El principal responsable de este proceso es el líder fundador; debe ser el primero en respetar las reglas y normas que se fijen para profesionalizar la empresa.

 

 

La institucionalización de las empresas es el proceso utilizado para transformar diversas áreas del negocio, desde el control interno, la misión y visión, y el código de conducta, hasta las políticas y planes estratégicos para efectos de alinearse con los objetivos a corto y largo plazo.

La institucionalización, pues, busca la generación de valor y rentabilidad del negocio: promueve una cultura de mejora continua y desarrollo constante, proporcionando a los integrantes de la empresa beneficios, seguridad a futuro y estabilidad.

En breve, ¿con qué características cuenta una empresa institucionalizada?

1. Tiene definidos sus objetivos a corto, mediano y largo plazo, así como las estrategias para alcanzarlos.
2. Tiene documentados e implementados sus procesos de operación, control interno y reporte financiero.
3. Cuentan con una adecuada segregación de funciones y responsabilidades.
4. Efectúan un análisis continuo de su información financiera y operativa.
5. Reporta de una forma transparente y oportuna su información financiera y operativa a sus órganos de gobierno.

Una empresa que se institucionaliza tiene objetivos que perseguir, tales como alcanzar el beneficio común entre los miembros familiares y aquellos que no pertenecen a la familia fundadora.

Además se busca definir claramente las metas de la organización, elaborar revisiones rigurosas de las compensaciones derivadas de las actividades de la empresa familiar, e informar debidamente a los socios de lo que sucede dentro y alrededor de la empresa y de su familia.

Los beneficios son claros:

1. Transparencia en sus operaciones.
2. Promoción de una cultura de cooperación y mejora continua.
3. Fortalecimiento de órganos de gobierno, así como formalización del Consejo de Administración, el director general, los consejeros independientes y los comités.
4. Mejores decisiones estratégicas: Permite tomar decisiones inteligentes y supervisar los resultados de la empresa de una forma oportuna y eficiente.
5. Permite generar información financiera oportuna, que reflejan la realidad económica de la empresa.
6. Profesionalización de sus integrantes.
7. Mejores oportunidades de financiamiento y atracción de más inversionistas.

En conclusión, la institucionalización protege el patrimonio de los accionistas y dota a las empresas de una estructura sólida que garantiza su sustentabilidad.

Asimismo, la planeación estratégica le permitirá resolver, a través de su implementación, cuestiones que se refieren a su financiamiento, organización, al desarrollo y capacitación de su capital, entre otros factores.

Finalmente, hay que estar conscientes de que el responsable principal de la institucionalización es el propio líder fundador. Él es quien debe de ser el primero en respetar las reglas y normas que se fijen para profesionalizar la empresa y eliminar la conocida y cierta afirmación de Francois de la Rochefoucauld: “Establecemos reglas para los demás y excepciones para nosotros.”

 

 

Contacto:

Twitter: @mariorizofiscal

 

 

Las opiniones expresadas son sólo responsabilidad de sus autores y son completamente independientes de la postura y la línea editorial de Forbes México.

 

Siguientes artículos

Los mercados accionarios se recuperan
Por

Me mantengo con un optimismo moderado, una visión de mercados que se comportarán con gran volatilidad, lo que conllevará...