El agua es el recurso más preciado. Su disponibilidad trasciende las fronteras políticas y su distribución representa desafíos gigantes. El informe Water Tight 3.0 de Deloitte ofrece una evaluación de los principales problemas del sector hídrico a nivel mundial y los resume en ocho puntos críticos.

·        Creciente demanda de un recurso limitado. La disponibilidad de agua dulce, que se estima en un 0.3% del total del agua disponible en el mundo y la disminución de la calidad del agua son amenazas que aumentan su escasez, que es primordial abordar.

·        Cambio climático. Aumenta la incertidumbre y el riesgo de validez en el suministro de agua, por lo que es imposible confiar únicamente en los datos históricos para la planificación futura.

·        Gestión de la demanda. La fijación de precios debe reflejar los problemas de la creciente demanda y la disminución de los suministros. Las empresas de servicios públicos deben recuperar los costos crecientes de la prestación del servicio y, al mismo tiempo, invertir en infraestructuras más eficientes

·        Eficiencia de los recursos. El sector hídrico podría beneficiarse enormemente de una colaboración más estrecha con los proveedores de tecnología para lograr un uso sostenible y eficaz.

·        Pensamiento integrado. Un enfoque integrado para resolver los problemas clave entre los sectores del agua, la energía y la alimentación también puede conducir a la reducción de las emisiones de carbono y, al mismo tiempo, beneficiar a los ecosistemas.

·        Nuevas fuentes de financiación: Se espera que el sector privado desempeñe un papel más activo en la industria mundial del agua, no sólo en cuanto a la gestión de activos en nombre del Estado, sino también en cuanto a la propiedad y financiación de estos.

·        COVID-19. La pandemia subraya la importancia del acceso al agua potable para todos y ha demostrado el impacto que las crisis pueden tener en la prestación de servicios de agua sostenibles.

·        Resiliencia y sostenibilidad. Para los gobiernos y el sector privado, situar la gestión del agua en el centro de las operaciones puede dar lugar a mejores relaciones entre las partes interesadas, los clientes, las comunidades y los reguladores

A nivel global, las cifras no cuadran: existe un recurso limitado cuya demanda pronto superará la oferta. La población mundial no está distribuida en función de la disponibilidad de agua, y hay regiones donde la escasez de agua es y seguirá siendo crítica.

Aunque los problemas son globales, las soluciones son locales. Por lo tanto, los gobiernos, las empresas, las ONG y el público deben colaborar para garantizar el suministro de agua segura y limpia.

Por Salvador Sánchez, socio líder de la Industria de Agronegocios en Deloitte Spanish Latin America

 

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