En el  corazón de Selvazama, el nuevo proyecto residencial holístico de Zamá Desarrollos, ubicado a tan solo un par de kilómetros de las ruinas y playas de Tulum, nacerá Green School Tulum como una escuela que brindará un concepto de educación con propósito; un ejemplo mundial de vanguardia, de volver a la raíz de amar y cuidar a la comunidad, para despertar la curiosidad natural e inculcar la alegría de aprender.

Según la Real Academia Española, la palabra “crisis” significa un cambio profundo y de consecuencias importantes. Esto, en tiempos modernos, podría ser interpretado bajo el lema de que “toda crisis representa una oportunidad”. O al menos, un llamado de atención para cambiar de rumbo.

Este nuevo proyecto en Tulum tendrá el objetivo de redefinir el destino por medio de conceptos de bienestar integral así como una nueva forma de vida, para un mercado global; impulsando un mejor futuro, orientado hacia el bienestar integral de la mente, el cuerpo y el alma.

Luego del éxito inmobiliario de Aldea Zamá, el ingeniero civil Rodolfo Rosas apuesta una vez más en un segundo proyecto que expandirá el crecimiento sostenible de la región, a través de tres principios para conseguir sus objetivos: creatividad, bienestar y educación.
Un claro ejemplo de esta visión es la implementación de recursos que fomentan la cultura y la educación, como es el caso del primer Green School en las Américas. Esta nueva forma de aprender insta a la comunidad educativa a repensarse y ser ejemplo en México. 

Y  aunque si bien el desembarco en México es una novedad, una educación integral ya es posible en otras partes del mundo.  Con 13 años de operación en Bali, Indonesia, esta escuela de bambú sin paredes, fomenta la investigación holística para alumnos de todos lados del mundo. Pero Green School fue más allá y, con la intención de expandirse, creó una segunda sede en Nueva Zelanda y otra tercera en Sudáfrica.

Lamentablemente, la pandemia ha modificado algunos planes, entre los que se encontraba la apertura de Green School Tulum. Es por eso que hasta el momento, se ha trabajado incansablemente para lograr una apertura ordenada, respetando las fases y así lograr comunicarlo tanto a las familias interesadas en inscribirse, como a los maestros que quieran formar parte de la gran familia de Green School.

Desde el siglo XVIII en adelante, y en parte gracias a la revolución industrial, la cosmovisión del mundo en sí mismo y la vida del hombre ha enfrentado cambios radicales. Sin embargo, hay otras cosas que permanecieron de la misma forma. Tal es el caso de la educación y, en consecuencia, la forma de educar a los niños.

Las definiciones de éxito y prioridades de vida en la consciencia colectiva están reinventándose. Y ahora, se suma otra variable de magnitud global: una pandemia. Es innegable que la pandemia ha demostrado que es necesario un cambio de paradigma y no hay lugar en donde no se tenga conciencia de eso. 

En ese sentido, en la filosofía de Green School se utiliza el término “regeneración”, reconociendo así la conexión con el pasado y con el futuro. Siguiendo este concepto, hay una fuerte creencia de que el modo de enseñanza impacta más que el propio contenido. Es decir, los estudiantes aprenden más de cómo se les enseña que de lo que se les enseña.

La creencia para esta escuela requiere un cambio de visión: el aprendizaje impacta más cuando se basa más en la propia experiencia interconectada, de manera democrática y repitiendo conceptos para reforzarlos logrando así que lo aprendido sea útil de por vida. Estos principios de aprendizaje están diseñados para que los estudiantes puedan crecer y desarrollar sus habilidades en el mundo que les tocará como adultos.

Foto: El proyecto está desarrollado por Zamá Desarrollos, diseñado por IBUKU en colaboración con Arquitectura Mixta.

En lo que respecta a la modalidad, sólo los idiomas (en el caso de Tulum el español, inglés y maya), y las matemáticas, se enseñan de manera repetitiva durante la semana -priorizando siempre la enseñanza al aire libre. 

Si bien aprender de memoria es un ejercicio que desde niños se pone en práctica, desde Green School el pensamiento crítico y de comprensión es prioridad en la enseñanza de todos los chicos. Es por eso que existen otras asignaturas temáticas de diez semanas que abarcan desde el método científico hasta tradiciones ancestrales, fábulas y cuentos mexicanos.

Por otro lado, y con respecto al rendimiento de los niños, desde Green School se decidió no trabajar con la escala del 0 al 10 a la hora de evaluarlos en un examen. Sin embargo, esto no significa deshacerse de la diligencia, ni tampoco que la lectura, la escritura y las matemáticas se suavicen. Esto implica  una resignificación, al abandonar el aula cerrada y utilizar pasiones e intereses como portales de exploración. 

Sin dudas, todos los niños tienen algo que los hace únicos, y en Green School se intenta crear un entorno seguro y bien dirigido que permita que esos dones emerjan y que ellos los puedan aprovechar al máximo.. Construido en tres hectáreas de exuberante jungla, Green School Tulum prioriza el bienestar de la comunidad, un enfoque de pensamiento crítico y el desarrollo de habilidades.

La experiencia de vida de los seres humanos en este increíble y frágil planeta se beneficia mejor con una educación -y una forma de vida- que no solo respete los recursos finitos, sino que también reconozca cómo se ha dañado a nuestra Tierra. 

Es por eso que los niños constituyen un papel fundamental en la construcción de un presente mejor, convirtiéndose en agentes de cambio y generando un impacto positivo en el mundo, motivados únicamente por la pasión y la curiosidad más pura que los ha visto nacer.

Forma parte de Green School Tulum y conoce más en:

Página web: https://greenschooltulum.mx/es/

FB: @greenschooltulum

IG: @greenschooltulum

 

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