien explica que el enorme riesgo económico para una empresa por una demanda laboral está vinculado al salario del trabajador. “Puede llegar a ser 100 o 200 veces el sueldo de un trabajador en un año”, estima el directivo en entrevista.

Por ejemplo, en el caso de un oficial de albañilería, que percibe aproximadamente de 1,600 pesos al mes —según cálculos hechos con datos de la Comisión Nacional de los Salarios Mínimos—, la empresa tendría que pagarle aproximadamente 2.9 millones de pesos.

Otro botón de muestra: el ingreso mensual de un ingeniero civil es de 12,933 pesos, según datos del Observatorio Laboral. Al año, percibe 155,196 pesos.  Si este trabajador ganara una demanda por daños y perjuicios, el monto a pagar sería de 15 millones de pesos aproximadamente, de acuerdo con la estimación de Sales Boyoli.

Además, las empresas operan en un terreno minado por la discriminación: cinco de cada 10 profesionistas en México dijeron que fueron discriminados en su trabajo, según un estudio elaborado por la empresa de reclutamiento por internet, OCC Mundial.

Durante su ponencia en la segunda sesión informativa de actualización laboral que organizó el bufete, el directivo recordó que el concepto general de discriminación, según las últimas modificaciones al artículo primero de la Constitución Mexicana, se refiere la diferencia negativa o exclusión debido a condiciones de salud, religión, preferencias sexuales, estado civil o cualquier otra “que atente contra su dignidad humana”.

No obstante, Sales Boyoli señala que hay un riesgo frente a esta situación: “Podemos caer en el riesgo de que todo se vuelva discriminación. Es un fenómeno que vivimos cuando empezaron los primeros criterios de jurisprudencia sobre acoso sexual.”

En el caso de la edad, el abogado advierte la delgada línea entre discriminación y productividad que enfrenta el campo jurídico y empresarial, desde la forma en que las capacidades físicas merman la productividad para algunas actividades específicas, y sus virtudes en otras áreas debido a su experiencia.

Sales Boyoli toma como ejemplo el caso del vuelo 1549 de US Airways que aterrizó sobre el río Hudson en Nueva York, donde la pericia del piloto Chesley Sullenberg, de 64 años, evitó que hubiese alguna pérdida humana.

 

Blindaje contra la discriminación

Si lo último que quieres para tu empresa es una demanda millonaria por discriminación laboral, Sales Boyoli comparte tres consejos para combatir prácticas que puedan comprometer, incluso, la existencia de tu compañía:

  1. Cuida las ofertas de trabajo. En particular, el fraseo en las ofertas de trabajo. Debido a su posible interpretación, deberás ser muy cuidadoso con el tipo de lenguaje y descripción del empleo que ofertará tu compañía.
  2. Procura el ambiente laboral. Evita que tu empresa incurra en actitudes o conductas que sean o puedan interpretarse por el empleado como discriminatorias.
  3. Vigila los procesos de retribución económica. Esta medida resultará muy útil para que no haya diferencias que señalen algún factor de discriminación.

 

Siguientes artículos

10 frases para descubrir a Truman Capote
Por

La obra ‘A sangre fría’ del escritor se convirtió en la precursora del reportaje novelado. Aquí algunas fras...