ABB también ha alzado la mano para participar en dos de los proyectos más ambiciosos en materia eléctrica de México: dos supercarreteras que conectarán energéticamente al sur y norte del país.

La primera línea de transmisión eléctrica irá de Baja California a Sonora y la segunda de Oaxaca a Morelos. Las dos redes de transmisión serán concursadas por la Secretaría de Energía (Sener) y la Comisión Federal de Electricidad (CFE), respectivamente.

La empresa sueco-suiza argumenta que ambos proyectos son manejables: más de la mitad de conexiones de corriente directa de alto voltaje (HVDC) a nivel mundial utiliza tecnología de ABB, dice a Forbes México Claudio Faccin, presidente global de redes eléctricas de la compañía.

“Hace 62 años, fuimos los primeros en comercializar HVDC”, presume el directivo durante una conversación en Alemania.

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Faccin recuerda que en enero de 2017, ABB ganó un megaproyecto de transmisión con un valor de 640 millones de dólares en la India, aproximadamente 1,800 kilómetros que electrificarán a 80 millones de personas, casi tres veces la capacidad de los proyectos mexicanos.

 

Los proyectos

La licitación de Baja California, que conectará al sistema aislado del norte con el resto del país, incluye dos estaciones convertidoras y una línea de transmisión de Corriente Directa de Alto Voltaje, con una longitud estimada de 1,400 kilómetros circuito en un nivel de tensión de 500 kilovatios,  una capacidad de transmisión de 1,500 Megawatts. Requerirá una inversión de 1,100 millones de dólares.

El secretario de energía, Pedro Joaquín Coldwell, dijo que, además de un bajo impacto ambiental y grandes reducciones en las pérdidas de energía, la interconexión de sistemas permitirá incorporar energía renovable a la región, particularmente energía solar.

El segundo proyecto es una línea de transmisión en corriente directa que licitará CFE. Tendrá una capacidad de transporte hasta 3,000 MegaWatts en 500 kilovoltios. Incluye dos estaciones convertidoras, siete subestaciones eléctricas, una línea de transmisión en corriente directa de 610 kilómetros y cinco líneas de transmisión en corriente alterna que suman 295 km. La inversión estimada será de 1,700 millones de dólares.

“Estamos hablando de corriente directa con tecnología clásica y el otro es de HVDC en donde desarrollamos un diseño que permite llevar las pérdidas de esta tecnología al mismo nivel de la tecnología clásica, eso tiene una ventaja muy importante a nivel de transmisión”, dice Vicente Magaña, presidente y director general de ABB México.

Para darnos una idea, la transmisión de energía en corriente directa contra la alterna es superior a 50% de ahorros en transmisión, especialmente en largas distancias y grandes cantidades eléctricas.

 

Los retos

Ante las amenazas de Andrés Manuel López Obrador, candidato presidencial y el líder de las encuestas, el director general de ABB México dice que una modificación constitucional regquiere más de 60% del Congreso.

Magaña recuerda que llevan más de 100 años en México, en los que han enfrentado vaivenes comerciales y políticos. “Hemos estado en los buenos momentos y en los no tan buenos”, menciona, y confía en que estos proyectos para conectar el norte y sur son una necesidad del país.

Para él, existen riesgos relacionados con los derechos de vía, tiempos de entrega, donde deben asegurar al socio adecuado localmente que pueda manejar los riesgos.

“Usualmente es más difícil los derechos de vía. Como cuando haces una carretera que pasa hay ciertas lugares. Hay restricciones asociadas con permisos, los mismos retos que tiene un campo solar o eólico en Oaxaca. donde el gobierno participa de avanzada para liberarlos y en lo otros los contratistas”.

Tampoco son los únicos interesados. Siemens y otras compañías también quieren quedarse con los dos megaproyectos.

Louise Goeser, CEO de Siemens Mesoamérica, informó que este proyecto puede impulsar en 25% las inversiones industriales en esa zona, así como el surgimiento de nuevas plantas de generación.

El ministro de energía de Quebec, Pierre Moreau, dijo previamente a Forbes que estaban interesados en crear la infraestructura necesaria para la línea de transmisión al norte del país.

“Son proyectos muy complejos, requieren planeación, administración, inversión, y no es algo específico de México”. Faccin dice que han visto proyectos similares que se han retradado un par de años más por cambios políticos o por complejidad de ejecución y financiación, “pero como dice Vicente, no cabe duda que el freno que tiene freno México es algo que vemos a nivel global”.

Sin embargo, la tendencia es aprovechar los recursos renovables y asegurar que puedan ser utilizados, no solo a nivel regional sino intercontinental.

“Hay una visión de en 2050 podríamos tener una interconexión global a nivel eléctrico, así como lo tenemos a nivel de datos de internet, y a nivel tecnológico no es problema”, agrega.

El pasado 29 de enero de 2018, el gobierno mexicano lanzó la convocatoria formal con el primer proyecto de bases y de contrato; en julio se hará la presentación de las propuestas y el fallo con el ganador se conocerá en septiembre de este año.

El Centro Nacional de Control de Energía (Cenace) pagará al contratista con recursos derivados de la tarifa de transmisión que determine la Comisión Reguladura de Energía (CRE).

La convocatoria de CFE se lanzó en febrero, se recibirán propuestas hasta el 21 de junio de este año. El fallo se dará a conocer el 4 de julio y se firmarán contratos el día 25 del mismo mes.

 

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