En la era de la hiperconectividad no puedes controlar lo que los demás hacen en la red, pero si tú sabes cómo manejarte en ésta, tu experiencia será más positiva.

 

 

Hoy solemos diferenciar lo que ocurre en la red de lo que ocurre fuera de ésta y cómo se combinan los acontecimientos. Los términos utilizados para diferenciarlos son online y offline. Ya es popular el cambio sufrido a la popular frase que decía: “Lo que sucede en Las Vegas se queda en Las Vegas”: el mundo offline. La frase utilizada al día de hoy es: “Lo que sucede en Las Vegas se queda en Facebook”: mundo online.

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Inevitable que cualquier suceso se vea reflejado en internet; primero porque ya es considerado como un medio de comunicación masivo, y segundo porque brinda herramientas de comunicación interpersonal y de entretenimiento que han revolucionado al mundo.

Sin embargo, hay gente que ante la aparición de nuevas tecnologías volcó su vida a éstas: se desconectó del mundo offline y se hiperconectó al online. Se dice que uno de los principales factores es la edad: nativos o migrantes digitales. Sin embargo, la edad no es un aspecto preponderante, pues para muchos migrante digitales este nuevo mundo les abrió los ojos a posibilidades jamás imaginadas, por ejemplo, contactar a sus compañeros de primaria. Puedes consultar: Redes sociales: el photoshop de tu vida para ampliar la información al respecto.

Independientemente de la hiperconectividad social que hoy vivimos, este espacio intenta ofrecer alternativas para vivir y convivir en una nueva realidad.

 

¿Cómo sobrevivir a la hiperconectividad?

1. Fija una postura sobre la apropiación de la tecnología en tu vida: Primero que nada es fundamental que identifiques tus conductas frente al uso de la tecnología. Revisa qué tipo de usuario eres, y si no lo sabes aún, fija una postura al respecto. Si tú tienes claro el valor que le das a la tecnología en tu vida, el uso de ésta en otras personas no tendría que impactarte. Mientras no se traspase la barrera del respeto, sigue con tu vida online y offline como lo has decidido. Éste será fundamental para una convivencia sana.

2. Si eres usuario de las redes sociales, aprende a usarlas, infórmate: Si decidiste entrarle al mundo de Facebook y otras tantas herramientas de internet, aprende a utilizarlas y hazlo con responsabilidad. En esa medida sabrás establecer los parámetros de privacidad que ofrecen las redes sociales y fijarte límites. Recuerda que no se trata de estar por estar.

3. Cuida tu círculo social online y offline: Si realmente respetas el paso número uno, tendrás claro el manejo online y offline de tu vida. Sabrás quién pertenece a tus redes y sabrás cuidar este círculo dividido por la delgada línea de la virtualidad. Usar una o cinco redes sociales, chatear o jugar Candy Crush, no son cosas malas, siempre y cuando tú las controles, conozcas sus consecuencias y respetes a los demás.

4. Aprende a decir que no: Si no te gusta participar en grupos de chat, en mensajes en cadena o intercambiar memes, no lo hagas por obligación o por pertenencia. Siempre será válido decir cordialmente que no utilizas dicha herramienta y que prefieres otra vía de comunicación. Tú manejas tu vida en la red.

5. No todo en internet son redes sociales: Las redes sociales son una de las tantas herramientas que ofrece internet. Si alucinas a quien vive pegado al Facebook y éste no es de tu interés, busca otras alternativas. El mundo de la web es fascinante si sabes aprovecharlo para tu profesión, negocio o hobbies. El mundo de información que tenemos en la red nos ofrece posibilidades educativas, de expresión, de participación y de trabajo. Hay negocios basados en internet; hay personas que han hecho de su hobbie un espacio de expresión a través de un blog; hay personas que toman cursos a distancia y se preparan día a día. No todo en la red es malo si lo capitalizas a tu favor.

6. Practica prescindir del celular en un grupo de amigos o en familia: Las reuniones se han tornado distantes cuando en una comida el celular se coloca a la derecha de uno como un cubierto más; la comunicación no es cara a cara, todos están cabizbajos moviendo los dedos sin parar. ¿Dónde estás? Con tu familia o en la oficina, con tus amigos o con tu novia. Por más indispensable que parezca, dejar el celular a un lado no es imposible. Si reflexionas qué uso le das durante las reuniones, verás que son acciones automáticas de revisar constantemente el chat o el Facebook a ver qué hacen los demás o qué opinan de ti. El celular distrae la atención de lo que realmente estás haciendo.

Tú no puedes controlar lo que los demás hagan en la red, pero en la medida que tú sepas cómo manejarte en ésta, tu experiencia será más positiva. La era digital parece no tener límites; busca tu equilibrio y considera que también se vale mantener ese toque tradicional en ciertas actividades. Hoy un mensaje de WhatsApp es cotidiano, manda una carta por correo tradicional y seguramente sorprenderás.

 

 

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Facebook: Lucía Zamora

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