Reuters.- Funcionarios canadienses, estadounidenses y mexicanos de alto nivel que tratan de rescatar las lentas conversaciones para modernizar el TLCAN se reunieron en un nuevo intento de resolver asuntos clave antes de que elecciones regionales compliquen el proceso.

Con el tiempo en contra para llegar a algún tipo de acuerdo en la renegociación del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN), los tres países miembros todavía están muy distantes en puntos importantes.

Las discusiones en Washington se centrarán en un área particularmente difícil: la demanda de Estados Unidos por reglas de origen más estrictas sobre el porcentaje de contenido regional que debe tener un automóvil fabricado dentro del TLCAN para evitar aranceles.

Otros temas polémicos incluyen mecanismos de resolución de controversias y la demanda estadounidense de una cláusula de expiración que obligue a renegociar el pacto cada cinco años.

PUBLICIDAD

También puedes leer: EU presiona a México por aumento de sueldos en el sector automotriz: WSJ

“Trabajaremos toda la semana en esto”, dijo a periodistas el secretario mexicano de Economía, Ildefonso Guajardo, tras conversaciones con el representante comercial de Estados Unidos, Robert Lighthizer.

Cuestionado sobre cuánto tiempo permanecerá en Washington, Guajardo respondió: “Estaremos aquí tanto como sea necesario”.

Fuentes cercanas a las conversaciones sugieren que existe una sensación de pesimismo en la nueva ronda de negociaciones debido al estancamiento en asuntos críticos.

Guajardo dijo al diario mexicano El Heraldo en una entrevista publicada el lunes que si no se puede alcanzar un acuerdo, “estaría operando lo que algunos analistas han llamado el ‘TLCAN zombie’, es decir, el TLCAN 1.0, que ni se mata ni se moderniza”.

Directivos de empresas se queja de que la incertidumbre sobre el futuro del TLCAN está afectando la inversión.

El representante comercial de Estados Unidos, Robert Lighthizer, advirtió que si el acuerdo tarda demasiado, la aprobación del actual Congreso, controlado por los republicanos, podría estar en riesgo.

México celebrará el 1 de julio su elección presidencial y el favorito en las encuestas, el izquierdista Andrés Manuel López Obrador, ha manifestado su intención de participar en la modernización del TLCAN si es electo. El nuevo presidente mexicano tomará posesión del cargo en diciembre.

Lighthizer ha planteado la idea de un acuerdo rápido en principio para cubrir las líneas generales de un texto sobre el acuerdo, dejando que los funcionarios resuelvan los detalles exactos más adelante.

Guajardo, sin embargo, dijo que quería “hacer el mejor esfuerzo posible para intentar conseguir un acuerdo completo”, y añadió que no tenía sentido buscar “un resultado parcial”.

En el corazón de la renovación del acuerdo de 24 años está el deseo del presidente estadounidense, Donald Trump, de reformar las reglas para el sector automotor para tratar de regresar empleos e inversiones a su país desde México, donde los costos son más bajos.

El principal grupo de presión de la industria automotriz en México ha descrito las demandas estadounidenses más recientes, que incluyen elevar el contenido regional a un 75 por ciento desde el actual 62.5 por ciento durante un periodo de cuatro años, como “inaceptables”.

 

Pesadilla burocrática 

La propuesta estadounidense también requeriría que el 40% del valor de los vehículos de pasajeros ligeros y el 45% de las camionetas pickup sean construidas en áreas con salarios equivalentes a 16 dólares la hora o más.

Esto es visto como una píldora difícil de tragar para México, donde el Centro de Investigación Automotriz con sede en Ann Arbor, Michigan, ha estimado los salarios de los trabajadores automotrices se ubican en promedio por debajo de los seis dólares la hora, y son de menos de tres dólares la hora en el caso de los empleados de las plantas de autopartes.

Los críticos también señalan que crearía una pesadilla burocrática de papeleo.

Las pláticas para renegociar el TLCAN comenzaron en agosto para cumplir con una promesa de campaña de Trump, quien dijo que devolvería empleos manufactureros a Estados Unidos. Nueves meses después los temas más polémicos siguen sin resolver.

“Lo que el gobierno de Estados Unidos busca no es modernizar el viejo TLCAN sino conseguir un acuerdo que destruya el comercio y la inversión entre los tres socios norteamericanos”, escribió el expresidente mexicano Ernesto Zedillo en el Washington Post.

Trump ha dicho con frecuencia que se retiraría del TLCAN si no consigue un mejor tratado para su país, pero se ha mostrado más positivo sobre el acuerdo en las últimas semanas.

No está claro dónde Estados Unidos cederá terreno para lograr un acuerdo rápido, pues el Gobierno de Trump ha adoptado políticas de confrontación en sus negociaciones comerciales

 

Siguientes artículos

Análisis económico: Primer trimestre del 2018
Por

Las expectativas para el primer trimestre resultaron atinadas. De acuerdo con estimaciones del Inegi, marzo fue un buen...