Por: Melanie Amaya*

Muchos de los líderes con quienes he trabajado enfrentan un desafío común: mantener a su equipo enfocado y trabajando de forma coordinada en una misma dirección.

Los equipos de alto desempeño no solo mantienen su atención en los objetivos, sino que utilizan un enfoque de trabajo compartido.

Sin embargo, los equipos de alto rendimiento no son tan comunes. Es usual ver a los integrantes de un equipo limitándose a trabajar en piloto automático; apagando incendios, y realizando tareas para las cuales son buenos, pero que no necesariamente agregan valor.

Esta falta de foco y de discernimiento entre lo urgente y lo importante, los lleva a realizar una y otra vez actividades que, aunque hacen parte de la descripción de su rol, no necesariamente contribuyen a materializar la visión, ni a alcanzar las metas estratégicas.

En estas situaciones el estilo de liderazgo más efectivo es el del líder coach. Según varios de los estudios de liderazgo más relevantes, realizados a nivel mundial en las últimas dos décadas, ser un líder coach es la habilidad más importante en el liderazgo actual.

Algunas de las acciones que un buen líder coach realiza con sus equipos son:

  • Ayuda a sus colaboradores a encontrar sentido en su trabajo: La motivación del equipo aumenta cuando sus integrantes comprenden cómo contribuyen a un propósito mayor al realizar su trabajo y alcanzar sus metas. Un líder coach le ayuda a su equipo a ser consciente de los beneficios de cumplir sus objetivos y del impacto que esto produce en sus vidas y en la organización.
  • Mantiene el foco en la visión: Un líder coach le recuerda a los miembros de su equipo hacia donde quieren llegar; los invita a cuestionarse cuáles de sus acciones, decisiones, proyectos y actividades contribuyen a materializar la visión, y los ayuda a decidir cómo invertir su tiempo y energía en aquello que los ayude a alcanzar las metas.
  • Confía en su equipo y lo empodera: El liderazgo militar, donde el líder se limitaba a mandar, está obsoleto. Un líder coach cree en las capacidades de sus colaboradores, los ayuda a desarrollar su potencial y los acompaña para que ellos mismos se conecten con su creatividad y diseñen estrategias y planes de acción efectivos que les permitan cumplir con sus objetivos.
  • Mantiene conversaciones de coaching: Para facilitar el aprendizaje de su equipo y acompañarlo a alcanzar metas, el líder coach debe ayudar a sus colaboradores a desarrollar una mentalidad expansiva que los empodere. Para lograrlo, escucha activamente, realiza preguntas poderosas y utiliza técnicas de coaching que lleven a sus colaboradores a ser conscientes del impacto de sus acciones; a ver las situaciones con mayor claridad; a descubrir qué los está limitando, y a tomar perspectiva y encontrar alternativas de acción innovadoras.
  • Construye relaciones de verdadera confianza: Las conversaciones de coaching solo son posibles cuando el líder está conectado desde su ser, con el ser de sus colaboradores. Para lograrlo debe crear un espacio y relación de confianza. Por eso, lo primero que un líder coach hace es ganarse la confianza de sus colaboradores demostrando un interés genuino por su bienestar, apoyándolos, siendo auténtico y honesto, y comunicándose con respeto, aprecio y empatía.

* Cofundadora y CEO de Amayaco. Coach ejecutiva y consultora en liderazgo.

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