Jordi Torres, gerente de Airbnb para Latinoamérica, dice a Forbes México que la plataforma incursionará en nuevos servicios relacionados con la experiencia de viaje de los usuarios. Transporte, alimentos y tours podrían estar en el futuro de una de las startups con más crecimiento en el mundo.

 

La charla con Jordi Torres se da en uno de los alojamientos de Airbnb, uno muy peculiar. La que fuera casa del arquitecto mexicano Juan O’Gorman pasó de ser un hogar familiar a un espacio que recibe a personas de todo el mundo y cautiva con su estilo funcional-mexicano. Tapetes tejidos de manera artesanal, jardines y un azul vibrante en los muros son el marco para la plática, y justo ahí, el gerente general de Airbnb para América Latina afirma que la empresa está lista para volver a salirse de las ideas tradicionales.

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La Casa Estudio de Juan O’Gorman forma parte de un stock de alojamientos ‘poco convencionales’ donde se pueden encontrar castillos, islas privadas y casas con diseños temáticos, como la Casa Caracol, diseñada por el arquitecto Eduardo Ocampo, en Isla Mujeres. Quizás el buen recibimiento de ese ‘espíritu disruptivo’ ha sido lo que ha disparado la valoración de la firma.

En julio, tras lograr un levantamiento de capital de 1,500 millones de dólares, la startup creada en San Francisco logró una valuación de 25,500 millones de dólares. Pero el negocio parece no haber llegado al máximo de su potencial.  Jordi Torres afirma que los servicios de Airbnb podrían no terminar en la plataforma de renta de alojamientos.

“Veo que hay oportunidad de crecer a todo lo ancho de la experiencia de los viajeros. Nos veo moviéndonos en la cadena de valor del viaje: pueden ser tours en las ciudades, servicios de proveer stock para la nevera de la propiedad en que te instalas, servicios de transporte al aeropuerto… Lo importante es ser creativos, trabajar en las ideas que pueden ayudar en la tarea de conectar con la comunidad local”, dice el ejecutivo de origen español a Forbes México.

 

¿Futuro prometedor?

Actualmente, Airbnb tiene más de 50 millones de viajeros registrados, con 1.5 millones de opciones de alojamiento en 34,000 ciudades de 190 países.

El destino más nuevo es Cuba, donde la plataforma cuenta, desde hace unos meses, con 3,000 propiedades disponibles para los usuarios estadounidenses. Jordi explica que la figura de casa particular con licencia está disponible para alojar únicamente a ciudadanos estadounidenses ante la renovación de las relaciones bilaterales, pero espera que para el final del año los usuarios de todo el mundo puedan tener acceso a las propiedades listadas en la isla.

Cuando se habla de la expansión, las opiniones están divididas. El periodista especializado Panos Moudoukoutas explica en un artículo para Forbes que mientras cadenas hoteleras como Marriott International e Intercontinental ofrecen una ganancia de 2.1 y 0.8% trimestral, firmas como la agencia de viajes en línea Expedia o Priceline ofrecen ganancias de 11.2 y 7.4%, respectivamente.

“Prefería esperar una oferta inicial de Airbnb, que comprar acciones de cadenas de hoteles”, afirma Moudoukoutas.

Pero no todos son tan optimistas. El CEO de la firma de valuaciones PrivCo, Sam Hamadeh, dijo a la cadena CNN que este interés de los mercados podría no ser un elemento de largo plazo: “Todos sabemos que no va a durar para siempre. Habrá una corrección en el mercado privado. Vamos a mirar hacia atrás y a decir que Airbnb , Uber y Pinterest eran ideas brillantes.”

Por ahora, Airbnb ya incorporó un nuevo servicio enfocado en la atención de empresas. Se trata de una variación sutil en los servicios de la plataforma que ahora cuenta con la opción Airbnb Business Travel, que –afirma Torres– puede reducir entre 30 y 50% el costo de los viajes de negocios.

“Se trata de un servicio que permite que las empresas tengan una cuenta, y los viajeros de negocios puedan reservar y pagar con la cuenta de la empresa. Hay alojamientos que tienen espacios para trabajar, conexión a internet y pueden tener horarios flexibles de entrada y salida”, explica.

Google es uno de los clientes más grandes y muchas startups en San Francisco forman parte del directorio de clientes medianos.

 

Crear comunidad

Paulina, la anfitriona de la casa de Juan O’Gorman, compró la propiedad en 1988. Cuenta que, hasta el momento, el fantasma del arquitecto se pone a conversar con algunos de los huéspedes. La casa tiene su propia historia: el artista mexicano se suicidó en el jardín, pero eso no le resta encanto. La luz inunda los espacios, la plomería tiene más de 80 años pero no ha requerido reparaciones mayores. La propiedad es caso de estudio para estudiantes de arquitectura e historiadores.

Lo cierto es que para Paulina es un placer recibir invitados: le gusta atenderlos, orientarlos y contarles sobre O’Gorman.

De no haber inscrito la casa en Airbnb, probablemente la habría vendido. Al igual que Paulina, muchas personas se enfrentan a una casa demasiado grande cuando los hijos se mudan.

Jordi Torres afirma que la economía colaborativa tiene la finalidad de privilegiar el acceso a bienes y experiencias por encima de la propiedad, pero también la de apoyar el desarrollo de la comunidad.

En el caso de Paulina hablamos de una mujer joven que trabaja en una empresa social que produce textiles artesanales, pero en otras ocasiones, poner una habitación a disposición implica una entrada de dinero adicional para personas que lo necesitan.

“Nos importa generar un impacto de desarrollo. Para algunas personas, los ingresos que obtienen por rentar una habitación ayudan a costear su retiro o sus estudios. Creemos que generamos un ambiente positivo para la economía local”, dice Jordi Torres, quien detalla que 10% de los alojamientos disponibles corresponden a propiedades de personas mayores de 60 años.

 

¿El ‘Uber’ de los hoteles?

Airbnb tiene una regulación y normas especiales en las ciudades con mayor concentración de alojamientos y mayor concentración de industria hotelera, tales como París y Nueva York, donde tienen una oferta de 60,000 y 40,000 alojamientos, respectivamente.

En el caso de México, la plataforma tiene una oferta de 20,000 alojamientos, y afirma que no ha habido confrontaciones por parte de la industria hotelera, que –de acuerdo con datos oficiales– mantiene una expansión saludable año con año.

Porcentaje de ocupación hotelera
airbnbdata

“Queremos tener esa conversación cuanto antes con el sector hotelero y con los reguladores locales, pero se trata de un diálogo particular para cada ciudad. Cuba, por ejemplo, requiere de cumplir con normas específicas, que no son las mismas en Nueva York o en las ciudades de Europa. Nos interesa tener reglas y cumplirlas. No somos una competencia que deprede servicios. Somos una alternativa más que convive pero ofrece otra experiencia”, dice Jordi Torres.

Jordi cita el ejemplo del Mundial de Brasil. Afirma que sin las habitaciones disponibles en Airbnb habría sido imposible que los hoteles cubrieran la demanda de alojamiento de los viajeros que acudieron al torneo.

“Muchas personas buscan vivir sus viajes como si fueran parte de la comunidad, como quien vive en un apartamento en un barrio popular. Ésa es la experiencia que ofrecemos y es diferente de la de los hoteles. Creo que tenemos una convivencia bastante sana, pues la ocupación hotelera sigue creciendo.”

 

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