Notimex.- A pesar de que los adversarios apuestan a que le vaya mal al gobierno federal, la realidad es que “vamos muy bien” en materia económica, insistió el presidente Andrés Manuel López Obrador, al referirse a los indicadores económicos.

En ese sentido, recomendó a los “expertos y analistas conservadores” revisar cómo inició el primer trimestre del expresidente Ernesto Zedillo, que tuvo un crecimiento de menos siete, pero fue calificado como buen gobierno, “claro que estoy poniendo algo extremo, pero como así se llevan, puedo darme ese lujo”.

Afirmó que no hay subejercicio en el uso los recursos del Estado, pues se avanza de acuerdo con lo programado y si bien los principios básicos se establecerán a partir de la Ley de Austeridad que ya aprobó la Cámara de Diputados, algunas acciones ya se están tomando como la eliminación de direcciones generales adjuntas, para establecer una austeridad republicana juarista.

En conferencia de prensa matutina, López Obrador se refirió también a la forma en que se distribuirán los recursos que se obtengan de los ahorros que realice el gobierno a partir de la estrategia de austeridad y la ley en la materia, y refrendó que habrá transparencia.

Precisó que mediante un memorándum ordenó que desaparecieran las direcciones adjuntas que se crearon durante la administración del presidente Felipe Calderón, “y ahora que estamos haciendo la revisión, nos estamos encontrando que algunos no hicieron caso”, por lo que se llevará a cabo una nueva inspección.

El Ejecutivo federal comentó que se deben modificar todos esos procedimientos, porque, insistió, no puede haber gobierno rico con pueblo pobre, “le costaba muchísimo al pueblo mantener al gobierno. Entonces, austeridad republicana, juarista”.

Dijo que “está pendiente la creación de un instituto que se va a llamar algo así como ‘devolverle al pueblo lo robado’. Un poco lo que hacía ‘Chucho el roto’, pero acá es lo robado por políticos corruptos o lo mal habido, lo que tiene la delincuencia. Todo eso se va a devolver al pueblo”.

En este contexto, recordó el caso del empresario chino nacionalizado mexicano Zhenli Ye Gon, en cuyo domicilio, en marzo de 2007, se aseguraron 205 millones de dólares, 18 millones de pesos, 200 mil euros y 113 mil dólares de Hong Kong en efectivo, así como 11 centenarios y un lote de joyas.

Ante ello, Ye Gon emprendió la fuga y tras ser buscado en 189 países, acusado de ser uno de los mayores traficantes de pseudoefedrina, se logró su captura en julio de 2007, en Rockville, Maryland, Estados Unidos, donde después de estar preso en ese país, se giró una orden de extradición a México, la cual se llevó a cabo en octubre de 2016.

El presidente preguntó a los comunicadores si conocían el destino de esos recursos y expresó que él mismo no sabía “a dónde fue a parar ese dinero”.

Cabe destacar que, en julio de 2007, el entonces procurador General de la República, Eduardo Medina Mora, informó que los 205 millones de dólares que se decomisaron a Ye Gon se distribuyeron en partes iguales entre la otrora PGR, el Poder Judicial de la Federación y la Secretaría de Salud.

 

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