La gobernanza ante el cambio climático: el rol de los consejos del futuro

Ante el cambio climático, visto como uno de los desafíos más cruciales para las organizaciones, Deloitte analizó los puntos clave que los consejos de administración deben tomar en cuenta y atender.

Desde el desconcierto geopolítico, los impactos del cambio climático así como las tecnologías emergentes representan los retos más difíciles en las agendas de las organizaciones para alcanzar sus objetivos y el éxito en el largo plazo. 

La naturaleza multifacética de los desafíos relacionados con el cambio climático está requiriendo un enfoque especial por parte del Consejo de Administración de las organizaciones y como consecuencia, del presidente de dicho órgano, quien desempeña un papel crucial.

Bajo la premisa de que los desafíos relacionados con el medio ambiente en la actualidad son materia indispensable en las organizaciones, Deloitte, mediante un nuevo material, analizó los puntos clave que los consejos de administración deben tomar en cuenta ante el cambio climático como una de las prioridades por atender.

El análisis realizado por la firma está basado en 230 entrevistas realizadas a presidentes de consejo de algunas de las empresas más grandes del mundo durante 2022 y 2024, destacando que, si bien los presidentes y consejos reconocen la urgencia de actuar ante la crisis climática y ven la necesidad de incorporar el tema en sus estrategias de negocio,

todavía enfrentan desafíos, a corto plazo, como costos de inversión, poca perseverancia y la presión por resultados inmediatos, que pueden impedir su progreso.

Los presidentes de consejo encuestados expresaron su preocupación por el hecho de que las empresas se enfrentan a una serie de desafíos a corto plazo que podrían ralentizar o incluso revertir el progreso en la acción climática, mientras que otros señalaron que invertir en las iniciativas climáticas puede ser uno de los mayores impedimentos para el progreso.

Otro hallazgo importante destaca la frontera que existe entre el consejo y los directivos de las organizaciones respecto a los desafíos climáticos y el papel de los colaboradores para impulsar la agenda climática. Asimismo, la edición ofrece algunos consejos clave que deben impulsar los presidentes de empresas para lograr acciones climáticas significativas, como la siguientes:

•Mantener precisión milimétrica en la sostenibilidad considerando el largo

plazo, tanto en la forma de pensar como en la inversión.

•Gestionar la amplia gama de expectativas de las partes interesadas, que a veces son contradictorias.

•Permanecer actualizado en un entorno regulatorio en rápida evolución.

•Ayudar a garantizar que los órganos de gobierno tengan las habilidades y conocimientos adecuados para abordar el desafío climático.

Gran parte de los líderes de los Consejos de Administración se manifiestan preocupados por el reto que implica empatar las inversiones en sostenibilidad con la visión financiera de las organizaciones para lograr un mayor progreso ambiental, ya que al establecer una gobernanza del cambio climático en las organizaciones, los Consejos de Administración también deben alinear la estrategia con indicadores medibles, inversiones a corto plazo, conveniencia de las partes interesadas y una agenda regulatoria cada vez más puntual.

En este momento, los presidentes y sus juntas directivas enfrentan el imperativo de mantener y mejorar su enfoque en el desafío climático, y de actuar ahora para que la acción climática sea parte de las áreas clave estratégicas y operativas de enfoque de la junta directiva y se considere tanto a corto como a largo plazo y no sólo como un ejercicio de cumplimiento.

Es necesario involucrar a todo el ecosistema en general, no sólo los órganos de gobierno, sus miembros y la alta dirección; incluidas las organizaciones de casi todas las industrias, con la finalidad de impulsar acciones innovadoras, las cuales propongan una gestión colectiva que genere el cambio que las organizaciones necesitan.

Cada vez más partes interesadas, tanto internas como externas, incluidos reguladores, inversores, empleados y clientes, se centran en cuestiones relacionadas con el clima y esperan que las empresas actúen. Algunos accionistas piden a las empresas que hagan mayores esfuerzos para abordar el cambio climático y ayudar a garantizar que las empresas puedan seguir siendo competitivas y beneficien su crecimiento.