La dispersión es un mal que aqueja a muchos emprendedores y creativos, sobre todo a los más jóvenes. Por ello te comparto estos cinco consejos que, hilados, nos muestran una buena forma de enfrentar esta problemática.

 

1. No vivas pensando que necesitas de mucho dinero para empezar
La mayoría de los emprendedores piensa que se requiere atender muchos factores para empezar, entre éstos el dinero, y lo único que hacen es dispersarse en ideas creativas, pasando de una a otra, volviéndose los abandonadores del proyecto anterior por falta de uno u otro recurso (no siempre monetario). Los amantes de los miles de proyectos pocas veces logran hacer algo porque su esfuerzo se dispersa de mil maneras. Es cierto que requerirás recursos, pero que te hayan negado un crédito, o que quieras empezar con todos los lujos o la infraestructura, puede estar siendo un pretexto perfecto para saltar de un proyecto a otro. ¡Cuidado!

2. Enfócate en un producto único
Aunque seas disperso y quieras comerte al mundo. Enfocarte en un producto único en materia de publicidad, negocios y construcción de marca hará que, además de proyectar un grado de especialización importante, dirijas tu atención y esfuerzo en una sola dirección, lo que aumenta la posibilidad de éxito de acuerdo con tus poderes (ver Materialización de la riqueza: los 5 poderes / y X).

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3. Impacta en el mercado lo antes posible y continúa impactando
El gran problema de muchos emprendedores dispersos es que poco se preocupan por darse a conocer de manera consciente y disciplinada… y establecer mecanismos de recordación y presencia en el mercado. Actuar en esta dirección te hará tener presencia constante en tu entorno, pues de nada sirve haber visitado a un cliente hace seis meses, porque, créeme, “segurito ya no estás presente en su mente”.

4. Espérate a gastar
La GRAN mayoría de los empresarios y emprendedores dispersos, que empiezan a tener facturación, comienzan a gastar ¡como nuevos ricos!, obvio, en nuevos proyectos, porque lo suyo es la dispersión. Si no tienes dinero, y el dinero que tienes lo gastas en vez de invertirlo, ¿cómo vas a crecer? Tranquilo: ingresa y acumula, acumula y acumula por cierto tiempo. Sí, invierte, pero en lo que sabes que ya dio resultado (punto anterior); si eso ya dio resultado sigue con el formato, ¿Qué hiciste o dejaste de hacer para que sucediera favorablemente? (Invierte pero no te aloques en volver a invertir todo como apostador impulsivo de tu negocio.)

5. Si ya tuviste éxito en un proyecto o producto, multiplícalo
Más de 50% de las empresas que tuvieron éxito con algo, truenan por haber querido abarcar otros nichos, generar nuevos productos antes de tiempo o diversificar sus ingresos en varias inversiones. Así que invierte en lo mismo, pégale duro a lo que deja; cuando haya verdaderamente bastante, podrás jugar con otras cosas. ¡Espera, aguanta, no quieras sentirte todo un grupo empresarial! Si te sientes nervioso por querer hacer mucho más, procura ocuparte muchísimo antes de dispersarte o diversificarte. Dedícate a sistematizar y pulir a la perfección lo que tienes, o sigue entrenándote en generar clientes con el formato que viste te dio resultado. Pero recuerda que el enfoque, la disciplina y el orientarte en una misma dirección es lo que tarde o temprano te dará éxito.

 

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