Andrés Aguilar Larrondo fue el primer mexicano en graduarse de la escuela para payasos de Ringling Brothers and Barnum & Bailey Circus. Cuando concluyó sus estudios arrancó su carrera como payaso dentro de esta empresa, pero hubo un evento que le cambió la vida:

“Trabajando con el circo en 1998 en Nashville, California, hicimos una visita al hospital. Estuve con una niña que tuvo una reacción increíble, una reacción muy mágica y muy milagrosa para los papás. La niña tuvo un accidente que la dejó en shock y no hablaba desde que ocurrió. Cuando me vio entrar para ella fue muy natural preguntar –¿y tú quién eres?– yo iba vestido de payaso. La niña comenzó a hablar conmigo.”

Este episodio le dejó claro a Andrés que la medicina busca curar la parte afectada, pero no se estimula la parte sana. Y en este caso nadie estaba atendiendo la curiosidad de la niña, nadie la estaba estimulando. A partir de este momento Andrés no renovó su contrato con el circo y estudió la licenciatura en Ciencias de la Comunicación en la Universidad Anáhuac para darle un nuevo rumbo a su carrera.

“Ya en la licenciatura incubé Risaterapia, hicimos un marco teórico, vimos que ya había antecedentes de esto y hacían cosas especiales para fechas como 30 de abril (día de niño). Pero no había un movimiento organizado. Estaba la película de Patch Adams, lo buscamos, y en el año 2000 me entrevisté con él”, dice. Para Andrés él era un referente obligado, además, inició una amistad entre ellos dos.   

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Después de reunir a un grupo de voluntarios empezaron las visitas a los hospitales. Nadie les abría la puerta, nadie les daba una oportunidad. El primer hospital que decidió concederles el beneficio de la duda fue el Hospital del Niño Poblano “y fue porque íbamos con Patch Adams”, recuerda. Coincidieron con él en un congreso en aquella entidad y dieron el salto.

“Patch Adams fue la llave de entrada para el primer hospital y luego fue como la pólvora. Nos empezaron a pedir servicios, que son gratuitos. Preparábamos a la gente para que fueran Promotores de Alegría”, dice.

Risaterapia, en esta primera fase, explica, se enfocó en atender hospitales, porque para Andrés y el equipo lo natural era que en esos lugares encontrarían necesidad de sus servicios. “Con el paso del tiempo vimos que estábamos cayendo en la condescendencia, porque si buscas gente que se la esté pasando mal, pues vas a la clínica del dolor, a las áreas geriátricas, a urgencias, porque quizá en donde más hace falta es en las áreas de espera, porque ellos se cargan de esa ansiedad, de angustia…”, dice. Los hospitales fueron el objetivo durante los primeros ocho años de Risaterapia.

Uno de los atributos de esta empresa, explica Andrés, es que tiene una metodología; es decir, se requiere que los Promotores de Alegría tengan un entrenamiento. La técnica clown, agrega, es una técnica escénica en donde se busca que te rías de ti mismo y buscas que se rían de ti: “Esto empodera mucho, porque equivocarte es tu materia prima, y somos entrenados en el día a día para no equivocarnos, a no hacer un “oso”.

El payaso aprende de todo esto, aprendemos a “tirarnos el café encima”; luego encontramos una alternativa de juego, y esto es ideal para un médico de la risa, aprender a jugar, a utilizar herramientas de juego. La otra herramienta es la técnica de improvisación”, dice. Tener una metodología les ha permitido desarrollarse y protegerse contra el intercambio de energía que sucede en la convivencia con todo tipo de dolor.

Para ser Médico de la Risa se requiere tomar un taller de 36 horas que tiene un costo de 2,000 pesos: “Es más barato que una clase de tejido con gancho”, dice Andrés. Hasta la fecha son más de 2,000 Médicos de la Risa los que ofrecen su contentura en diversos hospitales en 30 ciudades del país. Risaterapia llega a más de 170,000 personas por año.

 

Te voy a presentar a mi jefe

Era la broma recurrente que le hacían a Andrés cada vez que entrenaba Médicos de la Risa o que ofrecía alguna conferencia. En cuanto él finalizaba su participación se acercaban para decirle que debería ir a sus oficinas: “Vimos que estábamos hablando de una epidemia de mal humor. Nosotros dimos por sentado que el foco de contagio estaba en los hospitales, hicimos una investigación y vimos que estaba en los corporativos”, dice.

Sí, en los corporativos es en donde se gesta el virus del mal humor. De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS), explica Andrés, en los próximos 10 años, el principal motivo de mortandad serán las enfermedades cardiovasculares relacionadas con temas de salud física, pero íntimamente ligadas a los temas emocionales.

“Investigamos, y existe un vínculo muy estrecho entre la productividad y la contentura. La gente contenta es naturalmente productiva, tienen el deseo, ganas, mejores relaciones interpersonales; pueden estar serios, pero estar contentos. Las relaciones interpersonales son más fáciles con alguien que está contento; se reporta menos enfermo y hasta disminuye la rotación de personal”, dice.

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En 2013 fundaron Risaterapia Empresarial, que ahora es el motor económico de todo el grupo Risaterapia. El objetivo de esta división es fortalecer la actitud de los colaboradores en las empresas, de ofrecerles herramientas positivas para que puedan enfrentar diversas problemáticas.

Hoy sus clientes empresariales, van desde Pymes hasta grandes corporativos: “Un gran enamorado de la Risaterapia es Carlos Slim Domit, quien además siempre ha sido generoso y gentil; nos ha abierto puertas. Él ha entendido de manera muy clara que éste es un proyecto social y de paz social, no sólo es de salud. Esto es generar tejido social con una estrategia muy clara. Y si quieres estar contento, busca a quién poner contento, no esperes a que alguien venga a ponerte contento, y eso te empodera mucho”, dice.

La empresa de la contentura atiende entre 60 y 70 empresas por año. Participan en semanas de la salud, activaciones comerciales, ofrecen capacitaciones, conferencias, temas relacionados con asertividad, trabajo en equipo, liderazgo empático, integración, entre otros.

“Ha habido casos en que la gente nos dice, –qué hago trabajando aquí–, que se dan cuenta de que (la empresa) no está alineada con su sentido de vida. Nosotros priorizamos al individuo. Siempre es mejor tener a alguien que ame su trabajo, que se sienta identificado, no sólo que esté persiguiendo la chuleta”, dice.

Cuando inician los talleres o las conferencias dentro de las empresas, Risaterapia se enfrenta a barreras naturales de escepticismo por parte de los colaboradores, lo que después se convierte en interés genuino. Al término, muchos de los participantes dentro de las empresas expresan su deseo de ser Médicos de la Risa.

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“Nos hemos encontrado con líderes de empresas que dicen –yo no los quiero contentos, los quiero trabajando–. Y todos sabemos que cuando estás contento haces mejor todo… Se da más en pequeñas empresas, donde está la vieja guardia y se tiene que hacer todo con rigidez, con mucha seriedad y hay más resistencia”, dice.

 

Los planes

Andrés reconoce que la empresa se encuentra lista para llegar a los mercados de Centro y Sudamérica: “En especial me interesan las empresas que tienen representación en otros países por las ventajas del idioma y de la cultura. Ya fuimos con Sanofi a Perú, y dimos Risaterapia a directivos en Lima”, dice.

En los próximos años, explica, la empresa podría convertirse en un organismo de segundo piso. Y en este sentido, el objetivo sería desarrollar un fondo patrimonial para que otros emprendimientos sociales (alineados al eje de Risaterapia) puedan obtener capital semilla. La empresa opera bajo la figura de Asociación Civil (A.C.) y son donatarios autorizados.

 

ALGUNOS CONSEJOS DE ANDRÉS PARA MEJORAR EL CLIMA EMPRESARIAL

  • Priorizar los estados anímicos y los climas laborales. No darlos por sentados.
  • Trabajar la contentura todos los días.
  • Organizar dinámicas que le recuerden al colaborador por qué está ahí (no es sólo un tema de remuneración, sino de sentido de vida)

Andrés está desarrollando otro proyecto. Se trata de un circo que saldrá este mismo año. Será un espectáculo popular que “no demanda referencias intelectuales”. “Circunstancialmente me hice emprendedor social, lo hice sin planearlo, pero lo mío es el arte, es ir y conmover a la gente por la vía del humor y de la poesía, y hacerlos pasar una experiencia inolvidable”, dice.

Por cierto, ¿qué es contentura? “Es la felicidad pero en el aquí y en el ahora. Contentura es elegir gozar lo que se piensa y se siente para vivir el presente en bienestar y construir el bienestar común”, Risaterapia.

 

Síntomas del estrés laboral:

  • Estar cada vez más angustiado e irritable
  • Ser incapaz de relajarse o concentrarse
  • Tener dificultades para pensar con lógica y tomar decisiones
  • Disfrutar cada vez menos de tu trabajo y sentirse cada vez menos comprometido con éste
  • Sentirse cansado, deprimido e intranquilo
  • Tener dificultades para dormir
  • Sufrir problemas físicos graves como: cardiopatías, trastornos digestivos, aumento de la tensión arterial y dolor de cabeza, trastornos músculo-esqueléticos (como lumbalgias y trastornos de los miembros superiores)

FUENTE: La organización del trabajo y el estrés, Organización Mundial de la Salud, OMS.

 

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