Al menos dos de los 147 proyectos de infraestructura que impulsará el Gobierno de México en conjunto con la iniciativa privada, plasmados en el Acuerdo Nacional, fueron detenidos o polémicos desde su impulso en el sexenio pasado, debido a las posibles afectaciones al ambiente o a los pobladores.

Para el impulso de este paquete inicial de proyectos se espera que el sector privado haga una inversión de 859,022 millones de pesos aproximadamente, con el compromiso de ejecutarlos en “tiempo calidad y costo”; mientras el gobierno federal a facilitar el ambiente económico y burocrático para ello.

Viaducto elevado de Indios Verdes

El viaducto elevado que pretendía comunicar Insurgentes Norte con Santa Clara, Estado de México fue un proyecto que impulsó Enrique Peña Nieto desde el inicio de su gobierno, sin embargo hasta hace más de dos año se encontraba suspendido por autoridades federales debido a falta de arreglos en los derechos de vía con los vecinos de la Gustavo A. Madero.

Se pretendía que esta obra fuera un acceso rápido a la Ciudad de México para evitar el congestionamiento en las carreteras libres y de cuota México – Pachuca, así como Circuito Interior.

Sin embargo, en 2017 la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) negó la autorización en materia ambiental, debido a que en el estudio no demostró cómo se mejoraría la movilidad de la zona una vez que el puente estuviera en operación.

Además, la comitiva de Vecinos Organizados en Gustavo A. Madero entregó al entonces secretario de Comunicaciones y Transportes, Gerardo Ruiz Esparza, una misiva para solicitar la revocación de la concesión a la empresa que constructora de la obra, así como la cancelación de cualquier otro proyecto similar.

Para la construcción de esta obra, el gobierno de México espera una inversión de 7,560 millones de pesos para comenzar su construcción en 2020, de acuerdo con el documento que presentó el presidente Andrés Manuel López Obrador en su conferencia matutina en Palacio Nacional.

Carretera Pirámides – Texcoco

Como parte de las obras de infraestructura para conectar al Nuevo Aeropuerto Internacional de México, el sexenio anterior impulsó la construcción de la carretera Pirámides – Texcoco, sin embargo el grupo de pobladores de San Salvador Atenco presentaron resistencia.

Desde 2016 los ejidatarios promovieron un amparo para ganar tiempo en el juzgado noveno de distrito del Estado de México, de acuerdo con su abogado Ricardo Arturo Lagunes Gasca, detalló en su momento el periódico La Jornada.

Ahora, para el proyecto se espera una inversión de 1,050 millones de pesos, para que su construcción de continuidad entre 2021 y 2022, develó el Acuerdo entre la actual administración y el Consejo Coordinador Empresarial (CCE).

 

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