Grupo Marzam quisiera vender cinco veces más a gobierno, que fuera hasta 20%, dice José Alberto Peña, director general del distribuidor de medicamentos, ante los cuestionamientos sobre las compras que el IMSS realizó el sexenio a esta empresa.

“De hecho, las ventas al IMSS para nosotros representaron 0.7% del total en 2018”, refiere Peña. “Es apenas una fracción del total”. El directivo enfatiza que los contratos del distribuidor con dependencias de gobierno en 2018 fueron de 3.5%, muy por debajo del 4 a 5% de años previos.

“Y muy por debajo del promedio de la industria”, dice, que es de 35% para las demás distribuidoras farmacéuticas en un mercado que vale más de 270,000 millones de pesos.

De los casi 16,000 millones de pesos que Peña dice que factura Marzam, más de 96% derivan de contratos con empresas, hospitales privados y miles de farmacias independientes y de cadenas.

“Nuestra mayor venta al IMSS en el sexenio pasado fue en 2016”, dice el ejecutivo. Entonces, refiere se trató de un contrato de un producto del laboratorio Boehringer Ingelheim dirigido a las vías respiratorias. Eso le valió una venta de 320 millones de pesos, nivel que no se repitió en algún otro año del sexenio pasado, ya que en 2013 el monto vendido fue de 0 pesos al IMSS, en 2014, 1 millón, en 2015 72 mdp, en 2017, 107 mdp y en 2018 78 mdp.

Con ello, Peña dice que Marzam quiere demostrar que no hubo acuerdos ni favoritismos en los contratos del IMSS como lo señaló Mexicanos Contra la Corrupción y la Impunidad en una investigación publicada el lunes 11 de marzo.

En dicho trabajo, MCCI señaló el aumento en la facturación de Marzam al IMSS, que pasó de 95 mdp entre 2002 y 2014, a 526 mdp entre 2015 y 2018.

De acuerdo con MCCI, los contratos a Marzam por parte del IMSS se multiplicaron a raíz de que el empresario Luis Doporto se convirtió en socio de la empresa vía el fondo Moench Coöperatief, en junio de 2015.

MCCI refiere que el padre del dueño legal de Marzam, Héctor Doporto Ramírez, es miembro del Comité Técnico del IMSS desde 2010, un cuerpo que tiene acceso a información de inversiones del instituto y que, en algunos casos, estructura licitaciones.

Grupo Marzam tuvo un incremento sustantivo en sus ventas a raíz de que el nombre Doporto figuró como socio principal en la compra del 50% más una de las acciones a Gennoma Lab por 1,350 millones de pesos. Esa cantidad provino de un préstamo a Moench Coöperatief por parte de Marina Matarazzo, esposa de Pablo Escandón, director de Nadro, uno de los rivales de Marzam.

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Peña, el director general de Marzam, afirma desconocer si los Doporto hicieron el pago de vuelta a Matarazzo, como lo ordenó en su momento la Comisión Federal de Competencia. Asimismo, asegura que el que Doporto padre figure en el Comité Técnico del IMSS  no influye en la relación de negocios entre la empresa y la dependencia. De hecho subraya, Moench Coöperatief no toma decisiones en las operaciones del distribuidor de medicinas.

“En general, quisiéramos vender más al gobierno, pero no es fácil de penetrar”, dice Peña, quien afirma que el trabajo de MCCI obligó a Marzam a realizar un plan de control de daños con sus socios, empleados y con los laboratorios de los que distribuye miles de medicamentos.

 

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