Desde obtener información acerca de tu salud hasta anticipar las necesidades de tus clientes, la analítica es la mejor forma de aprovechar el Internet de las cosas.

 

 

Por Rafael Tercero

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En la actualidad, la evolución del Internet ha derivado en lo que se conoce como el Internet de las cosas o Internet of things; esto es, la interconexión digital de objetos cotidianos a Internet. Aunque en realidad no se trata de un concepto nuevo, es importante señalar que esta interconexión permite que todos estemos conectados todo el tiempo, conectados por datos, que generan una mayor eficiencia, así como confianza y seguridad, facilitando nuestro día a día en nuestras tareas más cotidianas. Todos los dispositivos que forman parte del Internet comparten grandes cantidades de información de manera constante.

Los datos generados a través de miles de millones de dispositivos pueden variar desde temperaturas y velocidades, hasta inventarios, uso de energía y muchas cosas más. Al estar conectados entre sí, estos dispositivos y sus respectivas medidas se convierten en parte del Internet de las cosas, en cada momento generan una cantidad impresionante de datos que al ser analizados se convierten en datos con un gran valor.

El Internet de las cosas cuenta con tres componentes principales:

  • Los dispositivos.
  • Las redes de comunicación que los conectan.
  • Los sistemas computacionales que hacen uso de los datos generados por estos dispositivos.

Es por ello que cuando hablamos del Internet de las cosas es difícil no hablar al mismo tiempo de analítica, que nos ayudará a extraer el valor esencial de dichos datos, mejorando la eficiencia de una organización y sus tiempos de respuesta, así como la anticipación ante algún problema o incluso mejorar la experiencia de los consumidores.

El impacto generado por el Internet de las cosas hoy puede medirse por su valor económico, que en todas las industrias alcanzará 1.9 billones de dólares a nivel mundial en 2020, de acuerdo con Gartner. Si hablamos de dispositivos, Cisco predice que para 2020, 50,000 millones de dispositivos estarán conectados a Internet.

Existen muchas industrias en donde la analítica ha probado ser una herramienta altamente necesaria y efectiva, como en la petrolera. En las operaciones realizadas de un pozo en el mar, la analítica es utilizada para analizar los datos que fluyen desde los sensores mecánicos y electrónicos en el lecho marino. Este análisis en tiempo real de los datos ayuda a que los operadores puedan predecir problemas y fallas antes de que ocurran. La información resultante puede ahorrar hasta 2 millones de dólares por día o 100,000 millones de dólares al año en reducción de accidentes, de acuerdo con McKinsey.

Otro ejemplo es en la industria minorista. Algunas compañías recopilan la información sobre las rutas que sus clientes siguen durante su estancia en un almacén. La analítica contribuye en el análisis de los datos generados a partir de ello, y así poder determinar una mejor distribución de sus productos en la tienda, y hacer la mejor oferta para cada uno de los consumidores. Asimismo, la analítica puede ayudar a determinar la mejor estrategia para realizar promociones y descuentos en la tienda.

En la industria automotriz, las compañías pueden emplear la analítica para utilizar los datos generados por el vehículo conectado. Al combinar los datos de telemática con garantías y registros de servicio al cliente es posible detectar problemas en la calidad mucho más temprano y responder de manera proactiva a eventos que pudieran ser potencialmente adversos.

El Internet de las cosas es una tendencia que se expande rápidamente en todo el mundo. Según datos de Intel, las ciudades gastarán 41 trillones de dólares durante los próximos 20 años en mejoras a la infraestructura para el Internet de las cosas. Mientras que los desarrolladores de estas tecnologías alcanzarán los 1.7 millones a nivel global para finales de este año, según cálculos de ABI Research.

Desde obtener información acerca de la salud y aceptación de nuestros productos, hasta anticipar las necesidades de nuestros clientes y más allá, la analítica es la mejor forma de aprovechar el Internet de las cosas.

 

Rafael Tercero es Especialista de Customer Intelligence, SAS Americas.

 

 

Contacto:

Twitter: @SASMexico

Facebook: SASMx

Página web: SAS

 

 

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